ANÁLISIS DEL ESTUDIO DE LA ATALAYA PARA LA SEMANA DEL 2 AL 8 DE FEBRERO 2026

CON EL TEMA: Cómo nos ayuda el libro de Job cuando estamos sufriendo

Y EL TEXTO TEMÁTICO de Job 34:12: “Está claro que Dios no actúa con maldad”. 

1, 2. ¿Cuáles son algunas razones para leer el libro de Job?

Porque te ayuda a ver el “gran tema” detrás de lo que vivimos: la santificación del nombre de Jehová y la acusación de Satanás. Cuando entiendes eso, dejas de pensar que el sufrimiento es “caprichoso”, y te queda más claro quién está detrás y qué está en juego (Job 1:8-12; Proverbios 27:11).

Porque te enseña a conocer mejor a Jehová por cómo actúa y cómo razona. En Job se resaltan sus cualidades —amor, justicia, sabiduría y poder— y hasta el modo en que corrige con firmeza pero con propósito, como un buen Padre (Job 34:12; Job 42:1-6).

Porque responde preguntas grandes: por qué se permite el sufrimiento y cómo aguantar sin perder la fe. Además, aunque sea un libro muy antiguo, Jehová lo incluyó para formarnos y consolarnos hoy (2 Timoteo 3:16; Hebreos 4:12).

3. ¿Cuáles son algunos beneficios de estudiar el libro de Job?

Te da perspectiva. Es como subir a un punto alto: tus problemas no desaparecen, pero los ves desde el punto de vista de Jehová, y eso cambia cómo los interpretas y cómo los llevas. Ya no es solo “¿por qué a mí?”, sino “¿qué me ayudará a mantenerme fiel?” (Santiago 5:11).

Te ayuda a no sacar conclusiones rápidas sobre el sufrimiento. Job era fiel y aun así sufrió muchísimo; eso te vacuna contra la idea de que “si sufres es porque hiciste algo malo”. Aprendes a ser más justo y más compasivo al mirar a otros (Eclesiastés 9:11).

También te entrena para ayudar a otros. El relato no es solo para aguantar tú; es una herramienta buenísima para consolar y explicar con la Biblia que Jehová no actúa con maldad y que el sufrimiento tiene un trasfondo (Job 34:12; Hebreos 4:12).

DIOS PERMITE QUE JOB SUFRA

4. ¿Qué diferencia había entre Job y algunos de los israelitas que estaban en Egipto?

Job, aunque vivía cerca de la época en que Israel estaba esclavizado en Egipto, se mantuvo fiel a Jehová. En cambio, algunos israelitas empezaron a inclinarse a la idolatría allí, mezclando adoración y perdiendo claridad espiritual (Josué 24:14; Ezequiel 20:8).

Además, Jehová mismo destacó la integridad de Job de una forma extraordinaria: dijo que no había nadie como él en la tierra. Eso subraya que su sufrimiento no fue por falta de fe, sino que estaba ligado a un desafío de Satanás (Job 1:8).

Y, humanamente hablando, Job era influyente y muy respetado; justo por eso debió “picarle” más a Satanás. Ver a alguien tan destacado servir a Jehová con integridad era un golpe directo al orgullo del Diablo (Job 1:3).

5. ¿Por qué permitió Jehová que Job sufriera? (Job 1:20-22; 2:9, 10).

Lea Job 1:20-22; 2:9, 10. 

Job 1:20-22: Ante esto, Job se levantó, se rasgó la ropa y se afeitó la cabeza; entonces cayó al suelo, se inclinó y dijo: “Desnudo salí de la matriz de mi madre, y desnudo volveré. Jehová ha dado y Jehová ha quitado. Que siga siendo alabado el nombre de Jehová”.En todo esto, Job no pecó ni acusó a Dios de hacer nada malo.

Job 2:9 y 10: Finalmente, su esposa le dijo: “¿Todavía te aferras a tu integridad? ¡Maldice a Dios y muérete!”. Pero él le respondió: “Estás hablando como una de esas mujeres insensatas. Si del Dios verdadero aceptamos lo bueno, ¿no aceptaremos también lo malo?”. En todo esto, Job no pecó con sus labios.

