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¿Qué pasó para que Moisés dejara de estar enojado con Eleazar e Itamar? – Discurso 7 al 13 diciembre

Seamos mejores maestros para la semana del 7 al 13 de diciembre con el discurso estudiantil cuyo tema es: “¿Qué pasó para que Moisés dejara de estar enojado con Eleazar e Itamar? – Ejemplo de demostración.

Tras la finalización de la construcción de la tienda de reunión y su apertura de las funciones sacerdotales por medio de Moisés y el sacerdocio aarónico y con la ofrenda ofrecida por el pueblo y delante del mismo, con la aprobación de Jehová a través del segundo fuego que terminó de consumir la ofrenda quemada y los trozos de grasa que habían sobre el altar, daban comienzo las funciones sacerdotales y entre ellas, las de la familia de Aarón y sus hijos como sacerdotes.

Los hijos de Aarón de su matrimonio con Eliseba fueron Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar. Los dos primeros, Nadab y Abihú al parecer, se encontraban en un estado de embriaguez lo que le llevó a ofrecer un fuego ilegítimo o no autorizado en el altar de la tienda de reunión a Jehová. Se trata del primer día de servicio de las funciones sacerdotales de la familia de Aarón, un día en el que todo debía salir tal y como Dios había mandado, respetando la santidad y rigurosidad de la tienda de reunión. Ocurrió justamente lo contrario, el estado físico y mental en el que se encontraba Nadab y Abihú no les permitió distinguir entre lo correcto e incorrecto, y los llevó a un actuar inmoral.

Más tarde, Nadab y Abihú —los hijos de Aarón— tomaron sus braserillos, pusieron fuego en ellos, echaron incienso encima y empezaron a ofrecer delante de Jehová fuego no autorizado, que él no les había mandado ofrecer.  Entonces salió fuego de delante de Jehová y los quemó, así que murieron delante de Jehová.

Levítico 10:1,2

El pecado que habían cometido Nadab y Abihú les costó sus vidas. Este acontecimiento tuvo un gran impacto para todo lo que representa el Tabernáculo y para la familia de Aarón, para su padre y para sus otros dos hermanos, a los que Moisés les prohibió que hicieran duelo por los actos cometidos por sus hermanos y que ofrecieran una ofrenda por el pecado de ellos. Eleazar e Itamar así lo hicieron, compartimentaron su dolor y no entraron en duelo, que en aquella época, las señales de duelo eran llevar las cabezas desaseadas y rasgarse la vestimenta. También procedieron a llevar a cabo la ofrenda por el pecado que había mandado Moisés, pero no lo hicieron tal como el mandato divino exigía.

En las ofrendas por el pecado, había dos formas correctas de cómo se tenían que ofrecer. El sacerdote que ofrecía la ofrenda por el pecado tenía que comer una parte de la misma en el patio de la tienda de reunión, ya que de esta forma, se respondía por los pecados de quienes ofrecían el sacrificio para el perdón de los pecados cometidos. La única posibilidad de no participar y comer de la ofrenda ofrecida, era si ésta, parte de su sangre había sido derramada o salpicada en el primer comportamiento del Tabernáculo, el Santo, en este caso, la ofrenda se debía quemar. Pero no ocurrió así, el altar del Santo no fue salpicado de la sangre del sacrificio y aún así, Eleazar e Itamar no habían participado en comer de la ofrenda y la habían quemado. Es por esto, que Moisés, se indignó con ellos, no entendía porqué, después de lo que había ocurrido, siguieron sin obedecer un mandato que les había mandado. Fue en este momento cuando intervino Aarón.

Moisés quería que después de la trágica situación que había acontecido, todo saliera como Jehová había mandado y se obedecieran todos los mandamientos divinos, para la expiación del pecado que habían cometido estos dos sacerdotes. Eleazar e Itamar, que debieron actuar de esta forma con la autorización de su padre Aarón, desobedecieron el mandato divino de cómo se debía ofrecer una ofrenda por el pecado, provocando el enfado de Moisés, al no comprender, después de todo lo ocurrido, que no lo hicieran tal como les dijo y tal como ellos sabían que debía hacerse.

“¿Por qué no se comieron la ofrenda por el pecado en el lugar santo, en vista de que es algo santísimo? ¿Acaso no se la dio él a ustedes para que pudieran responder por el error del pueblo y hacer expiación por ellos delante de Jehová?   ¡Miren! La sangre de la ofrenda no se llevó dentro del lugar santo. Debieron haberse comido la ofrenda en el lugar santo, tal como se me ordenó”.

Levítico 10:17,18

La consciencia de Aarón no estaba tranquila con la ofrenda de expiación que se estaba realizando, ya que, aunque el pecado lo habían cometido Nadab y Abihú, los sacerdotes que ofrecerían esta ofrenda por el pecado seguían siguiendo dos de sus hermanos. Moisés les mandó que no hicieran duelo, pero aún así, la culpa también estaba sobre la familia y sobre Aarón. Nadab y Abihú habían profanado el nombre de Jehová en el primer día de las funciones sacerdotales de su familia, en el primer día de las funciones sacerdotales de la tienda de reunión después de la apertura del sacerdocio aarónico, un primer día que todo debía haber salido de forma perfecta para la alabanza a Dios y no fue así.

El temor de Aarón fue que la ofrenda por la expiación de este gran pecado lo hiciera su misma familia, sus dos hermanos directos que mantuvieron la condición de sacerdotes, y donde la culpa por el pecado de sus hermanos recaía aún sobre la familia, lo que pudiera provocar que la ofrenda no se ofreciera con una buena consciencia, ya que aún la culpa recaía sobre ellos aunque no fueran responsables de la conducta de sus hermanos. Moisés comprendió el temor de Aarón y lo aceptó, y también Jehová.

Cuando Moisés oyó esto, le pareció bien

Levítico 10:20
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