Lección 64: Daniel en el hoyo de los leones
- La lección empieza mostrando por qué Daniel destaca: Darío lo valora y lo coloca en una posición alta. La enseñanza es que la fidelidad y la capacidad pueden resaltar incluso en sistemas que no adoran a Jehová.
- La envidia aparece como motor del conflicto. No encuentran fallos reales en Daniel, así que buscan una trampa. La enseñanza es que cuando no pueden atacar tu conducta, intentan atacar tu adoración.
- La ley es astuta: no prohíbe “ser bueno”, prohíbe orar a Jehová. La enseñanza es que la presión espiritual a menudo viene en forma legal o social, intentando convertir la idolatría en norma y la adoración verdadera en delito. Como lo sufren muchos de nuestros hermanos y hermanas que están siendo perseguidos o están en prisión.
- Daniel no reacciona con pánico ni con negociación. Sabe la ley, y aun así continúa con su costumbre. La enseñanza es que la lealtad no se apaga por decreto, porque la adoración a Jehová no es un hábito sin más, es nuestra prioridad en la vida.
- La ventana abierta subraya algo: Daniel no practica una fe escondida por vergüenza. No hace teatro, pero tampoco se oculta. La enseñanza es que la integridad se mantiene igual cuando la observan y cuando no.
- Darío intenta salvarlo, pero queda atrapado por su propia firma. La enseñanza es que incluso líderes bien intencionados pueden quedar limitados por estructuras humanas. Por eso la confianza final no se deposita en hombres, sino en Jehová.
- Daniel es arrojado al hoyo, y aquí se ve el centro del relato: la fe no siempre evita la prueba, pero sí puede convertir la prueba en escenario de salvación y testimonio.
- Darío pasa la noche sin dormir y corre al amanecer. Esto enseña que, aunque no adore a Jehová como Daniel, el rey reconoce que hay un poder superior capaz de rescatar de lo imposible.
- Daniel explica la salvación con sencillez: “El ángel de Jehová cerró la boca de los leones”. La enseñanza es que Jehová protege con precisión. No cambia el hecho de los leones; cambia el resultado.
- El final invierte todo: los acusadores caen, y Darío ordena respetar al Dios de Daniel. La enseñanza es que la fidelidad vindica el nombre de Jehová. 2 Pedro 2:9 resume el principio: Jehová sabe rescatar de las pruebas a los que le tienen devoción.
Preguntas finales
1) ¿Qué hacía Daniel tres veces al día?
Respuesta A:
Oraba a Jehová tres veces al día. Era una rutina espiritual firme, no una reacción ocasional, y no la abandonó aunque se convirtiera en motivo de castigo.
Respuesta B:
Se arrodillaba y le oraba a Jehová con regularidad. Su relación con Jehová era constante, y por eso no cambió su conducta cuando apareció una ley injusta.
Respuesta C:
Mantenía su adoración diaria a Jehová mediante oración. Esa práctica era tan estable que sus enemigos la usaron como “prueba”, mostrando que Daniel era conocido por su fidelidad.
2) ¿Qué hizo Jehová para salvar a Daniel?
Respuesta A:
Jehová envió a su ángel para cerrar la boca de los leones, de modo que no le hicieron daño y Daniel salió sin ningún rasguño.
Respuesta B:
Jehová controló la situación dentro del hoyo: permitió la prueba, pero puso un límite absoluto al peligro. Los leones estuvieron allí, pero no pudieron tocar a Daniel.
Respuesta C:
Jehová convirtió la trampa en un testimonio. Salvó a Daniel de manera evidente, y eso llevó al propio rey a reconocer públicamente al Dios de Daniel y ordenar respeto hacia Él.
Lección 65: Ester salva a su pueblo
- La historia empieza recordando el exilio: Ester es judía y vive en Persia, lejos de Jerusalén. La enseñanza es que, aunque el pueblo esté disperso, a Jehová no lo pierde de vista ni lo abandona.
- Mardoqueo le pide discreción sobre su identidad. La enseñanza es que a veces Jehová permite que sus siervos estén en posiciones inesperadas, preparando el terreno antes de que llegue la prueba.
- Hamán representa el orgullo elevado a idolatría: quiere que todos se inclinen ante él. La enseñanza es que el orgullo no se conforma con respeto; exige adoración falsa, y cuando no la recibe, se vuelve destructivo.
- Mardoqueo no se inclina. La enseñanza es que hay límites que la conciencia no cruza. La fidelidad a Jehová puede chocar con exigencias sociales y políticas, como jurar la bandera, pero ceder en adoración falsa tiene un precio mayor.
- Hamán no se conforma con vengarse de uno; planea exterminar a todos los judíos. La enseñanza es que la maldad, cuando se alimenta del odio, se amplía. Un resentimiento personal puede convertirse en persecución colectiva.
- El rey Asuero actúa con ligereza: “haz lo que creas mejor”. La enseñanza es que el poder humano puede ser irresponsable y peligroso cuando firma decretos sin discernimiento. Por eso Jehová sigue siendo la verdadera protección.
- Cuando Ester se entera, entiende el riesgo real: entrar sin invitación podía costarle la vida. La enseñanza es que defender lo correcto a veces exige valentía consciente, no impulsiva: ella mide el riesgo, pero no se esconde.
- Ester no entra gritando acusaciones; actúa con estrategia y autocontrol: prepara banquetes, gana el momento, y crea el espacio para que la verdad salga con fuerza. La enseñanza es que el valor también puede ser inteligente y paciente.
- En el segundo banquete, Ester se identifica con su pueblo y denuncia a Hamán. La enseñanza es que llega un momento en el que callar ya no es prudencia, es complicidad. Ella habla cuando su voz puede salvar vidas.
- Aunque Hamán muere, la ley no se puede borrar, pero Jehová abre salida mediante una nueva ley que permite defenderse. La enseñanza final es que Jehová no siempre elimina el problema de golpe; a veces da el medio para vencerlo, y convierte una sentencia de muerte en una victoria recordada.
Preguntas finales
1) ¿Cuál era el plan de Hamán contra los judíos?
Respuesta A:
Hamán planeó exterminar a todos los judíos del imperio persa. Consiguió que el rey aprobara una ley para que, en una fecha concreta, el pueblo atacara y matara a los judíos.
Respuesta B:
Su plan fue usar el poder del Estado para un genocidio: presentar a los judíos como “peligrosos”, lograr un decreto oficial y fijar el 13 de adar como día para eliminarlos.
Respuesta C:
Hamán quería venganza por Mardoqueo, pero la expandió a todo un pueblo. No buscó castigar a uno, sino borrar la identidad judía mediante una orden legal de destrucción total.
2) ¿Cómo demostró Ester que confiaba en Jehová?
Respuesta A:
Demostró confianza al arriesgar su vida y presentarse ante el rey sin invitación. Sabía la ley, sabía el peligro, y aun así fue, decidida: “si muero, muero”.
Respuesta B:
Mostró confianza actuando con valor y prudencia: esperó el momento adecuado, habló con claridad y se identificó con su pueblo. No se dejó paralizar por el miedo ni por su posición.
Respuesta C:
Mostró confianza al poner el bien del pueblo por encima de su seguridad personal. Pudo protegerse callando, pero eligió intervenir, confiando en que Jehová podía abrir camino incluso dentro del palacio.