Respuestas: 

Porque Satanás lanzó una acusación: que Job solo servía a Jehová por los beneficios, y que si le quitaban todo, lo abandonaría. Jehová permitió la prueba para desenmascarar esa mentira y dejar claro que la integridad sí es posible (Job 1:7-11; Job 2:2-5).

Jehová no dejó la situación “sin control”: puso límites, y el objetivo no era destruir a Job, sino demostrar la falsedad de Satanás. Job sufrió, sí, pero el resultado fue una victoria moral enorme: se mantuvo leal (Job 1:12; Job 2:6-8).

Y lo impresionante es la reacción de Job: destrozado, pero fiel. Sus palabras y su actitud mostraron que amar a Jehová no depende de recibir cosas buenas, y eso cerró la boca del acusador (Job 1:20-22; Job 2:9, 10).

6. ¿Cómo podría haber ayudado la historia de Job a los israelitas? (Vea también la imagen).

Les habría ayudado a identificar al verdadero causante principal del sufrimiento. Si vienes de años de esclavitud, golpes y humillación, es fácil pensar que Dios te abandonó; Job aclara que hay un enemigo que acusa y causa dolor (Job 1:8-12).

También les habría explicado por qué Jehová permite que ciertas pruebas sigan un tiempo: no por falta de amor, sino porque hay asuntos morales que resolver y porque la fidelidad humana le importa muchísimo. Eso puede sostenerte cuando el alivio no llega rápido (Job 2:3).

Y, además, les habría dado esperanza: el final del relato muestra que Jehová no olvida la integridad. Aunque no siempre arregla todo “en el momento”, sí ve y recompensa en su debido tiempo (Job 42:10-13, 16).

7, 8. ¿Cómo puede ayudar el libro de Job a quienes sufren? Cuente una experiencia.

Ayuda a no culpar a Jehová. Mucha gente, como Hazel, termina pensando: “Dios me paga con sufrimiento”. Job enseña que Jehová no es el origen de la maldad, y eso puede salvar la fe de una persona que está a punto de romperse (Job 34:12).

Ayuda a no juzgar al que sufre. A veces se asume: “algo habrá hecho”, pero la Biblia dice que a cualquiera puede llegar un mal momento o un suceso imprevisto. Eso nos hace más humildes y más compasivos (Eclesiastés 9:11).

Y ayuda a aguantar con propósito: cuando sigues fiel, estás defendiendo la reputación de Jehová y demostrando que Satanás es un mentiroso. Eso le da sentido a tu aguante, incluso cuando no entiendes el “por qué” de todo (Job 2:3; Proverbios 27:11).

CÓMO NOS AYUDA EL RELATO DE JOB A AGUANTAR

9. ¿Cómo describiría usted a Job mientras sufría? (Santiago 5:11).

Lea Santiago 5:11: “Miren, consideramos felices a los que han aguantado. Ustedes han oído del aguante de Job y han visto lo que al final Jehová hizo por él, así que saben que Jehová es muy cariñoso y misericordioso”. 

Job estaba destrozado física y emocionalmente: dolor, enfermedad, soledad, pérdidas. Desde fuera podía parecer que solo “sobrevivía”, pero el punto es que estaba aguantando, y eso es muy distinto: seguir fiel cuando estás roto por dentro (Santiago 5:11).

Su ejemplo también normaliza algo: el siervo fiel puede llorar, quejarse y sentirse al límite. Aguantar no significa “no sentir nada”; significa no soltar a Jehová, incluso cuando te cuesta respirar (Job 6:3).

Y eso da esperanza: si Job pudo aguantar en ese estado, entonces Jehová también puede sostenernos a nosotros cuando nos toca un tramo oscuro. La resistencia no sale solo de la fuerza humana (Santiago 5:11).

10. ¿Qué tipo de relación tenía Job con Jehová, y cómo lo sabemos?

Tenía una relación lo bastante cercana como para abrirle el corazón. Job hablaba con Jehová con libertad: le contaba su dolor, su posible y lógica confusión, muchas preguntas… Eso solo lo hace alguien que confía en que Jehová escucha de verdad (Job 10:1, 2; Job 16:20).

También defendía su integridad delante de Jehová. Aunque a ratos se expresó mal y dijo cosas precipitadas, su insistencia muestra que quería estar bien con Dios y que deseaba que Jehová lo entendiera y lo escuchara (Job 31:35; Job 6:3, 26).

