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¿Por qué Jehová les cambió el nombre a Abrán y a Sarái?

https://youtu.be/WCEzH9ztgbA
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Tesoros de la Biblia – Semana del 10 al 16 de Febrero de 2020

El hecho de que seamos humanos imperfectos debido al pecado de nuestros primeros no significa que no podamos ganarnos la aprobación de nuestro Dios. Sí, cometemos errores y faltas todos los días contra él y con nuestros hermanos y personas que nos rodean. Hablamos de pequeñas faltas, errores humanos normales por nuestra imperfección. Excluimos de estos errores pecados graves, a los cuales tenemos que arrepentirnos de una forma más profunda.

Sin embargo, nosotros oramos todos los días a Jehová, pidiéndole ayuda para hacer las cosas como él quiere y para pedir un perdón por nuestras faltas que hemos cometido, incluso faltas que quizás no nos hemos dado cuenta que hemos hecho contra algún hermano o alguna persona hasta un tiempo después de reflexión. En estas oraciones estamos reflexionando, abriendo nuestro corazón a Dios y reconociendo que él es el altísimo y que lo necesitamos, ponemos fe en él para que nos ayude a cumplir con su palabra.

Jehová Dios es un todopoderoso y misericordioso. Es el único que lo sabe absolutamente todo, y sabe que somos polvo y que somos la descendencia imperfecta de nuestros primeros padres. Noé y Abrán eran también hombres imperfectos, podían cometer faltas, pero resultaron sin tacha ante Dios, ¿por qué? Por que pusieron fe en Jehova, fueron obedientes a él, hicieron todo tal como él les indicó y le pidieron ayuda siempre que la necesitaban. Oraban fervientemente.

Nosotros también podemos ser humanos imperfectos sin tacha a los ojos de Jehová. Aunque -si el Reino aún no llega- podremos morir igual que estos dos hombres, cuando llegue el juicio final podemos estar tranquilos de haber vivido una vida cristiana sin tacha si vivimos según los principios bíblico y de acorde a su Palabra la Biblia.

Abrán fue el segundo hombre sin tacha. Él hizo lo que Jehová le mandó, tal y como lo dijo. ¿Qué bendiciones obtuvo él y su esposa?

Respecto a Abrán, leamos Génesis 17:3-5.

Entonces Abrán cayó rostro a tierra, y Dios siguió hablando con él. Le dijo: “Yo, por mi parte, hice un pacto contigo, y sin falta serás padre de muchas naciones. Ya no te llamarás Abrán. Tu nombre será Abrahán, porque te haré padre de muchas naciones.

Génesis 17:3-5

Sabemos del mandato que le había transmitido Jehová a Abrán, y de las tierras que iba a recibir él y su descendencia. Sin embargo, la frustración de Abrán comenzaba ir en aumento ya que con todos los años que iba teniendo tanto él como su esposa Sara, no habían tenido aún descendencia. Llegando al punto que Sara le dio permiso para que tomara de esposa a su esclava, Agar, y tuviera relaciones con ella para que tuviera hijos, resultando en Ismael.

No obstante, Jehová hizo un pacto con Abrán, diciéndole por medio de sus ángeles, que su esposa, Sara, tendría un hijo propio, que lo tendría que llamar Isaac, quien sería su descendencia prometida. Para ello, como sello de este pacto, tuvo que circuncidar a todos los varones de su casa. Al mismo tiempo, Jehová le cambió el nombre a Abrán, que pasaría a ser Abrahán. ¿Por qué? Abrán significa “el padre que es alto, que está ensalzado”, mientras que Abrahán significa “padre de una muchedumbre o padre de muchos”. Este nombre era más apropiado con las promesas y bendiciones que hizo Jehová a Abrahán. Sus descendientes serían muchos que ocuparían las tierras de las que cuales sería dueño.

Respecto a Sara, leamos Génesis 17:15, 16.

Después, Dios le dijo a Abrahán: “Y a tu esposa Sarái no debes llamarla Sarái, porque su nombre será Sara. Yo la bendeciré y también te daré un hijo por medio de ella. La bendeciré y saldrán naciones de ella. Y entre sus descendientes habrá reyes”.

Génesis 17:15, 16

Al igual que en el caso de Abrahán, cuyo nombre sería más apropiado para los acontecimientos profetizados por parte de Jehová. Esta multitud, estas descendencia de las que dispondrá Abrahán, esta multitud de naciones tiene un homónimo en su esposa, Sarái cuyo nombre significaría posiblemente “contenciosa” a Sara (“princesa”. Ya que en este nuevo panorama de Abrahán, entre los descendientes de su esposa habrían muchos reyes. Como Abrahán, Jehová también bendijo a Sarái, de la que saldrán también naciones de ella.

Respecto a nosotros hoy día,

Son nuestros padres los responsables de elegir y ponernos un nombre. Por tanto, no elegimos que nombre podemos tener y no solemos cambiarlo después, sentimos un amor profundo por nuestros padres, quienes lo escogieron de la mejor forma e intenciones posibles. Es por eso, que por el amor que sentimos hacia nuestros padres, y hacia nuestro Padre celestial, ahora haremos del nombre que nos han puesto, un buen nombre, un gran nombre. ¿Cómo?

Resultando hombres como Noé y Abrahán sin tacha, mujeres como Sara. Personas sin tacha a los ojos De Dios. Queremos que se nos conozca por nuestra buena reputación, esa es la mejor manera de ensalzar nuestro nombre y a nuestros padres. Es convienen que nos preguntemos lo siguiente:

¿Qué tengo que hacer para que Jehová me vea como una persona intachable?

¿Me estoy esforzando por tener un buen nombre a los ojos de Jehová?

Son grandes preguntas a las que debemos reflexionar para lograr que nuestro nombre, nuestra persona, realmente tenga una buena reputación y alabe a nuestros padres. Una de las formas que tenemos de ganarnos una buena reputación y ser intachable a los ojos de Jehová aún con nuestra condición de humanos imperfectos, es por medio de ejercer una fe inquebrantable en el sacrifico que hizo por nosotros y serle obediente en todo momento.

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