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Los apóstoles piden una señal (Capítulo 111)

https://youtu.be/fvyYWMP00_o
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Es martes 11 de nisán por la tarde, y el día está a punto de terminar. Jesús ha estado muy ocupado los últimos días, y su ministerio en la Tierra también está llegando a su fin. Durante el día, ha estado enseñando en el templo y, por la noche, se ha estado alojando fuera de la ciudad. Mucha gente se ha interesado en sus enseñanzas y ha estado yendo al templo a escucharlo temprano por las mañanas (Lucas 21:37, 38). Pero eso ha quedado atrás, y ahora Jesús está sentado en el monte de los Olivos con cuatro apóstoles: Pedro, Andrés, Santiago y Juan.

Los cuatro se han acercado a él en privado. Les preocupa el templo porque Jesús ha predicho que no quedará en él piedra sobre piedra. Pero hay algo más que los tiene intrigados. Jesús les mandó hace algún tiempo: “Estén siempre preparados, porque el Hijo del Hombre viene a la hora que menos se lo esperan” (Lucas 12:40). Y también habló del “día en que el Hijo del Hombre sea revelado” (Lucas 17:30). ¿Tendrán estos comentarios algo que ver con lo que acaba de decir sobre el templo? Los apóstoles tienen curiosidad, así que le preguntan: “Dinos, ¿cuándo pasarán esas cosas, y qué señal habrá de tu presencia y de la conclusión de este sistema?” (Mateo 24:3).

Tal vez estén pensando en la destrucción del templo, que pueden ver a poca distancia de allí. También le están preguntando por la presencia del Hijo del Hombre. Probablemente se acuerdan de que Jesús puso el ejemplo de “un hombre de familia noble” que viajó “para asegurarse la posición de rey y después regresar” (Lucas 19:11, 12). Y, por último, se están preguntando qué implicará la conclusión del sistema.

Como parte de su respuesta detallada, Jesús les da una señal para ayudarlos a saber cuándo llegaría a su fin el sistema judío de su tiempo, incluido el templo. Pero va más allá. La señal ayudaría a los cristianos del futuro a saber si estarían viviendo durante la “presencia” de Jesús y cerca del fin del sistema mundial.

Con el transcurso de los años, los apóstoles verán el cumplimiento de la profecía de Jesús. En efecto, muchas de las cosas que predijo comenzaron a ocurrir mientras estaban vivos. Así, treinta y siete años después, en el año 70, a los cristianos que estuvieron atentos no les tomó desprevenidos la destrucción del templo y del sistema judío. Sin embargo, no todo lo que Jesús predice ocurre en este período que culmina en el año 70. Entonces, ¿cuál será la señal de que estará presente gobernando como Rey? Jesús les da la clave a los apóstoles.

Les dice que habrá “guerras y noticias de guerras” y que “peleará nación contra nación y reino contra reino” (Mateo 24:6, 7). También anticipa que “habrá grandes terremotos y, en un lugar tras otro, hambre y epidemias” (Lucas 21:11). Además, les da esta advertencia a sus discípulos: “A ustedes los arrestarán y los perseguirán” (Lucas 21:12). Por otra parte, aparecerán profetas falsos que engañarán a mucha gente, la maldad aumentará y el amor de la mayoría se enfriará. Luego dice que “las buenas noticias del Reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14).

Aunque algunos aspectos de la profecía de Jesús se cumplieron antes de la destrucción de Jerusalén a manos de los romanos y durante ella, ¿pudiera ser que Jesús también se refiera a un cumplimiento posterior y a mayor escala? ¿Percibe usted las pruebas que indican que esta profecía trascendental está teniendo un cumplimiento más importante en nuestros días?

Algo que Jesús menciona como parte de la señal de su presencia es la aparición de “la cosa repugnante y devastadora” (Mateo 24:15). En el año 66, esta cosa repugnante aparecerá cuando los “ejércitos acampados” de los romanos lleguen con sus insignias o estandartes idolátricos. Los romanos rodearán Jerusalén y socavarán parte de sus murallas (Lucas 21:20). De esta manera, “la cosa repugnante” estará en el lugar que no debe, en lo que los judíos consideran “un lugar santo”.

