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Moisés siguió las instrucciones al pie de la letra – Tesoros 2 al 8 de Noviembre

Moisés siempre fue fiel a Jehová e hizo todo siempre tal cómo Él le había dicho, incluso cuando suponía un desafío para Moisés y necesitara la ayuda de Aarón. Con la construcción de la tienda de reunión ocurrió lo mismo, e hizo caso en todo detalle a Jehová y sus instrucciones. El trabajo que se le había encomendado era de grandes dimensiones y todo estaba perfectamente diseñado, hasta el último milímetro del Tabernáculo. Moisés nunca puso ni una queja ni obvió ningún detalle por poco relevante que pudiera parecer. Aceptó la guía De Dios y se hizo tal como le había mandado, sin dejar ningún tipo de firma personal, ya que la única firma de la tienda de reunión fue la de Jehová.

Obedeció de buena gana el inmenso trabajo y tanto él como los israelitas que participaron en la construcción, pusieron todo su ánimo, energía y concentración en que todo saliera de forma perfecta, hasta el más mínimo detalle, todo fue construido de forma muy precisa. Leamos Lucas 16:10:

La persona fiel en lo mínimo también es fiel en lo mucho, y la persona injusta en lo mínimo también es injusta en lo mucho.

Lucas 16:10

La construcción de la tienda de reunión llevó tiempo y mucho esfuerzo. Cuando una persona enfrenta una obra, por ejemplo, una reforma de su casa. Siempre hay partes primordiales o más importantes, no le damos la misma importancia a la instalación eléctrica de toda la casa o la fontanería de los baños y la cocina que a un rodapié o una cerradura de una puerta, o incluso que el cuadro que ponemos una vez pintadas las paredes de la casa esté perfectamente a nivel. Puede que nos interese más que la cocina y el baño funcionen bien, ya que son habitáculos de la casa que nos hace falta para vivir que la decoración esté perfectamente en armonía, o a nivel o que la puerta de la entrada abra hacia la izquierda o derecha. Jehová si mira cada detalle, por muy pequeño que sea y es por ello que dio muchas instrucciones, no dejó nada a la imaginación o al debate. Los israelitas sabían cómo tenía que ser hasta el más mínimo aspecto poco significante a sus ojos.

Por fin se terminó de hacer todo lo relacionado con el tabernáculo, es decir, con la tienda de reunión. Los israelitas hicieron todo lo que Jehová le había mandado a Moisés. Lo hicieron tal como él había dicho.

Éxodo 39:32

Números 12:3 dice que Moisés era el hombre más manso de todos los que había en la Tierra en esa época y con mucha diferencia. Y esto fue porque siguió de forma humilde todas las órdenes divinas. En ningún momento cuestionó ninguna o propuso que en lugar de emplear una tela se usara otra. La tienda de reunión es una creación que viene de parte de Jehová, y sabía y comprendía que el único que tenía potestad para decidir cómo se hacía cada elemento del Tabernáculo era Él. Por tanto, no se hizo copartícipe en la construcción de la tienda sino que acató cada instrucción que se le dio, la siguió y la ejecutó como Jehová quería.

En estos capítulos de Éxodo que hemos ido analizando estas semanas hemos visto la multitud de detalles que tenía el Tabernáculo. Siguiendo con nuestro ejemplo de reforma de nuestra casa, sabemos que puede ser un proceso arduo y duro, conlleva mucho esfuerzo y tiempo, y muchas veces se llega a un punto en el que se quiere terminar, y como hemos dicho anteriormente, si los pilares fundamentales están ya correctos, puede que queramos terminar la obra ya, y no hagamos mucho caso a pequeños detalles o remates, por lo que puede que abramos la mano con ciertas cosas y queden pequeños defectos casi no visibles al ojo humano o dejemos aspectos para hacerlo más adelante y puede que nunca lo terminemos del todo y queden esos pequeños detalles incompletos. No fue así con el Tabernáculo, Moisés recibió, por ejemplo, instrucciones muy concretas con la confección de las telas o la vestimenta para la adoración en la tienda de reunión, y aunque había un día acordado para la finalización de la tienda de reunión, todo se hizo de forma meticulosa y siguiendo cada una de las instrucciones de Jehová. Moisés en ningún momento se vio desbordado, o se enfadó por la multitud de detalles, que quizás, muchos de ellos ni comprendían porqué tenían que ser así o tan complejos o a tal nivel de exactitud, Moisés fue obediente y se aseguró que todo se realizara tal como Jehová había mandado. De hecho, una vez finalizado el Tabernáculo, podemos leer en Éxodo 39:43:

Cuando Moisés examinó su trabajo, vio que ellos lo habían hecho tal como Jehová había mandado. Y Moisés los bendijo.

