Saltar al contenido

Preparados para hacer lo que Jehová nos pida – Tesoros 19-25 Octubre

Los siervos fieles y leales de Dios siempre estamos alerta, despiertos y firmes en la obra que Jehová nos ha encomendado, hemos tenido varias asambleas con temáticas que nos preparan para estar listos para afrontar las pruebas que nos pone este mundo. Tenemos que estar siempre preparados y disponibles para hacer lo que Jehová nos pida.

Todas las semanas nos preparamos para nuestras queridas reuniones de congregación en las que se nos capacita en diferentes ámbitos del ministerio, además de realizar un estudio profundo y análisis de la Biblia con nuestra preparación y comentarios, la preparación de los hermanos que dirigen las diversas partes, las demostraciones que se efectúan, los comentarios de los demás hermanos y el ánimo, experiencia y conversaciones que mantenemos con cada uno de ellos después de la reunión. Todo ello nos prepara para un mundo cada vez más perverso y peligroso que vive sus últimos días. Las reuniones son fundamentales para un cristiano, y aún con esta pandemia nos hemos seguidos reuniendo por Zoom, edificando y fortaleciendo nuestra fe.

Toda esta preparación más nuestros estudios personales de la Biblia, de forma individual o en familia nos prepara para servir mejor a Jehová en todo lo que nos pueda pedir. Además, nuestra formación seglar, capacidad y habilidades personales pueden constituir un importantísimo recurso que podemos aportar para efectuar la obra en los diferentes ámbitos en los que se requiere ayuda: desde la organización interna de la congregación, hasta la construcción o reformas de salones del reino, o servir en Betel o en lugares de necesidad. Desde nuestra dedicación y bautismo, hemos dado nuestras vidas al servicio de Jehová.

Todo este tiempo dedicado a nuestro servicio a las cosas que realmente importan, las riquezas espirituales, se deben combinar con tres factores:

1) Estar dispuestos para aportar más de nosotros y en aquello que se necesite para la obra de Dios alrededor de la Tierra. Para ello, pidamos en oración con corazón sincero que nos ayude con su espíritu santo para que nuestras habilidades podamos usarlas de la mejor manera en la asignación que nos encomiende y donde haya necesidad.

Todo el conocimiento que hemos adquirido de la Biblia, las habilidades y capacidades personales en el ministerio y en nuestra vida personal, así como nuestra formación seglar constituye la base de conocimiento, muy útil para desempeñar diferentes asignaciones. Pero el primer paso es: estar dispuestos para nuevas asignaciones, para dedicar más tiempo y energías en nuestro servicio a Jehová. La buena disposición de nuestra parte tiene un gran valor para Jehová y trae muchas bendiciones que mejorará nuestras vidas.

Todas las mujeres hábiles hilaron a mano y llevaron lo que habían hilado: hilo azul, lana púrpura, hilo rojo escarlata y lino fino. Y todas las mujeres hábiles que se sintieron motivadas por su corazón hilaron pelo de cabra.

Éxodo 35:25,26

El pueblo estaba motivado y con mucho entusiasmo en dar lo mejor de ellos para servir a Jehová, que se sintió profundamente conmovido por la disposición y voluntad de estas mujeres y de todo el pueblo. Jehová al ver la tan buena disposición proveyó de su espíritu santo de sabiduría, entendimiento, conocimiento, habilidad y destreza a Bezahel y Oholiab para que fueran capaces de efectuar los trabajos que les había encomendado.

2) Lo segundo que tenemos que hacer es lo que hemos comentado al principio, Ser unos buenos estudiantes constantes de la Biblia, es la única forma de conocer más la Biblia y acercarnos a Jehová, es la única forma de construir una fe robusta que nos ayude a enfrentar el actual sistema de cosas y estemos preparados para afrontar nuevas asignaciones. Tanto Bezalel como Oholiab podrían tener conocimientos relacionados con el trabajo que se le había encomendado, tendrían muchas habilidades y capacidades relacionadas con la profesión pero nunca se había enfrentado al trabajo que Jehová les dio.

Igual nosotros estaríamos enfrentando situaciones que para nosotros serían nuevas por no haberlas hecho antes y pueda suponer un reto. No partimos de cero, ya que todos los días estudiamos la Biblia y nos estamos preparando, además contamos con habilidades y capacidades personales que hemos desarrollado en esta vida al igual que Bezalel y Oholiab para desempeñar estas nuevas asignaciones. Todo esto nos ayudará y estaremos más capacitados, pero estas asignaciones lograremos acometerlas por el espíritu De Dios que siempre estará con nosotros, con sus siervos fieles y leales dedicados en efectuar su obra.

Lo ha llenado con el espíritu de Dios (a Bezalel) para que tenga sabiduría, entendimiento y conocimientos sobre todo tipo de trabajos artesanales y así pueda hacer diseños artísticos, trabajar el oro, la plata y el cobre, cortar y montar piedras, y hacer todo tipo de piezas artísticas de madera.

Éxodo 35:31-33.

El espíritu de Dios también estuvo con Oholiab y con todos aquellos discípulos que efectuar su obra. Jehová hará brillar nuestro talento natural, nuestras capacidades y habilidades espirituales, nuestro conocimiento… y nos proveerá todo aquello que necesitemos para lograr con éxito efectuar la tarea que nos encomendó.

Y por último,

3) Esforzarnos al máximo en cada tarea, aprovechando al máximo nuestras destrezas personales y la ayuda imprescindible de Jehová. Ya que gracias a Él, podremos lograr lo que se nos ha propuesto, el mérito de que nos hayan asignado una nueva tarea y la hayamos logrado con éxito es de Jehová.

“Bezalel trabajará con Oholiab y con todos los hombres hábiles a quienes Jehová ha dado sabiduría y entendimiento para saber hacer todo el trabajo relacionado con el servicio santo, tal como Jehová ha mandado”.

Éxodo 36:1

Bezalel y Oholoiab en todo momento sabían que fueron capaces de construir las creaciones encomendadas gracias al espíritu De Dios en forma de sabiduría, entendimiento, conocimiento y destrezas. Sin Jehová, por muy buenos que fueran y por mucho talento natural que pudieran tener no hubieran logrado efectuar tal tarea con ese grado de perfección. De hecho, sus creaciones tuvieran una calidad y durabilidad extraordinaria, hasta el punto que se conservaron durante más de quinientos años después en uso. Fueron humildes y reconocieron en todo momento que el trabajo y el mérito de todo era de Jehová, no de ellos, no firmaron sus creaciones, la firma fue de Jehová. De igual forma, Dios nos usa de la mejor forma y en el momento oportuno para efectuar su obra, estamos contentos de ello y podemos ver los muchos frutos y bendiciones que genera el pueblo de Dios, donde su grandeza reside en el pleno reconocimiento y mérito de Jehová.

Cookies