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Lot, un siervo fiel a Jehová según la Biblia

Lot, siervo fiel a Jehová. ¿Qué lecciones podemos sacar de este ejemplo de fidelidad a Dios?

Lot según la Biblia

Lot según la Biblia. Un siervo fiel de Jehová, un ejemplo para todos nosotros. Conoce todo sobre Lot y lo que dice la Biblia y qué aprendemos de él.  (Génesis 13:1-18; 19:1-38). 

Cronología de Lot según la Biblia

*a.E.C.: Antes de nuestra Era Común.

¿Quién era Lot según la Biblia?

Era el sobrino de Abrahán. Hijo de Harán (hermano de Abrahán). Por tanto, Lot era nieto de Taré. Vivió alrededor del año 1900 a.E.C. 

“Taré fue padre de Abrán, Nacor y Harán. Y Harán fue padre de Lot”. (Génesis 11:27). 

 El padre de Lot, Harán, murió en Ur de los caldeos. Abrahán y Sara se llevaron a Lot con ellos cuándo Jehová les mandó que salieran de aquel lugar. Lot viajó a Canaán con Abrahán y Sara, después los acompañó a Egipto y también salió con ellos de ese país. 

Como las posesiones de Lot y Abrahán eran demasiadas, cuando volvieron a Canaán, no había sitios para todos y empezaron peleas entre los ganaderos de ambos. 

“Ahora bien, Lot viajaba con Abrán y también tenía ovejas, vacas y tiendas de campaña. Pero, como habían acumulado muchos bienes, los campos no daban abasto y no podían vivir todos juntos en el mismo lugar. Por eso estalló una pelea entre los ganaderos de Abrán y los ganaderos de Lot”.  

Génesis 13:5-7

Abrahán no quería pelearse así que sugirió que se separan y le dio la oportunidad de escoger primero a Lot. 

“Entonces Lot levantó la vista y vio todo el distrito del Jordán, hasta Zóar. Vio que era una región con mucha agua, igual que el jardín de Jehová y que la tierra de Egipto”.

Génesis 13:10

Lot vio que había una parte de la tierra que era muy bonita, tenía mucha agua y hierba verde así que trasladó su campamento allí y asentó su tienda cerca de Sodoma. 

¿Qué sacrificios hizo Lot según la Biblia por Dios?

La gente de Sodoma y de su ciudad vecina Gomorra era muy mala, cometían pecados muy graves contra Jehová.

Pero Lot no se dejó influenciar por ellos, demostró ser “un hombre justo” aunque su justa alma estaba atormentada por las cosas malas que veía y oía mientras vivía entre ellos. (2 Pedro 2:8). 

Cuatro reyes invasores derrotaron a cinco reyes locales, incluido el rey de Sodoma así que los vencedores saquearon la ciudad y tomaron cautivo a Lot. Abrahán se enteró y “juntó en formación militar” a 318 esclavos, los derrotó, recuperó todos los bienes y rescató a Lot. 

“Como Lot —el sobrino de Abrán— vivía en Sodoma, también lo capturaron a él y se llevaron sus bienes, y continuaron su camino. En cuanto Abrán se enteró de que su sobrino había sido capturado, reunió a sus hombres adiestrados para pelear —318 siervos que habían nacido en su casa— y fue tras los invasores hasta llegar a Dan. Abrán recuperó todos los bienes. También recuperó a su sobrino Lot con sus bienes, así como a las mujeres y al resto de los cautivos”.  

Génesis 14:12-16

Como la gente era tan mala, Jehová decidió destruir Sodoma y Gomorra. 

Jehová quería salvar a Lot y su familia así que envió a dos ángeles para avisarle. 

“Los dos ángeles llegaron a Sodoma al atardecer, y Lot estaba sentado a la puerta de la ciudad. Cuando los vio llegar, Lot se levantó para recibirlos y luego se inclinó rostro a tierra. Entonces les dijo: “Por favor, señores míos, vengan a casa de este siervo suyo. Quédense a dormir esta noche y haré que les laven los pies. Mañana pueden levantarse temprano y seguir su camino”. Pero ellos le respondieron: “No, gracias. Pasaremos la noche en la plaza”. Pero él insistió tanto que al final fueron con él a su casa. Luego él les preparó un banquete y horneó pan sin levadura, y ellos comieron”.

Génesis 19:1-3

Lot fue muy hospitalario al atender a estos ángeles, sin embargo, como los hombres de la ciudad eran tan malos, rodearon su casa y pidieron que sacasen a esos hombres con propósitos inmorales.

Lot los intentó proteger hasta el punto de que ofreció a sus hijas por ellos, pero la gente malvada se indignó con Lot y se echaron sobre él hasta que los ángeles lo metieron en casa y dejaron ciegos a los hombres malvados de aquella ciudad. 

