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Sara, una sierva fiel de Jehová según la Biblia

Sara, sierva fiel a Jehová. ¿Qué lecciones podemos sacar de este ejemplo de fidelidad a Dios?

Sara según la Biblia

Sara según la Biblia. Una sierva fiel de Jehová, un ejemplo para todos nosotros. Conoce todo sobre Sara y lo que dice la Biblia y qué aprendemos de ella. (Génesis 11:27 – 23:2, Hebreos 11:11).

Cronología de Sara según la Biblia
Cronología de Sara según la Biblia | Elaboración propia por Siervos de Jah

* a.E.C: Antes de nuestra Era Común.

¿Quién era Sara según la Biblia, y dónde vivió?

¿Qué significa el nombre de Sara según la Biblia?

Su nombre significa “Princesa”.
Su nombre original era Sarái, que posiblemente signifique “Contenciosa”.

¿Quién era Sara?

Sara fue la media hermana y esposa de Abrahán y la madre de Isaac.

¿Cuándo nació Sara según la Biblia?

Nació en el año 2.008 a.E.C.

Cuando Ismael el hijo de Abrahán y la sierva de Sara -Agar- tenía unos 13 años, Jehová le dio el mandato de circuncidar a todos los varones de su casa.

También le dijo que su esposa ya no se llamaría Sarái, sino “Sara”. Jehová le explicó por qué iba a llamar así a su encantadora mujer.

“Y a tu esposa Sarái no debes llamarla Sarái, porque su nombre será Sara. Yo la bendeciré y también te daré un hijo por medio de ella. La bendeciré y saldrán naciones de ella. Y entre sus descendientes habrá reyes”.

Génesis 17:15,16

Jehová llamó “Princesa” con cariño a Sara, pero ella no esperaba que la trataran como tal. Como indicó su nuevo nombre, Sara llegó a ser antepasada de reyes. 

¿Dónde creció y vivió Sara según la Biblia?

Es posible que Sara creciera en Ur. Hoy esa ciudad solo tiene ruinas, pero en aquella época era una próspera ciudad con muchos lujos.

Había mucha gente y muchos productos buenos. Sara destacaba por su gran belleza, así que seguro que los habitantes de aquella ciudad la conocían bien. 

La Biblia no explica quién le enseñó sobre Jehová, pero sí que habla de su gran fe pese a que su padre adoró ídolos y que en Ur estaba muy difundido adorar al dios-luna, hasta tenían una torre en su honor. 

Sara era diez años más joven que Abrahán y se casó con él cuando vivían en la ciudad caldea de Ur. 

¿Qué aprendemos de las virtudes de Sara según la Biblia?

Al nacer es verdad que no podemos elegir nuestro nombre, ni Jehová nos lo va a cambiar como hizo con Sara. Sí podemos hacernos un buen nombre, al ganarnos una buena reputación con nuestros buenos actos ante Jehová y los demás. 

No debemos dar demasiada importancia a la belleza. Sara no lo hizo, aunque podía haber conseguido muchas cosas gracias a eso, fama y dinero o creerse mejor que las demás mujeres teniendo más derechos. Pero no lo hizo, lo más importante para ella era obedecer a Jehová, era humilde y discreta. Cultivó una belleza interior que es lo que Jehová valora. 

Aunque su familia también estuviera en contra de Jehová y no siguieran sus principios. Sara tenía una gran fe y no iba a dejar a Jehová nunca, aunque tuviera presiones directas. Igual nosotros seguir al lado de Jehová digan lo que nos digan los demás, aunque sean familiares cercanos. 

¿Cómo eran las casas de Ur en esa época donde podría vivir Sara?

Ejemplo de casas de Ur donde vivió Sara

La casa de una persona de clase media era un edificio de dos pisos. Eran de ladrillo y sus paredes blanqueadas. 

  • En el centro había un patio empedrado dónde se podía construir con un ligero declive para guiar el agua a un sumidero central. 
  • En la planta baja estaban los sirvientes y los invitados En las más grandes, los cuartos de invitados tenían su propio lavabo, también solía estar la cocina con su fogón. 
  • A la planta alta se subía por una escalera, había una galería de madera que rodeaba el patio central y dónde estaban las habitaciones de la familia de la casa.
  • Algunas casas tenían 13 o 14 habitaciones alrededor del patio empedrado. 

