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Una muestra de agracedicimiento – 23 al 29 de Noviembre

Tesoros de la Biblia para la semana del 23 al 29 de Noviembre.

La semana pasada hemos visto las diferentes ofrendas por la culpa y el pecado que los israelitas hacían para volver a ganar la aprobación de Jehová y hacer las paces con Él. Sabemos que hoy día, sus siervos fieles no realizamos este tipo de ofrendas por medio de animales pero seguimos siendo humanos imperfectos como los israelitas y también cometemos errores y tenemos culpa por nuestras acciones, nuestra imperfección y las pruebas de Satanás provoca que no siempre actuemos de la forma debida de un cristiano. En nuestras oraciones somos conscientes de esta imperfección y de los errores que cometemos todos los días, la mayoría de ellos de forma inconsciente, y es por ello, que pedimos un perdón por todas estas faltas.

No solo nos dirigimos a Dios para pedir un perdón por nuestros pecados, sino para muchísimas cosas más. Es el medio que Dios nos ha dado para comunicarnos directamente con Él, para contarle nuestros logros, nuestras preocupaciones, nuestro agradecimiento por todo lo que nos ha dado al igual que hacían los israelitas con las ofrendas de paz. Por medio de la oración, nos acercamos más a Jehová y nos hacemos aún mejores amigos de nuestro Padre Celestial.

No se angustien por nada. Más bien, en cualquier situación, mediante oraciones y ruegos y dando gracias, háganle saber a Dios sus peticiones,  y la paz de Dios, que está más allá de lo que ningún ser humano puede entender, protegerá sus corazones y sus mentes por medio de Cristo Jesús.

Filipenses 4:6,7

Los israelitas hacían así y por ello se ofrecía otro tipo de ofrenda totalmente diferentes a las ofrendas por el pecado, que eran las ofrendas de paz. Este tipo de ofrenda no se hacían porque hubieran pecado y tuvieran que limpiar su culpa, todo al contrario, eran una muestra de agradecimiento a Jehová por todo lo que les ha dado, ha hecho por ellos y una muestra del amor que sienten por Él. Por medio de las ofrendas de paz, los israelitas mostraban el profundo agradecimiento hacia Dios, y lo mucho que les importa. Estas ofrendas de paz también se denominaban como ofrendas de comunión. Y como hemos dicho anteriormente, el que se llamaran de paz no significaba que habían cometido un error o habían hecho algo malo y ahora tenían que hacer las paces con Dios como pudiera pasar con las ofrendas de pecado. El concepto de paz en estas ofrendas significa que están agradecidos a Jehová, están contentos y sienten amor por Él, hasta el punto que necesitan compartir con Jehová este ofrenda, pasar tiempo cerca de Él con su familia y los sacerdotes que preparaban el sacrificio, una vez se hacía, todos comían de la carne de este animal sacrificado salvo las partes primeras, las mejores partes del animal que correspondía a Jehová junto con la sangre del sacrificio.

Y esta es la ley del sacrificio de paz que alguien puede presentarle a Jehová. Si lo presenta como una muestra de agradecimiento, presentará junto con el sacrificio de agradecimiento roscas de pan sin levadura hechas con aceite, galletas delgadas sin levadura untadas con aceite y roscas de pan hechas con harina fina bien mezclada y empapada en aceite.

Levítico 7:11,12

Como acabamos de leer en este texto, las ofrendas de paz se acompañaban junto con el sacrificio animal unas roscas de pan sin levadura y unas galletas. Esta ofrendas de agradecimiento era un momento íntimo entre la familia que la presentaba y Jehová, como si estuvieran comiendo con Él, también los sacerdotes que preparaban y hacían la ofrenda. Este momento indicaba la buena relación de la familia con Jehová.

Presentará su ofrenda junto con roscas de pan con levadura y con el sacrificio de agradecimiento de sus sacrificios de paz.  De esta ofrenda, debe presentar un pan de cada clase como porción sagrada para Jehová. Eso será del sacerdote que salpique la sangre de los sacrificios de paz.  La carne del sacrificio de agradecimiento de sus sacrificios de paz debe comerse el mismo día en que él la ofrezca. Él no debe guardar nada de ella para la mañana siguiente

Levítico 7:13-15

Hoy día el término paz hace referencia a la ausencia de guerras, diferentes tipos de conflictos o disturbios. En la época de los israelitas también tenía otros acepciones muy importantes esta palabra, paz, y hacía referencia a la buena relación mantenida con Jehová, una relación próspera, gozosa y feliz. Eran ofrendas voluntarias, un regalo tanto para Jehová como un honor para la familia de poder demostrar su amor por Él y compartir un momento y tiempo con Dios demostrando lo mucho que lo aman. Estas ofrendas expresaban la profunda gratitud que sentían las familias que la presentaban y también se celebraba la condición de paz con Dios, es decir, se gozaba de la aprobación de Jehová.

