Lección 56: Josías ama la Ley de Dios – 10 comentarios
- Josías empieza a reinar con 8 años en un ambiente contaminado por magia e idolatría. La enseñanza es que un entorno malo no determina el futuro; incluso rodeado de presión espiritual, alguien puede elegir amar a Jehová.
- El relato marca etapas de crecimiento: a los 16 quiere adorar bien, a los 20 limpia el país, a los 26 impulsa la reparación del templo. La enseñanza es que la espiritualidad sólida suele construirse por pasos, con decisiones coherentes a lo largo del tiempo.
- Josías no solo rechaza lo malo; busca aprender lo correcto. Ese detalle enseña que la fe no se basa únicamente en decir “no” a la idolatría, sino en decir “sí” a conocer la voluntad de Jehová.
- Reparar el templo muestra prioridades: primero se restaura el centro de la adoración. La enseñanza es que la adoración verdadera necesita estructura, cuidado y respeto; no es algo improvisado ni secundario.
- El hallazgo del rollo de la Ley es un momento decisivo. La enseñanza es que la Palabra de Dios puede “reencontrarse” y cambiarlo todo. Cuando la Ley vuelve a ocupar su lugar, la nación recupera su dirección.
- La reacción de Josías es humilde: escucha, se da cuenta de la desobediencia y no se justifica. La enseñanza es que una buena actitud ante la Palabra de Dios no tiene que ser defensiva; es receptiva y estamos dispuestos a corregir.
- Josías busca guía espiritual en vez de actuar por orgullo. Le pide a Hilquías que consulte a Jehová. La enseñanza es que el liderazgo fiel consulta a Jehová cuando detecta fallos, buscando en primer lugar, lo que es más importante, la aprobación divina por parte de Dios.
- El mensaje a través de Huldá es serio: habrá disciplina, pero se reconoce la humildad de Josías. La enseñanza es que Jehová ve el corazón de una persona incluso en medio de un pueblo que va mal, y su humildad tiene valor real delante de Dios.
- Josías lleva la Ley al pueblo: la lee en voz alta y promueve un compromiso nacional. La enseñanza es que la Palabra de Dios no es para guardarla en un archivo; es para compartirla a todas las naciones, escucharla y alinear nuestra vida con ella.
- Restaurar la Pascua y celebrarla con tanta fuerza muestra amor práctico por la Ley. La enseñanza es que amar la Palabra de Dios se nota en obedecerla y recuperar buenas prácticas y hábitos cristianos, la nueva personalidad. Salmo 119:105 resume la idea: la Palabra guía, ilumina y endereza el camino.
Josías no fue perfecto por ser joven; fue fuerte por amar la Ley. La gran lección es que, cuando la Palabra vuelve al centro, cambia el corazón del líder, se limpia el pueblo y se restaura la adoración. La luz no viene de la cultura, viene de Jehová.
Lección 56 — Preguntas finales
1) Después que supo lo que decía la Ley de Dios, ¿qué hizo el rey Josías?
Respuesta A:
Actuó enseguida: reunió al pueblo en el templo, leyó la Ley en voz alta y guio a la nación a hacer un compromiso de obedecer a Jehová con todo el corazón. No lo dejó en “información”, lo convirtió en acción.
Respuesta B:
Buscó dirección de Jehová y luego impulsó una reforma espiritual: reforzó la adoración verdadera y restauró prácticas que la Ley mandaba, como la celebración de la Pascua y la Fiesta de los Panes Sin Levadura.
Respuesta C:
Tomó liderazgo espiritual: hizo que la Ley volviera a estar en el centro, promovió obediencia pública y organizó la adoración de forma ordenada, mostrando que la Palabra de Dios debía guiar a la nación.
2) ¿Qué pensaba Jehová de Josías?
Respuesta A:
Jehová lo veía como un rey humilde. Por eso anunció que el castigo para Judá no vendría mientras Josías estuviera reinando, mostrando que Jehová valoró su actitud y su corazón.
Respuesta B:
Jehová lo aprobaba porque reaccionó bien a la Ley: no se justificó, no ignoró el mensaje y quiso corregir el rumbo del pueblo. Para Jehová, Josías era diferente al resto por su disposición.
Respuesta C:
Jehová lo consideraba alguien que lo buscaba de verdad. Su humildad y su deseo de restaurar la adoración demostraron amor por Jehová, y Jehová lo reconoció como un rey que quería hacer lo correcto.
Introducción a la sección 10
- Esta introducción abre con una idea base: Jehová es Rey absoluto. No es un título simbólico; significa que siempre ha tenido el control y siempre lo tendrá, aunque a veces, desde el punto de vista humano, parezca que la maldad avanza.
- El texto no presenta a Jehová como un espectador, sino como un Gobernante que actúa. Los ejemplos que cita son rescates concretos, y enseñan que el poder de Jehová no es teórico: se manifiesta cuando sus siervos están al límite.
- Jeremías, en el pozo, muestra que a veces el peligro no viene de “enemigos lejanos”, sino de situaciones injustas y abandono. La enseñanza es que Jehová ve cuando alguien queda atrapado y sin salida, y puede intervenir en el momento oportuno.
- Daniel con los leones enseña constancia: no fue un acto puntual de valentía, sino un hábito de fidelidad. La enseñanza es que la integridad sostenida puede ponernos en riesgo, pero también coloca a Jehová en posición de vindicar a sus siervos.
- Ester aporta otra dimensión: Jehová también protege usando circunstancias, decisiones y valor. A veces la liberación no llega con un milagro visible, sino mediante una persona que se atreve a actuar en el momento crítico.
