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Todos tenemos un lugar en la congregación de Jehová

Estudio de la Atalaya del Artículo 34 con el tema: “Todos tenemos un lugar en la congregación Jehová” para la semana del 19 al 25 de Octubre de 2020.

¿Qué honor tenemos?

Tenemos el gran honor de pertenecer al pueblo de Dios, donde nuestras reuniones y nuestros hermanos y hermanas crean un pequeño paraíso espiritual lleno de paz y felicidad apartado de este mundo. Donde nos sentimos contentos y alegres, y podemos compartir grandes momentos con personas que comparten nuestros mismos valores bíblicos.

¿Qué ejemplo utilizó el apóstol Pablo en varias de sus cartas inspiradas?

El apóstol Pablo comparó a la congregación como un cuerpo humano. Es decir, está compuestos por multitud de elementos, cada uno de los cuáles es fundamental y ejerce una función concreta y distinta para el perfecto funcionamiento de todo el cuerpo. Igualmente, en la congregación todos somos muy valiosos para Jehová, y cada uno de nosotros ejerce una función muy importante.

Porque, tal como en un solo cuerpo hay muchos miembros pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo en unión con Cristo, pero individualmente somos miembros que nos pertenecemos unos a otros. Así que tenemos distintos dones según la bondad inmerecida que se nos ha mostrado. Si es el de profetizar, profeticemos según la fe que se nos ha dado; si es el de servir a los demás, esforcémonos al máximo en este ministerio; si alguien tiene el don de enseñar, que enseñe; el que anima, que anime; el que da, que lo haga con generosidad; el que dirige, que lo haga con diligencia; el que muestra misericordia, que lo haga con alegría.

Romanos 12:4-8

¿Qué tres lecciones analizaremos en este artículo?

En este artículo veremos que cada uno de nosotros somos importantes en la congregación y tenemos una función muy importante. Si no sabemos cuál es, la veremos y por último, estaremos concentrados en hacer lo que Jehová nos pide.

CADA UNO TIENE UN LUGAR EN LA CONGREGACIÓN DE JEHOVÁ

¿Qué nos enseñan las palabras que leemos en Romanos 12:4, 5?

1) Romanos 12:4,5 nos enseña que todos somos muy valiosos y fundamentales para el buen funcionamiento de la congregación. Cada uno de nosotros tenemos una función determinada, y cada función es igual de valiosa, ya que sin ellas, el cuerpo, o en este caso la congregación no funcionaría.

2) En el versículo 5 leemos que todos y cada uno de nosotros formamos un solo cuerpo en unión con Cristo. Tengamos responsabilidades o no de forma visible en la congregación, todos tenemos una responsabilidad esencial, y es que nos pertenecemos los unos a los otros, sin ello, la congregación no podría existir. Todos somos fundamentales, y nuestras labores hacen posible que nuestras congregaciones formen este paraíso espiritual en el que nos cobijamos de este sistema.

¿Qué “regalos” le ha dado Jehová a la congregación?

Jehová, tal como dice Efesios 4:8 ha dado hombres como regalos para que cuiden de la congregación, atiendan a sus valiosas ovejas y fortalezcan a la congregación. Desde el Cuerpo Gobernante y sus ayudantes hasta los siervos ministeriales y hermanos con responsabilidades en la congregación.

Según 1 Tesalonicenses 2:6-8, ¿qué se esfuerzan por hacer los hermanos que están nombrados por espíritu santo?

Los hermanos nombrados por Espíritu Santo no solo se esfuerzan y están decididos como todos los demás hermanos a dar las buenas noticias de Dios, sino que además dan sus vidas por todos nosotros y nuestros cuidados y necesidades, por el amor tan grande que sienten por la congregación. Todos realizan funciones para el bienestar de toda la congregación.

¿Qué bendiciones disfrutan los precursores y los misioneros?

Estos queridos hermanos que dedican un tiempo completo a proclamar las buenas nuevas del Reino tienen grandes bendiciones y riquezas espirituales. Estas son mucho más importantes que las posesiones materiales, con las que suelen vivir con las necesarias, ya que lo realmente importante y trae grandes bendiciones son las riquezas espirituales.

¿Por qué es valioso para Jehová cada publicador?

No solo estos hermanos se dedican a proclamar las buenas nuevas, sí es cierto que dedican más tiempo y energías. Pero cada uno dedicamos lo que podemos a Jehová, y es por ello, que todo publicador bautizado o no se esfuerza por vivir según los principios bíblicos y transmitir el mensaje de Dios. Cada hermano y hermana es muy importante y valioso tanto en la congregación como para Jehová.