Este momento íntimo entre los que intervenían en este sacrificio (la familia que presentaba la ofrenda y los sacerdotes que la preparaban, ofreciendo la sangre y la grasa a Jehová, tal como vimos en semanas anteriores, dos aspectos que le pertenecen a Dios) denotaba la pacífica relación que existía entre ellos, eran partícipes de una comida simbólica junto a Jehová.

Esta relación tenia que ser pura y sincera, no se podía ofrecer esta ofrenda si existiera culpa o pecado, la ley estipulaba que solo las personas que estuvieran limpias e incontaminadas tenían el privilegio de ofrecer esta ofrenda y participar de esta comida simbólica con Jehová. De lo contrario, Levítico 7:20 dice que lo pasaría:

Pero cualquier persona que esté impura y coma la carne del sacrificio de paz, que es para Jehová, tiene que ser eliminada de su pueblo.

Levítico 7:20

Una persona o familia impura por un acto anterior o por cualquier otra circunstancia que quisiera aprovecharse de la ofrenda de paz o comunión y tener el maravilloso privilegio de estar en paz con Jehová, estarían cometiendo un pecado, al intentar engañar la relación pacífica que decían tener con Dios y serían eliminados de su pueblo, esto era un pecado grave y por ello esta consecuencia que leemos en Levítico 7:20. No obstante, si esta persona esta impura o contaminado, no significa que no pueda entablar este tipo de relación con Jehová, pero primero tenía que presentar una ofrenda por el pecado o la culpa en la que ha incurrido para recuperar la condición de estar limpios y puros a los ojos de Dios cuando haya aceptado esta ofrenda quemada por el pecado cometido.

Al igual que ocurría en aquel tiempo, nosotros queremos estar puros y limpios para entablar esta buena relación con Jehová, de esta forma, Dios aceptará nuestra adoración, escuchará nuestras oraciones y nos bendecirá día sí, día también. Cometemos errores todos los días, si es cierto que hay algunos más graves que otros, que pueden ser faltas menores inconscientes. Sin embargo, en todo los casos, tenemos que ser rápidos y corregir cualquier error o transgresión que hayamos cometido contra las leyes divinas. En la actualidad no ofrecemos la sangre de un animal como sacrificio, como ofrenda quemada por el pecado, pero disponemos de muchos medios que nos ha dado Jehová para poder las haces paces con Él y ser verdaderos merecedores de su Reino y de sus bendiciones, uno de estos medios que nos ha proporcionado son nuestros ancianos de congregación.

¿Hay alguien enfermo entre ustedes? Que llame a los ancianos de la congregación y que ellos oren por él, aplicándole aceite en el nombre de Jehová.

Santiago 5:14

Y por encima de todo, el perdón de nuestros pecados es posible gracias al gran sacrificio que hizo, en este caso, Jehová, por todos nosotros, por medio de su Hijo, Jesús, dando su vida por todas las personas, por todas las personas que ponen fe en Dios.

Hijitos míos, les escribo estas cosas para que no cometan un pecado. Pero, si alguno comete un pecado, tenemos un ayudante que está junto al Padre: Jesucristo, uno que es justo.  Él es un sacrificio de reconciliación por nuestros pecados, pero no solo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

1 Juan 2:1,2

Los siervos de Jehová demostramos nuestra gratitud y ofrecemos muestras de agradecimiento por medio de nuestro comportamiento, vistiendo todos los días la nueva personalidad cristiana, distanciándonos de las prácticas de este mundo y obedeciendo las leyes bíblicas y junto con la oración, demostramos y entablamos una bonita y estrecha relación con Jehová.

Es por ello, que debemos reflexionar en cómo podemos agradecer a Jehová por medio de nuestras oraciones todo lo que nos ha dado y como hacerle saber, aunque Jehová lo sepa, nuestros sentimientos más profundos hacia Él, y es que como dice 1 Tesalonicenses 5:18:

Den gracias por todo. Esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús.

1 Tesalonicenses 5:18

Además, ¿hemos pensado en los beneficios que tenemos personalmente cuando somos agradecidos con Jehová? De seguro, nos hace mejores personas, cultivamos el agradecimiento, y así también seremos agradecidos con las personas más cercanas que nos rodean y con todos los demás, haciendo aún más felices a Jehová.

Y por último, y más importante, debemos alejarnos de “la mesa de los demonios”, ya que no estaríamos apreciando todo lo que Jehová nos dado, ni lo que estamos haciendo por Él. Como dice 1 Corintios 10:20,21 no podemos estar participando de la mesa de Jehová y también de la mesa de los demonios. Un ejemplo de esto, no podemos llevar un doble vida, en la que en nuestras relaciones con personas no creyentes actuemos de una forma y luego con nuestros hermanos de otras. Los principios bíblicos y leyes bíblicas aplican a todos los aspectos de nuestras vidas y en todas las situaciones.

Queremos mantenernos íntegros en todas nuestras acciones, así estaremos limpios y puros y podremos, gracias a la oración y nuestro servicio a Jehová, a mostrarle agradecimiento y poder entablar un relación estrecha con Jehová.

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