Llevaban una vida cómoda, muy avanzada y de lujo, no les faltaba de nada. 

¿Qué sacrificios hizo Sara por Jehová?

Jehová le dijo a su esposo Abrahán.

Sal de tu país, deja a tus parientes y a los de la casa de tu padre y vete al país que yo te mostraré. Te convertiré en una gran nación, te bendeciré y haré grande tu nombre, y tú serás una bendición. Yo bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a cualquiera que te maldiga, y sin duda todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti”.

Génesis 12:1-3

Tenían que irse de aquella ciudad donde lo tenían todo, para irse a vivir a tiendas de campaña. Quizás Sara estaría preocupada por dejar aquel lugar seguro, su nivel de vida e irse a un sitio que no conocía, pero como era una mujer sumisa estuvo dispuesta a irse.

Apoyó a su esposo Abrahán y sobre todo confió en Jehová y en sus promesas. Es posible que Sara tuviera unos 60 años cuándo tuvo que irse de Ur. 

También como se iban a ir lejos tendrían que despedirse de sus familiares. Eso también tuvo que ser difícil para ella, seguro que estaba muy unida a ellos y que quizá no iba a volver a verlos nunca. 

A pesar de todas estas circunstancias, Sara estuvo preparándolo todo para el día de la salida. También los acompañaría Taré, el patriarca de la familia, que ya era mayor y tendría que cuidarlo y el sobrino de Abrahán, Lot.

Fueron primero a Harán (ciudad del norte de Mesopotamia) y luego a Canaán. Tuvieron que recorrer una distancia de aproximadamente 1.600 kilómetros.

Desde entonces, ella y su esposo vivieron en tiendas de campaña yendo de un lugar a otro. Hicieron un enorme sacrificio para obedecer a Jehová.  

“Empezó una época de hambre en el país. Como el hambre era tan grave, Abrán bajó hacia Egipto para quedarse allí un tiempo”. 

Génesis 12:10

Empezó una época de hambre y tuvieron que ir a Egipto. Como Sara era tan hermosa, Abrahán le pidió que dijera que eran hermanos para que no le mataran. Al ver su belleza la alabaron y la llevaron ante el Faraón. (Génesis 12:11-15). 

Sara estaba ahora en el palacio del Faraón, una casa de verdad, con lujos y no como estaba viviendo desde hace años en tiendas de campaña.

Podría haberse dejado llevar por sus emociones y sentirse tentada a abandonar a Abrahán, para ser la esposa del Faraón. Pero ella demostró querer a Jehová y serle fiel. Fue leal a su esposo, a su matrimonio y a su Dios. 

¿Qué aprendemos de las cualidades de Sara según la biblia?

Vivimos en un mundo materialista, dónde se nos dice que lo más importante es tener las mejores cosas, sentirnos cómodos sin hacer ningún sacrificio por los demás, sólo pensar en nosotros mismos. Pero la Biblia nos anima a elegir algo totalmente diferente: poner en primer lugar nuestra espiritualidad y agradar a Jehová antes que a nosotros mismos. 

Debemos estar dispuestos a dejarlo todo por Jehová, sea lo que sea, porque el nos protegerá y bendecirá siempre, no como este mundo que le queda muy poco tiempo para que se acabe todo lo que hay en él. Obedecer a Jehová siempre, aunque eso implique hacer grandes sacrificios personales. 

Las esposas también deben imitar a Sara y ser sumisas y apoyar a su esposo, siempre que lo que se diga o haga esté de acuerdo con lo que Jehová quiere. 

Imitar la lealtad de Sara en el matrimonio a pesar del ambiente inmoral que hay por todo el mundo. No dejarnos llevar por nuestros sentimientos del momento sino pensar siempre en agradar a Jehová en todo. 

¿Qué bendiciones le dio Jehová a Sara?

Sara según la Biblia
Sara

«Sarái era estéril, no tenía hijos».

— Génesis 11:30

Sara no podía tener hijos, lo que la hacía sentir muy triste, además era una desgracia en aquella época. 

Como Sara deseaba tanto tener un bebé, le dijo a Abrahán.

