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Tesoros de la Biblia | Semana del 11 al 17 de enero 2021

Discurso preparado de demostración para los tesoros de la biblia de esta semana, con el tema:

Jehová pone a su pueblo aparte

https://youtu.be/q9cKSim-bCw
Vídeo

El sistema de cosas dominado por Satanás ha impuesto una serie de prácticas contrarias a la adoración pura a Jehová que no cumplen con los mandamientos, los estatutos y las disposiciones judiciales indicadas en la Biblia y que todo cristiano tiene que cumplir para que sean considerados justos y limpios y la tierra donde viven no los vomite de ella.

La sociedad actual ha hecho normales prácticas inmundas y contranaturales que hasta hace décadas podían ser impensables, las han hechos como naturales y más que eso, aquellas personas que no las practiquen, que vayan en contra de ellas o que no las defiendan se convierten en objetivo de ataques y críticas, como personas anticuadas y de corta mentalidad. El Tentador de este sistema ha logrado corromper a millones de personas y quiere conseguir lo mismo con los siervos de Jehová.

Satanás logra mucha más satisfacción si logra desviar a un siervo de Dios del camino que conduce a la vida o que simplemente lo haga tropezar durante una temporada que tener bajo su control a la mayor parte de la ciudadanía del mundo. Todos los siervos fieles y leales de Jehová han sufrido persecución, crítica y ataques constantes en todas las épocas en las que han vivido. Se han tenido que enfrentar a los problemas sociales de su tiempo y han vivido de acuerdo con los estatutos y disposiciones judiciales vigentes por Dios para cada época.

Hoy más que nunca, cuando el fin se encuentra todavía más cerca, cuando la venida del Reino celestial De Dios es inminente, sus cristianos fieles tenemos que cumplir con su voluntad, con lo que dice la Palabra De Dios la Biblia en todas sus letras. Así lo dice Levítico 20:22,23, que leemos:

Obedezcan todos mis estatutos y todas mis decisiones judiciales y cúmplanlos, para que no los vomite la tierra a la que los estoy llevando para que vivan en ella. No anden según los estatutos de las naciones que voy a expulsar delante de ustedes, porque ellas han hecho todas estas cosas y me dan asco.

Levítico 20:22,23

Nosotros obedecemos en todo momento lo que la Biblia nos dice y nos distanciamos de las opiniones de este mundo. En muchas ocasiones esto significa un trato malvado por parte de la sociedad hacia nosotros, pudiendo implicar: insultos, discriminación, maltrato mental e incluso físico, o hasta persecución y encarcelamiento, como están sufriendo muchos hermanos en muchos lugares de la Tierra. Estos hermanos que sufren persecución e incluso son encarcelados en prisión se mantienen firmes, limpios, puros, sin tacha en un sistema que ha privatizado su libertad, que los han expulsados de sus vidas a una prisión.

Estos hermanos tienen la firme certeza de lo que se dice en Levítico 20:22,23. Porque los que realmente serán expulsados de sus vidas son las naciones de este sistema, son las personas corrompidas que serán vomitadas de esta Tierra por no cumplir con los estatutos de Dios sino los de hombres.

Los israelitas tuvieron que obedecer, tuvieron que obedecer los estatutos y disposiciones de su tiempo dictaminado por Jehová, solo así la tierra no los expulsaría sino que tendrían la posesión de la Tierra Prometida solo si mantenían una buena relación con Jehová, y para conseguir, solo tenían que obedecerlo y poner fe en Él.

No fueron obedientes y Dios permitió que los babilonios los conquistaran y fueran expulsados de su hogar a una tierra muy lejana. ¿Ocurrirá lo mismo con las naciones actuales? Leamos Levítico 20:24:

“Por eso les dije a ustedes: “Ustedes se quedarán con la tierra de esas naciones, y yo se la daré en propiedad, una tierra que rebosa leche y miel. Yo soy Jehová su Dios, el que los ha separado de los demás pueblos.

Levítico 20:24

En efecto, Jehová ha separado del mundo a aquellas personas que cumplen con su voluntad, le sirven y le obedecen, y ponen fe en Él y en el Rescate de su Hijo. A todas estas personas, donde la Biblia dice que sería una minoría de merecedores de la tierra, heredarán esta “tierra prometida” como pudieron hacerlo los israelitas. Y las naciones actuales y todas las personas malvadas que habitan en ellas serán expulsadas a un juicio.

