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Los terribles resultados de las malas compañías

https://youtu.be/XWYSa2jOp3Y
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Tesoros de la Biblia – Semana del 27 de Abril al 3 de Mayo

Las relaciones personales en el actual sistema son constante y en todo tipo de ámbitos. Nos relacionamos con compañeros de trabajo, de estudios, vecinos y otro tipo de personas con los que tenemos contacto día a día. La mayor parte de nuestro tiempo se lo dedicamos a Dios y con nuestros hermanos cristianos. No nos podemos aislar de la sociedad, de hecho, como cristianos, nuestras cualidades nos orientan a ser bondadosos y abiertos a aquel que lo necesite.

Solo tenemos que recordar una serie de aspectos en toda relación, y son: ¿son buenas compañías para nosotros? y, ¿cómo decidir si una relación es buena o no?

Muchas veces, sentimos la necesidad de adaptar nuestro comportamiento cuando estamos con ciertas personas para encajar y no parecer diferentes a ellas. Este comportamiento se agrava en personas jóvenes o con menos experiencia, o en personas que sufran de inseguridad personal o que busquen no sentirse solos y estar rodeados de personas en compañía.

Sin embargo, esta situación hace que nos convirtamos en personas que no somos, actuemos de forma diferente a como actuamos en toras situaciones. Este doble comportamiento nos llevará a vivir una doble vida; mostrando una cara hacia nuestra familia, otra cara hacia nuestros hermanos y otra cara a este sistema de cosas.

En la actualidad vemos muchos ejemplos, nuestros jóvenes luchan vez tras vez en la escuela, en su pueblo o en otros entornos sociales para no ser diferentes a otros, no sentirse “un bicho raro”. Y esto, los impulsa a hablar como ellos, a actuar como ellos, a tratar a los demás que no pertenecen a su grupo de forma desigual. Si no lo hacen, son apartados y será ellos el objeto de broma, burla o desprecio -bullying-, siendo apartados.

Un ejemplo en la antigüedad, es el de una de las hijas de Jacob y Lea, Dina. Ella visitaba la ciudad constantemente sola. Hasta que un día, fue violada por uno de los hijos de un principal de Siquem. Su familia sintieron mucha angustia y vergüenza, al igual que los sentimientos que ella sintiera después de lo sucedido, los cuáles no podemos ni imaginar.

Sabemos lo que dice la Biblia de las relaciones sexuales antes del matrimonio. Pero en este sistema, esto no es lo normal. Lo normal es que las jóvenes de hoy en día no lleguen vírgenes a la mayoría de edad y mucho menos en matrimonio. Aquella joven que se mantiene limpia es considerada -en muchos casos por una gran parte de sus compañeras jóvenes- diferente, es objeto de risa, y esto presiona desgraciadamente a muchas jóvenes cristianas a sentirse humilladas, pudiendo caer en un momento de depresión o en un estado anímico débil a cometer actos inmorales con sus creencias y valores.

Las relaciones sexuales en este sistema actual fuera de matrimonio son normales, es una forma de diversión. A Siquem también le pareció normal y aceptable tener relaciones sexuales y violar a Dina.

Los efectos que estos actos tienen sobre la víctima, aquella persona que se ha sentido presionada a hacer algo que en realidad va en contra de sus principios, valores y creencias causa para el/la un daño tremendo, y también para toda su familia y su entorno más cercano.

La venganza suele ser uno de esos efectos. Los hermanos de Dina (Simeón y Leví) cuando supieron de esta situación concentraron su ira sobre Siquem, matándolo al igual que a los demás varones de la ciudad. ¿Es esa una solución? No. Esto lo único que hizo fue traer más dificultades a la casa de Jacob, la cuál, ahora estaría amenazada por una multitud de personas del país. La venganza o la ira no son soluciones a estos problemas.

¿Cuál, entonces, puede ser una solución? Analizar nuestras relaciones, analizar a las personas con las que nos reunimos y compartimos tiempo. ¿Son buenas personas? ¿En qué contribuye a mejorar mi relación de amistad con Jehová? ¿Qué es lo más importante para ellas? ¿En qué piensan, sobre qué hablan, cómo hablan y se comportan?

Sí podemos responder de forma positiva a todas las preguntas anteriores, no nos veremos impulsados a actuar de otra forma a la que no somos para encajar, porque esas personas tendrán nuestro mismos principios y nunca nos sentiremos presionados a hablar con un lenguaje que no debamos sobre temas que no debamos, ni a comportarnos de forma indecente cayendo en actos y acciones que nos lleven a situaciones inmorales. Rodearnos de buenas personas que hacen el bien nos ayudará justo al contrario, a mejorar como personas.

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