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¿Qué es lo más importante para mí?

https://youtu.be/XvItUbj6zVo
Vídeo ya disponible en nuestro canal de YouTube

Nuestra Vida Cristiana – Semana del 20 al 26 de Abril de 2020

Jacob hizo lo imposible para obtener la bendición de Jehová, bendición que le importaba más que su vida. Luchó con un ángel. Nosotros, hoy día, no lucharemos con un ángel materializado De Dios. No obstante, nos enfrentamos a pruebas que pueden llegar en situaciones a ser incluso aún más difíciles. ¿Por qué? Por la sutilidad de esas pruebas.

Cuando llega una prueba, aunque esa situación sea muy difícil, si detectamos esa prueba, si sabemos que estamos en una lucha, nuestros sentidos se agudizan y daremos lo máximo, llevamos años preparándonos y estudiando la biblia para hacerle frente a esa prueba.

Pero, ¿y si no la vemos venir? La mayoría de las pruebas que se nos presentan hoy día no nos damos cuenta que son una prueba, por lo que, no nos damos cuenta que estamos sometidos a una prueba, eso causa que nuestro cuerpo y mente no estén preparados ni mentalizados para afrontarla.

¿Un ejemplo? El vídeo que acabamos de ver de la hermana. Si a nosotros, se nos presenta un trabajo que nos gusta y encima podemos combinarlo con nuestras tareas cristianas, es perfecto. Y lo haremos con alegría, porque nos gusta y nos permite hacer lo que debemos.

¿Y si poco a poco, inconscientemente, trabajamos más horas? Seguimos asistiendo a las reuniones y al ministerio, y ganamos más. Lo que nos permite, quizás, comprar una casa, formar una familia, un coche para el ministerio, etc., todo esto mejora nuestra vida y servicio a Dios. Seremos cabezas responsables de familia que le otorga todo lo necesario, podemos llevar en nuestro coche a personas mayores en el ministerio, etc.

Estamos más cansados, pero seguimos dando el mismo rendimiento en nuestra actividad espiritual. Sí, eso es cierto. Pero somos humanos e imperfectos, nuestro esfuerzo física llega a un punto.

Si nos ofrecen trabajar más horas, ganar más y por tanto, lograr nuestras metas espirituales o materiales, aunque pensemos en hacer sacrificios de forma temporal y luego retomar nuestra actividad espiritual… puede que eso no vuelva a ocurrir, porque el mundo poco a poco nos va envolviendo en su trampa y puede que lleguemos a punto en el que no haya vuelta atrás y nos hayamos visto arrastrados de nuestras metas iniciales que se han distorsionado por los beneficios de este mundo.

Todo cristiano tiene que mantener un equilibrio entre lo que trabaja materialmente y lo que trabaja espiritualmente. Para cada persona este equilibrio es diferente, algunos pueden soportar una carga mayor y otros menor. La cuestión importante es saber cuando ese equilibrio se ha roto, y de repente, nuestro rendimiento espiritual comienza a decaer.

¿Es una prueba difícil? Jacob sabía que estaba luchando y que tenía que ganar. Nosotros, en esta situación, no sabemos que estamos luchando, solo que están pasando los días, y que cada vez nos perdemos más reuniones, por cansancio o por trabajo, diciendo que ya iremos a la siguiente la próxima semana. No hagamos eso. Busquemos un equilibrio que nos permita vivir en esta vida, y cultivar para la vida que realmente es vida.

Preguntas y respuestas al vídeo

  • ¿A qué prueba se enfrentó una hermana?

La hermana se enfrentó a la segunda cosa que mas le gustaba después de su servicio a Jehová. Su trabajo en la que ayudaba también a personas con necesidades especiales. Además este trabajo le permite una serie de recursos financieros para cubrir su actividad y necesidades espirituales y ahorrar para sus metas futuras.

  • ¿Por qué nuestro empleo puede convertirse en una prueba?

Ese ahorro para sus metas espirituales futuras de desplazarse a un lugar donde hubiera aún más necesidad fue la prueba que le llevó a trabajar más horas, descuidando su bienestar físico y con ello, su rendimiento a las actividades espirituales. La hermana, poco a poco, en un proceso gradual, superó su equilibrio trabajo-espiritualidad hasta un punto donde empezó a descuidar seriamente el Reino de Dios. Su trabajo, que era el medio material que la iba a impulsar a alcanzar su meta de servir en un lugar de necesidad se convirtió en el arma que finalmente la alejó de meta. La hermana, con ayuda y guía, logró escapar de esa situación y retrocedió, aunque le lleve más tiempo cumplir con esa meta, no descuidará su vivir cristiano.

  • ¿Por qué necesitaba Timoteo seguir teniendo metas espirituales aunque ya era un cristiano maduro? (1Ti 4:16).

Como dice 1 Timoteo 4:16, el marcarnos metas espirituales graduales (que no necesitemos un largo espectro de tiempo para conseguirlas), es decir, pequeños objetivos que lleven a otros, nos permite estar constantemente atento a nuestra conducta y enseñanza, el estar ocupado en actividades espirituales hará que no descuidamos nuestra meta final con otros objetivos materiales, por muy bien intencionados que se vean.

  • ¿Cómo demostramos cuál es nuestro “trabajo más importante”?

No descuidándonos. Estando alerta todos los días, hasta el amanecer si hace falta como Jaco. Nuestro servicio a Dios es lo más importante, si así lo hacemos, sin descuidar ninguna de las facetas cristianas, estaremos haciendo el trabajo más importante que se puede hacer en este sistema.

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