Jehová les dará en propiedad, en herencia esta “tierra prometida”, pero no solo eso, no la tierra literal que tanto han corrompido los gobiernos actuales, sino será un jardín de edén, un paraíso como todos sabemos. La palabra herencia en la Biblia tiene varios contextos y significados.

Los cristianos fieles que creen en Dios, no ponen en duda en ningún momento, sino al contrario, defienden cómo fue la creación de la Tierra. Las personas de este sistema la abocan a que todo surgió al azar, toda la vida fue así y luego se trata de un proceso de evolución. La evolución en los humanos ha seguido esta teoría darwiniana y los gobiernos y personas poderosas se ha apoderado por medio de guerras de sus respectivos territorios, estableciendo fronteras y límites políticos donde ejercen su poder y “reinado”. No obstante, esta tierra no les pertenece, sino que toda siempre le ha pertenecido a su creador, a Dios, quién la ha dado a todas las personas para que vivan en ella.

Sin embargo, solo su pueblo, serán los herederos de este paraíso que hará Dios. Así lo hemos leído en Levítico 20:24 y así lo hará Dios cuando expulse, desposee a estas naciones de ella, como indica el significado de la palabra herencia en el contexto militar y como se puede leer en Deuteronomio 31:3 donde dice que: “Jehová tu Dios es el que va a cruzar delante de ti y el que acabará con estas naciones delante de ti, y tú ocuparás sus tierras”.

Sus siervos verán este acontecimiento, esta profecía, pero para ello, para que formemos parte de este pueblo aparte, Jehová espera que nuestra adoración sea pura. Levítico 20:25,26:

“Ustedes tienen que hacer distinción entre el animal puro y el impuro y entre el ave pura y la impura. No se hagan asquerosos por culpa de un animal, un ave o cualquier cosa que se arrastra que yo he separado para que ustedes los consideren impuros. Ustedes tienen que ser santos porque yo, Jehová, soy santo. Estoy separándolos de los demás pueblos para que sean míos.”

Levítico 20:25,26

Los israelitas tenían que hacer distinción entre lo que era puro y lo que era impuro. No debían hacerse impuros por causa de ningún animal para que fueron separados de los demás pueblos. Noé, tras el diluvio, ofreció como ofrenda a Jehová criaturas voladoras que eran limpias, que eran puras, así lo sabía porque Jehová se lo había dicho cuando las introdujo en el arca. Después de ello, Jehová permitió que las aves, los pájaros, formaran parte de la dieta de las personas siempre que fueran introducidas de forma limpia y pura, donde hubiera una ausencia de sangre total, fue la única disposición hasta la introducción de la Ley mosaica donde se estableció una distinción entre aves puras e inmundas. Esta prohibición se elimina posteriormente con el nuevo pacto. Siguiendo, evidentemente, la santidad de la sangre por medio de la cual se da la vida que solo puede conceder Dios.

La abolición de la Ley mosaica y el Rescate de Jesús suprimió muchos estatutos y disposiciones judiciales de aquellos tiempos. No obstante, siguen existiendo una serie de mandamientos que Jehová espera que todo cristiano limpio los cumpla para que no sean vomitados de la tierra y no le cause asco a Dios. El que seamos obedientes a sus mandamientos provoca que tengamos vidas más felices porque evitamos un sinfín de problemas.

Por ejemplo: la salud de sus cristianos fieles por lo general suele ser mucho mejor que la de muchas personas porque la Biblia nos hace evitar muchos vicios dañinos que perjudica nuestra salud personal y nos da muy buenos consejos para mantenernos sanos, es por ello, que nuestra asiduidad a los centros médicos puede ser menor. Aún así, a fin de obedecer las disposiciones judiciales de Jehová y que nuestras decisiones no causen este asco que leímos en Levítico 20:22,23, debemos reflexionar sobre ¿qué procedimientos médicos que no le gustan a Dios debo rechazar?. Jehová bendice a quienes tienen una buena relación con Él y sus decisiones son tomadas con completa fe en su poder y sabiduría.

Por tanto, para seguir siendo amigos de Dios y ser considerados como su pueblo aparte, debemos huir de las prácticas mundanas de este mundo y de todas las cosas malas que hay en él que nos corrompen y nos pueden convertir en inmundos a los ojos De Dios.

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