Y, a la vez, el relato enseña un equilibrio muy importante: Job no tenía derecho a exigir explicaciones. Su relación era real y profunda, pero necesitaba corrección para volver a ver su lugar frente a Jehová (Job 40:4, 5).

11. ¿Qué hizo Jehová cuando le respondió a Job?

Jehová no le dio un “informe detallado” de por qué sufría, y eso es significativo: a veces Jehová no responde como nosotros querríamos, pero sí responde como necesitamos. Lo corrigió con la firmeza de un Padre que quiere formar, no aplastar (Job 40:4, 5).

Jehová tocó el corazón de Job ayudándolo a ver lo limitado de su conocimiento. Y eso produjo un fruto precioso: Job se retractó humildemente de palabras irreflexivas. La corrección no lo destruyó; lo sanó por dentro (Job 42:1-6).

12. ¿Qué posibles beneficios sacaron los israelitas del relato de Job?

Les enseñó a acudir a Jehová con sus cargas, no solo a quejarse entre ellos. Moisés, por ejemplo, le hablaba a Jehová de lo que sentía y lo que le preocupaba; eso es una manera sana de manejar la presión (Números 11:10-14).

También les enseñó a aceptar disciplina con humildad. Moisés sufrió consecuencias dolorosas por hablar precipitadamente y no darle gloria a Jehová, pero aceptó la corrección. Job refuerza esa idea: Jehová corrige para formar, y el siervo fiel aprende (Salmos 106:32, 33; Deuteronomio 32:50-52).

Y las siguientes generaciones podían aprender tres cosas: expresarle sentimientos a Jehová, no creerse más justos que Dios, y aceptar su disciplina sin endurecerse. Eso te hace resistente espiritualmente (Job 42:1-6).

13. ¿Cómo puede el relato de Job ayudarnos a aguantar? (Hebreos 10:36).

Lea Hebreos 10:36: “Porque ustedes necesitan aguantar para que, cuando hayan hecho la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.”

Nos enseña que Jehová quiere que le hablemos con sinceridad. Si estás roto por enfermedad, duelo o problemas familiares, puedes desahogarte con confianza: Jehová escucha, y no se escandaliza porque estés al límite (1 Juan 5:14; Hebreos 10:36).

También nos enseña que Jehová da recursos para aguantar: fuerzas, sabiduría y apoyo. Puede hacerlo por espíritu santo y también mediante su Palabra, la congregación, ancianos o amigos maduros que llegan justo a tiempo (Santiago 1:5; 2 Crónicas 16:9).

Y nos prepara para aceptar corrección cuando haga falta. Job se benefició de escuchar a Jehová; nosotros también. Aguantar incluye no solo resistir el dolor, sino dejar que Jehová nos ajuste cuando lo necesitamos (Hebreos 12:5-7; 2 Corintios 13:11).

USEMOS EL LIBRO DE JOB PARA AYUDAR A OTROS

14. ¿Cuál es una manera de explicar por qué existe el sufrimiento?

Una forma clara es ir al origen: la rebelión en Edén. Satanás engañó, Adán y Eva desobedecieron, y como resultado entraron el pecado y la muerte para toda la humanidad. Eso explica por qué el mundo está como está (Génesis 3:1-6; Romanos 5:12).

Luego puedes explicar que Jehová está permitiendo tiempo para responder a la mentira de Satanás y demostrar el resultado de apartarse de su gobierno. No es indiferencia: es un proceso con un propósito moral y de lealtad espiritual (Proverbios 27:11).

Y podemos cerrar con la esperanza que Jehová promete, acabar con el dolor, la muerte y las lágrimas. Eso no solo explica el “por qué”, también da un “para qué seguir” (Apocalipsis 21:3, 4).

15. ¿Cómo podemos usar el libro de Job cuando alguien nos pregunta por qué existe el sufrimiento? (Vea también las imágenes).

Puedes empezar validando la pregunta y mostrar que no es nueva: Job también se lo preguntó, y por momentos pensó que Dios tenía que ver con su dolor. Eso ayuda a la persona a no sentirse “rara” por preguntar (Job 7:17-21).

