ESTUDIO DEL LIBRO SEMANA DEL 12 AL 18 DE ENERO 2026

ESTUDIO DEL LIBRO SEMANA DEL 12 AL 18 DE ENERO 2026

Lección 52: El ejército de fuego de Jehová

  1. El relato empieza con una realidad: los enemigos atacan repetidas veces. La enseñanza es que la oposición puede ser insistente, pero Jehová no se cansa de proteger. Cuando él dirige, incluso los planes repetidos del enemigo quedan neutralizados.
  1. Ben-Hadad concluye que el problema no es Israel, sino Eliseo, y decide secuestrarlo. Aquí se aprende que, cuando Jehová usa a alguien, los opositores a veces atacan al mensajero, no al mensaje. Pero Jehová no se queda de manos cruzadas cuando se toca a uno de sus siervos. 
  1. La escena en Dotán es muy humana: un ayudante que ve un ejército, entra en pánico y pregunta “¿qué vamos a hacer?”. La enseñanza es que el miedo suele venir de lo que vemos; la fe viene de lo que sabemos sobre Jehová.
  1. La respuesta de Eliseo es poderosa y calmada: “Hay más con nosotros que con ellos”. No niega el peligro, pero lo pone en perspectiva. La enseñanza es que la fe no ignora la amenaza; la reencuadra con la realidad invisible del apoyo de Jehová.
  1. Jehová abre los ojos del ayudante y le muestra caballos y carros de fuego. Esto enseña que Jehová tiene recursos superiores y que, aunque normalmente no los veamos, su capacidad de protección es real. La fe crece cuando Jehová nos ayuda a ver “más allá”.
  1. Cuando los sirios se acercan, Eliseo no entra en pánico ni actúa por impulso; ora. Eso enseña una regla de oro: la oración no es el último recurso; es la primera acción del siervo de Jehová ante una situación peligrosa.
  1. La “ceguera” que pide Eliseo es interesante: no es destrucción, es control de la situación. La enseñanza es que Jehová puede frenar al enemigo de muchas maneras, sin necesidad de violencia directa, y puede convertir una amenaza en una oportunidad.
  1. Eliseo guía al ejército enemigo hasta Samaria. Aquí se ve inteligencia espiritual: no actúa con venganza, actúa con dirección. La enseñanza es que, cuando Jehová protege, también puede poner al enemigo en una posición donde se calme el conflicto.
  1. El rey pregunta: “¿Los mato?”. Eliseo responde con misericordia: comida, banquete y libertad. La enseñanza es que el pueblo de Jehová no se define por la venganza, sino por principios. La bondad puede desactivar hostilidad más que la espada.

Preguntas finales

1) ¿Cómo protegió Jehová a Eliseo y a su ayudante? 

Respuesta A:
Jehová los protegió con superioridad militar invisible: rodeó la zona con caballos y carros de fuego y, además, abrió los ojos del ayudante para que viera esa realidad y recuperara la calma.

Respuesta B:
Los protegió neutralizando al enemigo sin destruirlo: los sirios quedaron desorientados y Eliseo pudo guiarlos hasta Samaria, donde ya no podían hacer daño. Jehová controló la situación de principio a fin.

Respuesta C:
Los protegió combinando fe y acción: Eliseo oró y Jehová actuó. Primero dio seguridad con su ejército, luego impidió el ataque con la desorientación del enemigo, y finalmente convirtió un intento de secuestro en una retirada.

2) ¿Crees que Jehová puede protegerte a ti también?

Respuesta A:
Sí, porque el relato muestra un principio: Jehová tiene medios que nosotros no vemos. Puede proteger de maneras directas o indirectas, y su poder no depende de nuestras circunstancias, sino de su voluntad.

Respuesta B:
Sí, y no siempre significa “quitar el problema”, sino darnos calma, guía y salida. A veces protege cerrando puertas al enemigo; otras, fortaleciendo a su siervo para aguantar con dignidad y fe.

Respuesta C:
Sí, especialmente cuando nuestras peticiones están alineadas con su voluntad, como dice 1 Juan 5:14. Jehová escucha y actúa de la mejor manera, aunque no siempre coincida con lo que imaginábamos.