¿Por qué valoramos a nuestras hermanas?

Nuestras hermanas son un ejemplo de muchas cualidades hermosas que agradan a Jehová, y suponen grandes ejemplos a imitar, tal como muchas mujeres que sirvieron en la antigüedad y que demostraron grandes cualidades como la sabiduría, fe, entusiasmo, valor, generosidad, buenas obras y muchas más. Las hermanas son otro gran regalo por parte de Jehová y nos sentimos todos y todas muy orgullosos por la importante labor que hace cada día.

¿Por qué valoramos a los hermanos mayores?

Los hermanos mayores son el pilar de la experiencia de la congregación, aún con los achaques de la edad siguen igual de entregados que cuando eran jóvenes, y destinan todas sus esfuerzas y energía para el ministerio y para capacitarnos y enseñarnos cosas. El amor que transmiten los convierten en imprescindibles y por eso los queremos y amamos tanto.

¿Cómo lo anima a usted el ejemplo de los jóvenes de su congregación?

Los jóvenes están sometidos a mucha presión y muchas tentaciones. Un hermano con más experiencia puede no resultarle tan atractivo las tentaciones que ofrece este mundo, pero los jóvenes son una presa fácil. Y verlos cómo progresan, hacer frente a las pruebas diarias que se les presenta y dan testimonio con su comportamiento y comentarios, nos anima en gran medida y vemos la gran mano de Jehová en la enseñanza que reciben, la cual aprecian y la ponen en práctica.

Imagen: La imagen, que se divide en tres partes, podemos ver que la labor de cada uno de los hermanos y hermanas de esa congregación es fundamental y muy valiosa para el buen ambiente y unidad que se puede respirar en la congregación y que vemos en la fotografía por los rostros de felicidad de nuestros hermanos y hermanas. En la primera parte un anciano le da la bienvenida a una persona que visita la congregación (vemos que le falta la corbata y que es presentado previsiblemente por la hermana que le ha hablado). Por detrás vemos al hermano encargado del sonido preparar los micros y en el fondo como una hermana conversa con una hermana mayor y ambas se dan estímulo. En la segunda parte, vemos lo importante que es la participación de todos y cada uno de nosotros. Y por último, en la parte 3, podemos ver que la limpieza es una labor de todos, de jóvenes y mayores, y también lo son las donaciones, tal como le enseña la madre a su hija. Por último, en el fondo vemos como un hermano anima a una hermana mayor y como un joven atiende su responsabilidad en la zona de las publicaciones. Estas imágenes son la captación de pequeños momentos de una congregación, y en ellos vemos que todos somos muy importantes y tenemos nuestro papel o función para que el cuerpo de la congregación funcione a la perfección.

CÓMO VER CUÁL ES NUESTRO LUGAR EN LA CONGREGACIÓN

¿Por qué podrían pensar algunos que no son útiles en la congregación?

Puede que algunos hermanos o hermanas se comparen con otros y crean que no hacen lo suficiente en comparación con ellos, o que no son tan buenos maestros, organizadores o pastores. Sin embargo, por medio de la maravillosa creación de Jehová, nos ha hecho únicos a cada persona, nadie puede ser igual que nadie, todos somos únicos y especiales, y es por ello, que todos somos muy útiles y todos formamos parte del cuerpo, de la congregación.

De acuerdo con 1 Corintios 12:4-11, ¿qué debemos reconocer sobre cualquier habilidad que tengamos?

Jehová nos ha dado a cada uno de nosotros una personalidad y unas habilidades y capacidades, por lo que todos somos útiles tanto para Jehová como para toda la congregación, no tendremos las mismas habilidades, pero es que si todos tuvieras las mismas habilidades, no se podría dar el ambiente de amor y paz que hay en las congregaciones, cada uno de nosotros aporta su granito de arena y somos muy valiosos para Jehová.

¿Qué consejo del apóstol Pablo debemos seguir?

Este es el mejor consejo que podemos seguir: no compararnos con nadie, sino examinar las acciones que hemos hecho y hacemos. De esta forma veremos si estamos conformes con nosotros mismos o tenemos que cambiar cosas o podemos dar más. Si somos conscientes del esfuerzo personal que hacemos y estamos contentos con nuestras acciones, podemos alegrarnos ya que estaremos agradando a Jehová.

¿Cómo nos beneficiará seguir el consejo de Pablo?