“Antes de que ellos se fueran a dormir, los hombres de la ciudad de Sodoma rodearon la casa todos juntos, desde el más joven hasta el más viejo. Y se pusieron a llamar a Lot y a decirle: “¿Dónde están los hombres que llegaron esta noche a tu casa? ¡Sácalos para que tengamos sexo con ellos!”. De modo que los hombres que estaban dentro sacaron las manos para agarrar a Lot, lo metieron en la casa y cerraron la puerta. Pero cegaron a los hombres que estaban a la entrada de la casa, desde el menor hasta el mayor, y estos se cansaron tratando de encontrar la puerta”.

Génesis 19:4-11

Después de eso los ángeles le dijeron a Lot que Jehová iba a destruir Sodoma y Gomorra y que tenía que decírselo a su familia y salir corriendo. Sus yernos pensaban que era una broma y no le creyeron. 

Cuando llegó el amanecer, los dos ángeles le insistieron a Lot que se marchase de inmediato y que se diese prisa junto con su familia. Como se tardaban, los ángeles los tomaron de la mano y los sacaron de la ciudad.

Tan pronto como llegaron a las afueras, uno de los ángeles dijo.

“¡Corre por tu vida! ¡No mires atrás y no te detengas en ninguna parte del distrito! ¡Huye a la región montañosa para que no seas destruido!”.

Génesis 19:17

Pero Lot le suplicó a Jehová.

“¡No, Jehová, allí no, ¡por favor! Sé que ya le has mostrado tu favor a este siervo tuyo y que me estás demostrando gran bondad al mantenerme vivo. Pero no soy capaz de huir a la región montañosa. Es que tengo miedo de que me pase algo malo y me muera. Mira, aquí cerca hay una ciudad pequeña adonde puedo huir. ¿Puedo ir allí? Por favor, te lo ruego, es un lugar pequeño. Así sobreviviré”.

Génesis 19:18-20

Jehová le mostró consideración y aceptó su solicitud, así que a Lot y su familia se les permitió huir a la cercana ciudad de Zóar. 

Cuando llegaron a la ciudad de Zóar, Jehová hizo que lloviera fuego y azufre en Sodoma y Gomorra. Esas dos ciudades quedaron destruidas por completo. 

Cuando ya se habían alejado algo de Sodoma, la esposa de Lot desobedeció a Jehová, se paró y empezó a mirar atrás, quizás anhelaba las cosas que había dejado. Entonces se convirtió en una estatua de sal. 

Lot y sus hijas sí que se salvaron, no se detuvieron ni por un momento, ni miraron atrás, fueron obedientes a Jehová. Seguro que se sintieron muy tristes porque la madre había desobedecido, pero también estaban tranquilos porque ellos sí habían obedecido a Jehová. 

Después de un tiempo Lot se fue de Zóar y empezó a vivir en una cueva de una región montañosa. 

“A Lot le dio miedo vivir en Zóar, así que él salió de Zóar con sus dos hijas y se mudó a la región montañosa. Allí empezó a vivir en una cueva con sus dos hijas”.

Génesis 19:30

Como los que iban a ser los yernos de Lot habían muerto en Sodoma, sus dos hijas no tenían esposos, de modo que hicieron que su padre, Lot, tuviera relaciones sexuales con ellas inconscientemente mientras estaba borracho. Lo hicieron para conservar prole para su padre. Como resultado, cada una tuvo un hijo, de los que descendieron los moabitas y los ammonitas. 

“Y las dos hijas de Lot quedaron embarazadas de su padre. La hija mayor tuvo un varón y lo llamó Moab. Él es el padre de los actuales moabitas. La hija menor también tuvo un varón, y lo llamó Ben-Ammí. Él es el padre de los actuales ammonitas”.

Génesis 19:36-38

¿Qué aprendemos del ejemplo de Lot según la Biblia?

Del ejemplo de Lot aprendemos que Jehová salva a los que le obedecen, pero los que no le muestran obediencia, como la esposa de Lot y sus yernos, pierden la vida. En nuestros días vemos que también las personas son semejantes a los tiempos de Lot, no quieren hacer caso de las advertencias de Jehová. Por tanto, podemos estar convencidos que al igual que en el tiempo de Lot, las personas que no obedezcan a Jehová también serán destruidas. 

Jesús advirtió: “Acuérdense de la esposa de Lot”. (Lucas 17:32). Nos hace pensar en las terribles consecuencias de volver a las cosas de atrás. Debemos estar con la vista en ese futuro tan maravilloso que Jehová nos promete, no pensar en las cosas que hemos dejado por servir a Jehová, porque no se comparan en nada a las que recibimos ahora mismo y las que recibiremos en el futuro cercano. 

Aprendemos de la compasión que tuvo Jehová con Lot cuando estuvo dispuesto a escucharle y aceptar su solicitud. Nosotros también tenemos que escuchar las sugerencias que nos puedan dar los demás e incluso si es oportuno ponerlas en práctica. No querer salirnos con la nuestra siempre. Ser humildes y flexibles. 

Aunque nuestra familia, amigos, vecinos, cualquier persona que no quiera obedecer a Jehová, nos presionen, no debemos dejarnos influir por ellos. Debemos tener las ideas bien claras que lo que más queremos es servir a Jehová y seguir sus principios. Así alegraremos a Jehová y nos sentiremos felices por ello. 

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