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¿Por qué le damos a Jehová de lo que tenemos? | 5 al 11 de Abril 2021

Discurso estudiantil preparado de demostración de aproximadamente 5 minutos para seamos mejores maestros de la semana del 5 al 11 de Abril de 2021.

Los puntos a trabajar en este discurso son los que se encuentran en la lección 20 de Maestros: 1) enlace la conclusión con el tema principal, 2) motive a sus oyentes y 3) haga una conclusión sencilla y breve.

¿Por que le damos a Jehová de lo que tenemos?

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Jehová es nuestro Creador, nuestro Padre celestial, nos ha dado todo, absolutamente todo. Nos ha creado, nos ha dado la vida, nos ha permitido sentir emociones, nos ha dado libre albedrío… nos ha permitido vivir nuestras vidas de la forma que queremos y no solo eso, sino que en cada paso, en cada decisión -aunque no sea muy acertada- está ahí con nosotros, amándonos, cuidándonos y dando todo lo que necesitamos al momento oportuno.

Jehová cubre nuestras necesidades, tanto materiales como espirituales. Y por ello le damos las gracias, por todo lo que hace por nosotros cada día, nos sentimos profundamente agradecidos.

En este punto, alguien podría preguntarse… ¿por qué le das cosas a Jehová si lo tiene todo? ¿si todo lo que tú tienes te lo ha dado él?

Una pregunta similar encontramos en la Biblia en 1 de Crónicas 29:14. Acompáñenme a leerlo, por favor, y no cerremos la Biblia.

Pero, ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para poder hacerte estas ofrendas voluntarias? Pues todo proviene de ti, y lo que te hemos dado viene de tus propias manos.

1 Crónicas 29:14

En cierta situación se nos puede venir esta pregunta a la mente e incluso pensar que lo que damos a Dios no es suficiente y hasta podemos sentirnos mal por ello. ¡Pero esto no es cierto! Todo, hasta lo más mínimo que damos a Jehová dada nuestras circunstancias es muy importante y Dios lo valora, y nosotros nos sentimos regocijados. ¿Por qué?

Como dice el versículo anterior al que acabamos de leer: “Y ahora (nosotros)… te damos las gracias y alabamos tu hermoso nombre”. Es imposible agradecer todo lo que nuestro Padre celestial ha hecho y sigue haciendo por nosotros. Todo este amor que nos profesa Dios: crea en nosotros, en nuestro interior, en nuestro corazón… un sentimiento muy poderoso que nos hace darle lo mejor de nosotros, dar de lo que tenemos.

Nos mueve el mismo amor como siervos suyos que somos y por eso somos dadores alegres de corazón sincero. Cuando hacemos estos gestos y detalles para nuestro Padre celestial estamos haciendo tres cosas muy importantes: 1) Mostramos que amamos y agradecemos todo lo que hace por nosotros, 2) Forma parte de nuestra adoración pura y 3) Fomenta la generosidad que debe tener el pueblo de Dios.

El rey David no escatimó absolutamente nada para la construcción del querido templo de Jehová. Estaba muy ilusionado y conmovido y aportó todo y más de lo necesario para esta gran construcción. El rey David más allá de que sabía que todo lo que tenía provenía de las bendiciones de Dios, estaba profundamente conmovido de corazón al tener la oportunidad de contribuir con lo mejor y máximo que pudiera en el templo. David demostró que amaba y agradecía todo lo que Jehová hizo por él.

Al igual que nosotros hacemos lo mismo que David, sentimos lo mismo que él sintió. Y además forma parte de nuestra adoración pura. Los israelitas cuando se convocaban tres veces al año en las conocidas fiestas que hacían, no podían presentarse con las manos vacías. Leamos Deuteronomio 16:16 en su última parte:

“Ninguno debe presentarse delante de Jehová con las manos vacías”

Deutereonomio 16:16

Ensalzamos el nombre de Dios en nuestra adoración pura. Alabamos y honramos públicamente su nombre, porque nos sentimos agradecidos, amados… y queremos que todas las personas puedan sentir lo que es tener un amoroso Padre celestial como Jehová. Para que esto sea posible damos lo mejor de nosotros para la obra de Jehová en la parte terrestre, por medio de su organización. Los israelitas ofrecían cosas materiales en estas fiestas, nosotros debemos contribuir materialmente con la organización terrestre para que siga destinando los debidos recursos al servicio de Jehová.

Si así lo hacemos, también estaremos siendo generosos, que es el tercer motivo. ¿Qué implica vestirnos de la nueva personalidad cristiana? Implica muchas cosas, como imitar las cualidades de Jehová y de su Hijo, siendo la generosidad desinteresada una de ellas.

No ser generosos engloba un peligro, el que nos advierte Proverbios 29:21 que vamos a leer:

“Si se consiente al sirviente desde su juventud, acabará siendo un ingrato”

Proverbios 29:21

Si somos consentidos, podemos llegar a un punto que olvidemos todo lo que ha hecho Jehová por nosotros y hasta lleguemos a pensar que tenemos derecho a todas estas cosas y muchas más, cuando en realidad, todas son maravillosos regalos de parte de Jehová. Y la forma que los agradecemos, de que somos conscientes de todo lo que ha hecho Dios por nosotros es dando de lo que tenemos, de lo mejor que podemos dar como el rey David y como las ofrendas de los israelitas.

Tal como un padre se siente agradecido y conmovido por el regalo que le hace su hijo de corazón con lo que ellos le dan. Nuestro Padre celestial también valora todo lo que le damos aunque nos lo haya dado él todo, nos haya dado la vida, porque nos sentimos alegres y felices de que sea nuestro Padre amoroso.

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