Éxodo 39:43

No solamente Moisés se limitó a seguir cada instrucción precisa en la construcción de la tienda de reunión. Sino que, una vez finalizado, no se dejó llevar por la ilusión de llegar a completar la tienda de reunión y empezar a utilizarla para la adoración a Jehová, lo que estaban deseando hacer. Sino que puso temple y tranquilidad, y en lugar de dejarse llevar, quizás, por una serie de sentimientos e ilusión de haber finalizado… Moisés se paró en la tienda de reunión con los israelitas que habían participado en la construcción y lo revisó, detalle a detalle para que todo estuviera de acorde y con la exactitud y perfección de las instrucciones que había dado Jehová. Una vez se cercioró de que todo estaba correctamente construido, fue cuando dio su aprobación y lo bendijo. La tienda de reunión era tal como Jehová había mandado.

Moisés hizo todo lo que Jehová le había mandado. Lo hizo tal como él había dicho.

Éxodo 40:16

¡Qué gran ejemplo de disciplina y humildad nos dejó Moisés! En el sistema actual hay muchas personas que no le gusta seguir instrucciones, ya que lo único que buscan es hacer lo que ellos quieren, buscando su propio beneficio sin importar las demás personas, y por tanto, creen que todo vale y usan su libertad, la que nos ha dado Jehová, para llenar sus aspiraciones y deseos personales sin reflexionar en las consecuencias de sus actos. Los cristianos fieles y leales a Jehová no somos así, y es por ello que nuestras vidas están más llenas de felicidad y alegría, y nos aleja de muchos problemas y trampas que tiene este sistema. ¿Por qué? Porque seguimos instrucciones, y como Moisés, lo hacemos de buena gana y sin objetar o tomando decisiones personales que vayan en contra de las instrucciones que recibimos. Estas instrucciones las recibimos de parte de Jehová por medio su organización de superintendentes para guiar a su pueblo en este sistema tan complejo, malicioso y malvado. Esta sociedad compleja en la que vivimos provoca que las instrucciones que recibamos puedan ser muchas o en algunos aspectos muy meticulosas hasta el punto que nos puede desanimar seguirlas. Pero toda instrucción está puesta para nuestro bienestar y el de nuestra fe, para nunca fallar ni decepcionar a Jehová, y es por ello, que tal como dijimos en Lucas 16:10 al principio… Seguimos cada una de las instrucciones y pautas que se nos da, incluso las más pequeñas o sutiles. Ya que como decía ese texto, la demostración de nuestra fe y amor por Jehová no consiste en superar grandes pruebas, sino también, demostrar el comportamiento y personalidad cristiana en cada acción por muy pequeña que sea.

Tenemos que ser fiel en el más mínimo detalle, así lo seremos también en lo mucho. El que actuemos correctamente en una gran prueba que se nos pueda presentar, no compensa todos los pequeños errores que hemos cometido en cierto tiempo al no ser lo debidamente meticulosos y obedientes a los principios bíblicos.

Moisés fue un servidor fiel, hizo todo tal como Jehová le había mandado y dicho. Nosotros, hoy, demostramos que también somos servidores fieles y leales si somos obedientes a lo que dice la Biblia y lo aplicamos en todo momento de nuestras vidas, y somos obedientes a las instrucciones que se nos da por parte de la organización de Jehová en la Tierra y en nuestras respectivas congregaciones. Nos mantenemos firmes cuando pasamos pruebas y adversidades y tampoco nos relajamos en tiempos de bonanza y disfrute, no nos excedemos en nuestro comportamiento ni nos extralimitamos impulsados por nuestros sentimientos, sino que somos respetuosos en todo momento y obedecemos cada una de las pautas que se nos da y encontramos en la Biblia sobre el comportamiento de un siervo de Dios, hasta en los asuntos que nos parecen más triviales.

Por tanto, seguimos todas las instrucciones que se nos da, porque son importantes y ninguna de ellas es trivial. Por ejemplo, seguimos las instrucciones que se nos da en el servicio al campo. Jehová es un Dios de orden, y las instrucciones que se nos da para el servicio del campo es para que su obra de predicar las buenas nuevas se haga de forma organizada, donde no haya lugar al caos. También seguimos las instrucciones para enfrentarnos a una urgencia médica, o también, ¿por qué debemos seguir las instrucciones que se nos dan para enfrentarnos a situaciones de emergencia? El suceso imprevisto está muy presente y nos puede afectar a cualquiera, Jehová nos prepara a estar listos. Seamos obedientes tal como Moisés lo fue, estaremos agradando a Jehová y todas las instrucciones que se nos dan es para nuestro bienestar, si así lo hacemos, veremos las grandes bendiciones que nos aguarda Dios.

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