- Se mencionan dos profecías como garantía: la gran estatua y el enorme árbol. El punto no es el detalle técnico aquí, sino la conclusión: Jehová gobierna sobre reinos humanos y decide el desenlace de la historia, no los poderes o políticos de turno.
- De ahí sale la lección directa: el Reino de Jehová es más poderoso que cualquier gobierno humano. La enseñanza es que ningún sistema, por fuerte que parezca, está por encima del Reino de Dios; lo humano es temporal, Jehová es definitivo.
- Tal y como hicieron Ester y Daniel, se defiende lo correcto donde uno esté; y cuando llegue la angustia, se confía por completo en Jehová, como Jeremías y Nehemías. Es una invitación a vivir con valentía, integridad y calma.
“Lecciones importantes”
- El Reino de Jehová es más poderoso… Los reinos humanos suben y bajan; el Reino de Jehová no compite, reemplaza. Por eso nuestra confianza no se pone en estructuras temporales, sino en el Gobierno que Jehová establecerá.
- Defender lo correcto como Ester y Daniel… La integridad no depende del lugar: palacio o exilio, público o privado, la pregunta es la misma: “¿Qué es lo correcto ante Jehová?”.
- Confiar en situaciones angustiosas… Jeremías y Nehemías muestran que el miedo no se vence fingiendo fuerza, sino apoyándose totalmente en Jehová. La confianza plena no elimina la presión, pero sí evita que la presión nos gobierne.
Lección 57: Jehová envía a Jeremías a predicar
- Jehová elige a Jeremías cuando aún es joven. La enseñanza es que Jehová no mide por edad, mide por disposición del corazón. Si Jehová llama, también capacita, aunque uno se sienta “poco preparado”.
- Jeremías expresa un miedo muy común: “soy un muchacho, no sé hablar”. La enseñanza es que Jehová no exige perfección oratoria; solamente fe en su Palabra La Biblia y amor por ella. Y cuando él manda una obra, también promete que tendrá la debida ayuda.
- Jehová no solo le da un mensaje, le da una ilustración: romper un jarrón delante de los ancianos. La enseñanza es que a veces Jehová usa acciones visibles para despertar conciencia, porque la gente puede ignorar palabras, pero una imagen impacta.
- La reacción de los ancianos enseña otra realidad: decir la verdad puede provocar rechazo. No siempre se agradece el aviso. Pero el valor del mensaje no lo determina la reacción del público, sino la autoridad de Jehová.
- Pasjur golpea a Jeremías y lo pone en el cepo toda la noche. La enseñanza es que la oposición puede humillar y querer quebrar el ánimo. La presión no siempre es solo física, también busca avergonzar para silenciar.
- Jeremías llega a un punto límite y dice: “Ya no aguanto más”. Esto enseña que incluso los siervos fieles pueden sentirse agotados. Pero el detalle clave es lo que viene después: no se rinde de forma definitiva.
- Él describe el mensaje como “un fuego dentro de mí”. La enseñanza es que la obediencia no nace solo de disciplina; nace de convicción. Cuando uno está lleno del mensaje de Jehová, callar se vuelve más difícil que hablar.
- Años después, cambian los reyes, pero el patrón se repite: sacerdotes y falsos profetas quieren matarlo. La enseñanza es que la oposición puede evolucionar y volverse más seria, pero la fidelidad se demuestra con constancia, no con una sola victoria.
- Jeremías se defiende con humildad y firmeza: “yo digo lo que Jehová me manda”. La enseñanza es que el mensajero no busca protagonismo; se limita a transmitir. Esa conciencia limpia le da valentía y claridad ante acusaciones.
- El pozo con lodo es el intento final de silenciarlo, pero aparece Ébed-Mélec y se convierte en instrumento de rescate. La enseñanza es doble: Jehová puede sostener a su siervo en la peor situación y también usar a alguien valiente para ayudar. Mateo 10:22: aguantar hasta el fin tiene recompensa.
Preguntas finales
1) ¿Qué ayudó a Jeremías a ser obediente desde que era joven?
Respuesta A:
Lo ayudó la promesa directa de Jehová: “no tengas miedo, yo te ayudaré y te diré lo que debes predicar”. Jeremías no se apoyó en su edad o habilidad, sino en la seguridad de que Jehová estaría con él.
Respuesta B:
Lo ayudó una convicción interna muy fuerte: el mensaje era “como un fuego” dentro de él. Esa pasión por la verdad lo empujaba a seguir, incluso cuando emocionalmente quería parar.
Respuesta C:
Lo ayudó entender que no hablaba por iniciativa propia. Jeremías sabía que era un portavoz, no un autor del mensaje. Esa claridad le dio obediencia: transmitir el mensaje de Dios, sin importar las consecuencias que pudieran haber sobre él.
2) ¿Quién intentó que Jeremías dejara de predicar?
Respuesta A:
Pasjur, el sacerdote, intentó frenarlo con violencia y humillación: lo golpeó y lo puso en el cepo para intimidarlo y callarlo.
Respuesta B:
Sacerdotes y falsos profetas intentaron callarlo presionando a las autoridades, diciendo que “merecía morir”. Fue una oposición organizada, no solo un ataque aislado.
Respuesta C:
Los príncipes y líderes políticos también intentaron detenerlo, llegando a echarlo en un pozo con lodo para que muriera. Usaron poder y abuso de autoridad para silenciar el mensaje.