Jesús sigue prediciendo: “Habrá una gran tribulación. Desde el principio del mundo hasta ahora, no ha habido una tribulación igual, ni la habrá jamás”. En el año 70, los romanos destruirán Jerusalén. Esa conquista y destrucción de la ciudad santa, incluido el templo, será una gran tribulación, pues morirán miles de personas (Mateo 4:5; 24:21). Será mucho peor que cualquier destrucción que Jerusalén y los judíos hayan sufrido antes, y pondrá fin al sistema de adoración que han seguido durante siglos. Por lo tanto, cualquier cumplimiento posterior y a mayor escala de las palabras proféticas de Jesús tendrá que ser aún más terrible.

Preguntas y respuestas

¿Por qué le preguntan los apóstoles a Jesús sobre el futuro, y qué otra cosa los tiene intrigados?

1) Estando en el monte de los Olivos, los apóstoles se le acercan porque tienen curiosidad sobre lo que predijo de que no quedaría piedra sobre piedra. Es decir, le preguntaban que si el templo sería destruido, estaban preocupados por el templo, por el cuándo sucedería y lo que significaría.

2) Esta incertidumbre del templo se combinaba con otras palabra de Jesús que les había dicho hace tiempo relativo a estar siempre atentos, la hora señalada, cuándo seria revelado el Hijo del Hombre. Todo esto ocasionaba gran curiosidad e incertidumbre entre los apóstoles que sentían la necesidad de preguntar todos estos aspectos.

3) Los apóstoles se temen que pasarán cosas muy prontos, pero no tienen certeza de qué ocurrirá, lo que ello significará e implicará. Es por ello, que le preguntan a Jesús cuando pasarían estas cosas, cuál será la señal de su presencia y cuando llegaría la conclusión de este sistema.

¿Cómo y cuándo comienza a cumplirse la profecía de Jesús?

1) Muchas de las cosas que Jesús predijo se fueron cumpliendo mientras los apóstoles seguían vivos. Treinta y siete años después con la destrucción del templo y del sistema judío. Los cristianos que estuvieron atentos y no se durmieron no les cogió desprevenidos.

2) El estudio y conocimiento de la Biblia es fundamental hoy día para ser parte de esos cristianos que estuvieron atentos y no nos cojan desprevenidos las pruebas que se nos presentan cada día.

3) Una parte de las cosas que había predicho se produjeron en ese periodo de 70 años. Pero como veremos, no todo ocurrió en ese periodo. Sino posteriormente. Incluso, si nos fijamos podemos ver que muchas de esas profecías se están cumpliendo hoy día cada vez en mayor grado.

¿Cuáles son algunos de los sucesos que marcarán la presencia de Cristo?

1) Jesús le deja aún más claro las posibles señales a sus apóstoles. Las cuáles cita que notaran guerras y noticias de guerras y que pelearán las naciones y los reinos entre sí. A esto se le uniría la ocurrencia de terremotos, hambre en el mundo, epidemias y además, serían perseguidos y algunos arrestados. Habrían falsos profetas, maldad y el amor sería difícil de encontrar en esas sociedades.

2) Aún en esos tiempos de dificultad y donde las personas están dominadas por la maldad, Jesús les dice que deben seguir y que las buenas noticias del Reino se predicarán en todos la tierra habitada para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin. Igual que hicieron los apóstoles, haremos nosotros hoy, por mucho que la sociedad nos pueda odiar, seguiremos transmitiendo su mensaje y sirviendo a la obra de Jehová buscando a los merecedores del Reino De Dios.

¿De qué manera aparece “la cosa repugnante”, y qué sucede después?

1) La cosa repugnante aparece con la llegado del ejército romano con sus insignias y estandartes idolátricos. Los romanos rodearán la ciudad, Jerusalén, y socavarán parte de sus murallas. Es por ello, que esta cosa repugnante estará en un lugar santo para los judíos, estará en un lugar donde no debe estar.

2) Posteriormente a la aparición del ejército romano y traspasadas parte de sus murallas. Acontecería una gran tribulación, ya que morirían miles de personas, una conquista romana donde la ciudad quedaría destruida y su sistema de adoración empleado durante tantos siglos también.

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