El ser conscientes de lo que valemos provocará que no envidiemos a ningún hermano, que nuestro trato mejore con él o ella, seamos más humildes y modestos y sepamos cuáles son nuestros puntos fuertes y así vemos lo que aportamos a la congregación y podamos hacerlo incluso mejor y aportar aún más de lo que ya hacemos.

¿Cómo podemos ser mejores maestros?

Una de las formas es aprovechando al máximo todos los recursos que nos capacitan y están disponibles para que podamos aprender y dar lo mejor de nosotros. La reunión seamos mejores maestros es una gran herramienta para mejorar nuestras destrezas en el ministerio, y más ahora con la nueva forma digital de transmitir el mensaje de Dios.

¿Cómo podemos alcanzar la meta de asistir a la Escuela para Evangelizadores del Reino?

La mejor forma con la que podemos lograrlo es no poniéndonos pegas personales sobre porqué no asistir, sino al contrario, trabajar día a día en lo máximo que podamos para rellenar los requisitos y tener en mente siempre porqué deseamos asistir, de esta forma, nos motivaremos por cumplir con el plan que hemos trazado y mejoraremos cada día.

USEMOS NUESTROS TALENTOS PARA ANIMAR A LA CONGREGACIÓN

¿Qué aprendemos de Romanos 12:6-8?

Aprendemos y como hemos visto ya, que cada uno tenemos talentos, habilidad y capacidades muy importantes y valiosas en la congregación y para Jehová. Ahora falta lo más importante, y es ponerlas en práctica, de esta forma estaremos provocando un beneficio en todos nuestros hermanos y hermanas y también sobre nosotros mismos al sentirnos mejor realizados.

¿Qué aprendemos de lo que les pasó a Robert y Felice?

Aprendemos que tenemos que centrarnos y concentrarnos en lo que podemos hacer ahora, y en lo máximo que podemos hacer ahora para servir a Jehová, sin compararnos con situaciones pasadas o lo que podríamos llegar a hacer. Estamos haciendo ahora lo que Jehová quiere que hagamos, y es por ello, que debemos darlo todo y concentrarnos en dar lo máximo y mejor de nosotros mismos en el ahora.

a) ¿Para qué debemos sacar tiempo? b) ¿Qué analizaremos en el siguiente artículo?

a) Debemos sacar tiempo para mostrar nuestros talentos en beneficio de los demás, animar a nuestros hermanos y aportar nuestro valor único y muy valioso a la congregación y a Jehová.

b) En el siguiente artículo analizaremos cómo demostramos que valoramos a los demás, y por tanto, cómo los vemos.

¿QUÉ APRENDIMOS DE ESTOS TEXTOS?

Porque, tal como en un solo cuerpo hay muchos miembros pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo en unión con Cristo, pero individualmente somos miembros que nos pertenecemos unos a otros.

Romanos 12:4,5

Aprendemos que cada uno de nosotros tiene una función única, y que no es menos que cualquier otra, es igualmente de fundamental para el buen funcionamiento de la congregación y del pueblo de Dios en toda la Tierra.

Si el pie dijera “Como no soy mano, no soy parte del cuerpo”, no por eso dejaría de ser parte del cuerpo. Y, si la oreja dijera “Como no soy ojo, no soy parte del cuerpo”, no por eso dejaría de ser parte del cuerpo.

1 Corintios 12:15, 16

Todos somos útiles, y tenemos que concentrarnos en nuestros talentos sin entrar en comparaciones. Ya que somos parte de la congregación, y tengamos una función u otra, sin ella, la congregación no podría tener lugar. Todos somos necesarios e igualmente importantes con nuestros talentos y/o funciones determinadas.

Así que tenemos distintos dones según la bondad inmerecida que se nos ha mostrado. Si es el de profetizar, profeticemos según la fe que se nos ha dado; si es el de servir a los demás, esforcémonos al máximo en este ministerio; si alguien tiene el don de enseñar, que enseñe; el que anima, que anime; el que da, que lo haga con generosidad; el que dirige, que lo haga con diligencia; el que muestra misericordia, que lo haga con alegría.

Romanos 12:6-8

Nuestros talentos, habilidad y capacidades personales nos hace muy valiosos para Jehová y para el bienestar de la congregación. Pero la única forma que todos nuestros hermanos y hermanas se beneficien de ellas, es usándolas. Y es eso lo que queremos hacer, esforzarnos al máximo por dar lo mejor de nosotros.

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