Luego podemos enseñar el punto clave: en el caso de Job, el culpable no era Jehová, sino el Diablo, que quería probar que el ser humano solo sirve a Dios por interés. Eso cambia completamente la imagen de Dios en la mente del que sufre (Job 1:7-12; Job 2:2-5).

Y terminamos con el consuelo: Jehová permitió la prueba, Job se mantuvo íntegro, y al final Jehová lo bendijo. El mensaje es potente para alguien que llora entre escombros: tu sufrimiento no viene de Jehová, y él puede sostenerte y darte esperanza (Job 42:10-13; Job 34:12).

16. Cuente una experiencia que muestre cómo el libro de Job puede ayudar a alguien que está sufriendo.

La experiencia de Mario es fuerte porque muestra el poder de una conversación bíblica en el momento crítico. Él estaba escribiendo una nota de suicidio y sentía que Dios lo había abandonado; justo ahí, hablar de Dios y de esperanza le abrió una puerta (Salmos 34:18).

Cuando en la segunda llamada hablaron de Job, Mario pudo ponerle nombre a lo que le pasaba: no era que Jehová lo odiara, era que el sufrimiento existe en un mundo bajo conflicto, en las manos de Satanás, y que Jehová sigue escuchando. Eso puede salvar a una persona de tomar una decisión irreversible (Job 34:12).

Y el resultado lo demuestra: leyó Job, aceptó un curso bíblico y se emocionó al conocer al Dios que se interesó en él. A veces el libro de Job no solo explica; sino que rescata a muchas personas (Hebreos 4:12).

17. ¿Por qué agradece usted que Jehová incluyera el libro de Job en su Palabra? (Job 34:12).

Lea Job 34:12: “Está claro que Dios no actúa con maldad; el Todopoderoso no tuerce la justicia”. 

Porque nos asegura algo básico y vital: Jehová no actúa con maldad. Cuando estás sufriendo, esa verdad es como un ancla; evita que tu corazón se vuelva contra Dios por una idea falsa (Job 34:12).

Porque nos enseña por qué se permite el sufrimiento y cómo aguantar sin perder la integridad. No es una teoría: es un relato que te entrena para resistir y para aceptar corrección con humildad (Santiago 5:11; Job 42:1-6).

Y porque nos da herramientas para consolar. Jehová quiso que este relato quedara escrito; es una prueba de que le importa cómo nos sentimos y de que quiere que sepamos qué decirle a alguien que está roto (Job 19:23, 24; Hebreos 4:12).

Preguntas de repaso: 

¿Cómo nos beneficia entender por qué permitió Dios que Job sufriera?

Te protege de culpar a Jehová. Si entiendes que la acusación venía de Satanás, te queda claro que Jehová no es el origen del dolor, y eso sostiene la fe cuando la vida se pone injusta (Job 1:7-12; Job 34:12).

También le da sentido a tu aguante: tu fidelidad no es “aguantar por aguantar”, sino participar en demostrar que Satanás miente. Eso te da dignidad espiritual en medio del sufrimiento (Job 2:3; Proverbios 27:11).

¿Cómo puede el relato de Job ayudarnos a aguantar?

Te enseña a hablar con Jehová con sinceridad, incluso si estás roto. Jehová escucha, y luego te fortalece y te guía; no te exige que seas perfecto para poder ayudarte (1 Juan 5:14; Santiago 1:5).

Te enseña a aceptar corrección con humildad cuando haga falta. A Job le hizo bien escuchar a Jehová; a nosotros también nos hace bien dejarnos ajustar por su Palabra y por ayuda espiritual madura (Hebreos 12:5-7; 2 Corintios 13:11).

¿Cómo podemos usar el libro de Job para ayudar a otros?

Podemos usarlo para explicar con tacto que Jehová no es el culpable del sufrimiento y que hay un acusador real detrás. Eso consuela muchísimo a quien piensa: “Dios me está castigando” (Job 2:2-5; Job 34:12).

Y puedes usar el final del relato para dar esperanza: Jehová ve la integridad, sostiene al que aguanta y puede bendecir en su debido tiempo. Ese enfoque no borra el dolor, pero lo hace llevadero y abre una salida (Job 42:10-13; Apocalipsis 21:3, 4).

error: Content is protected !!