Lección 53 : Jehoiadá es valiente

  1. Atalía muestra hasta dónde puede llegar la ambición cuando no hay respeto por Jehová: no buscó solo gobernar, buscó eliminar cualquier alternativa, incluso dentro de su propia familia. Ese clima de terror paraliza a la gente y hace que el mal parezca “normal”, pero Jehová puede usar a alguien fiel para romper ese control.
  1. Jehoiadá y Jehoseba no se acostumbraron a lo injusto. Vieron que lo que Atalía hacía era gravísimo y entendieron que callar no era neutralidad, era dejar que la maldad avanzara. La valentía empieza cuando uno reconoce el mal por lo que es y decide no colaborar con él.
  1. Esconder a Jehoás fue un acto de fe con riesgo real. No fue una decisión de un día; fue una protección sostenida durante años, sin aplausos y con peligro constante. A veces el valor más grande no es el momento dramático, sino aguantar haciendo lo correcto cuando nadie lo ve.
  1. Criarlo en el templo no fue solo salvar una vida; fue proteger el futuro espiritual de la nación. Allí se preservaba la posibilidad de volver a una adoración limpia, sin Baal, y de recuperar estabilidad para el pueblo.
  1. Cuando llega el momento, Jehoiadá actúa con orden: reúne a jefes, levitas y guardias, controla las puertas y asegura el templo. No se mueve por impulso; combina fe con buen juicio. Eso enseña que ser valiente no es ser imprudente, es actuar bien y a tiempo.
  1. La coronación de Jehoás y el grito “¡Viva el rey!” cambian el ambiente de golpe. La gente pasa del miedo a la esperanza, porque ve que la injusticia no es eterna. Un paso firme puede despertar a muchos que estaban callados.
  1. Atalía grita “¡Conspiración!”, pero es típico: quien vive abusando del poder acusa a otros para presentarse como víctima. Sus palabras intentan confundir, pero la realidad ya se ve: estaba sosteniendo un reinado basado en sangre y adoración falsa.
  1. Lo decisivo es lo que Jehoiadá hace después: guía un pacto con Jehová y limpia la idolatría. Derriba el templo de Baal, destruye ídolos y reorganiza el servicio en el templo. No se conforma con cambiar un trono; restaura la adoración verdadera.
  1. También pone guardias para proteger el templo de lo impuro. Eso muestra que la adoración no solo se recupera; se cuida. Cuando Jehová vuelve al centro, hay que proteger esa pureza para que el pueblo no regrese a lo mismo.
  1. El resultado final es paz y alegría: por fin pueden servir a Jehová libres de la influencia de Atalía y de Baal. Mateo 10:28 encaja perfectamente: cuando el temor principal es Jehová, el miedo a los hombres pierde fuerza, y esa valentía termina beneficiando a muchos, no solo a uno.

Preguntas finales

1) ¿Cómo mostró Jehoiadá que era valiente?

Respuesta A:
Mostró valentía al esconder a Jehoás y protegerlo durante años, sabiendo que si Atalía lo descubría, podía costarle la vida. No se dejó dominar por el miedo del ambiente y actuó para preservar lo correcto.

Respuesta B:
Fue valiente porque, cuando llegó el momento, tomó la iniciativa con firmeza: reunió a jefes, levitas y guardias, aseguró el templo y coronó al rey legítimo. No improvisó ni retrocedió ante la presión.

Respuesta C:
Demostró valentía al restaurar la adoración a Jehová públicamente: hizo que el pueblo hiciera un pacto, derribó el templo de Baal y eliminó los ídolos. Enfrentó el problema de raíz, no solo el síntoma.

2) ¿Crees que Jehová te puede ayudar a ser valiente?

Respuesta A:
Sí, porque Jehová fortalece a quienes ponen su aprobación por encima del miedo a los hombres. Cuando el respeto principal es a Jehová, las amenazas pierden poder y uno puede hacer lo correcto con más serenidad.

Respuesta B:
Sí, Jehová puede ayudar dando claridad y convicción para actuar. A veces el valor llega cuando uno entiende que la lealtad a Jehová vale más que la seguridad momentánea o la opinión de otros.

Respuesta C:
Sí, y muchas veces Jehová lo hace mediante apoyo y medios prácticos, como en el caso de Jehoiadá: compañeros fieles, organización y el momento oportuno. Jehová puede dar fuerzas, pero también caminos para actuar con sensatez.

error: Content is protected !!