“¡Escúchame, por favor! Jehová no me ha permitido tener hijos. Por favor, ten relaciones con mi sierva y así quizás yo pueda tener hijos por medio de ella”. Y Abrán hizo lo que le dijo Sarái.

Génesis 16:2

Agar tuvo un hijo, y le pusieron por nombre Ismael. Agar empezó a despreciar a Sara, quizás convencida de que su embarazo la hacía más importarte que ella. Pero con el permiso de Abrahán y el apoyo de Jehová, a Sara se le concedió plena autoridad para tratar a Agar como su sierva. (Génesis 16:4-9, 16). 

Cuando Sara tenía 89 años, tres ángeles fueron a visitarlos.

Ellos le dijeron a Abrahán.

“Sin falta regresaré el año que viene por estas fechas, y tu esposa Sara tendrá un hijo”. Sara estaba escuchando dentro de la tienda y, al oírlos decir aquello, se rió para sus adentros y pensó: “Ahora que estoy vieja y mi señor es tan mayor, ¿de veras voy a tener este placer?”.

Génesis 18:2-19

Esa risa posiblemente se debió a la alegría y al asombro por el nacimiento del niño. La sola idea de tener un hijo a su edad le pareció tan increíble que no pudo contenerse y empezó a reírse para sus adentros. 

Por fin llegó el momento que Sara tanto había esperado. A la edad de 90 años, le dio un hijo a su amado esposo Abrahán, tal como el ángel de Jehová había prometido. Abrahán le puso por nombre Isaac, que significa “risa”. 

Jehová recompensó la fe de Sara. 

Cuando Isaac tenía unos cinco años, Sara vio que Ismael se burlaba de él.

Ella quería proteger a su hijo, así que fue a hablar con Abrahán y le dijo.

“¡Echa de aquí a esa esclava y a su hijo! Mi hijo, Isaac, no va a compartir su herencia con el hijo de esa esclava”. Al principio, Abrahán no quería hacer eso. Pero Jehová también deseaba proteger a Isaac, por eso le dijo a Abrahán: “No te sientas mal por lo que Sara te está diciendo sobre el muchacho y tu esclava. Escúchala, porque por medio de Isaac vendrá lo que será llamado tu descendencia. Pero del hijo de tu esclava también haré que salga una nación, porque él es descendiente tuyo”.

Génesis 21:8-13

Jehová le aseguró que cuidaría de Agar y de su hijo, y el fiel Abrahán obedeció. 

¿Qué aprendemos de lo que hizo Sara según la Biblia?

El ejemplo de Sara nos enseña que Dios siempre cumple sus promesas, aunque a veces pudieran parecer imposibles. Puede que nos preguntemos cuándo se cumplirán las promesas de Dios. No es fácil ser paciente, y más cuando se trata de una promesa que deseamos, pero al igual que ella, confiar en Jehová que de seguro llegarán. 

Sara fue una buena esposa, una auténtica compañera. No se limitó a decirle a Abrahán lo que él quería oír. Cuando vio un problema, algo importante para la familia y para su futuro, se lo dijo con respeto, pero con franqueza. Al final, si Sara no hubiera hablado sobre ese problema, sí que le habría faltado al respeto a Abrahán, porque las consecuencias para toda la familia habrían sido muy graves. Que buen ejemplo para las esposas de fe, amor y paciencia. 

¿Cuándo falleció Sara?

Sara murió, a la edad de 127 años, y Abrahán su esposo la enterró “en la cueva del campo de Macpelá, frente a Mamré —esto es, Hebrón—, en la tierra de Canaán”. (Gé 23:1, 19, 20.) 

“Y Abrahán se puso a llorar y a lamentarse por la muerte de Sara”.

Génesis 23:2

No nos extraña que cuando Sara murió, Abrahán su esposo lloró desconsoladamente, echaría muchísimo de menos a su amada “Princesa”.

Seguro que Jehová también echa de menos a esta fiel y leal mujer, pero podemos estar seguros de que le devolverá la vida cuando la Tierra sea un paraíso.

A Sara le espera un futuro eterno y feliz, y lo mismo nos espera si imitamos su fe y seguimos su gran ejemplo como mujer. 

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