Saltar al contenido

La parábola de las 10 minas – Semana del 20 al 26 de Enero de 2020

Capítulo 100

Aunque Jesús tiene la intención de ir a Jerusalén, puede que siga con sus discípulos en la casa de Zaqueo. Ellos creen que Jesús pronto empezará a gobernar como Rey del “Reino de Dios” (Lucas 19:11). Como no logran entender este asunto ni que Jesús tiene que morir, él les pone un ejemplo para ayudarlos a comprender que todavía falta mucho tiempo para que llegue el Reino.

Les dice: “Un hombre de familia noble viajó a una tierra lejana para asegurarse la posición de rey y después regresar” (Lucas 19:12). Un viaje así tomaría mucho tiempo. Evidentemente, Jesús es el “hombre de familia noble” que viaja a “una tierra lejana”, es decir, el cielo. Allí, su Padre lo nombrará Rey.

En el ejemplo, el “hombre de familia noble” llama a 10 esclavos antes de irse y a cada uno le da una mina de plata. Entonces les dice: “Negocien con ellas hasta que yo venga” (Lucas 19:13). Una mina de plata es una importante cantidad de dinero, pues equivale a la paga de más de tres meses de un agricultor.

Es posible que los discípulos se den cuenta de que son como los 10 esclavos del ejemplo, ya que Jesús los ha comparado antes a trabajadores de una cosecha (Mateo 9:35-38). Claro, él no les pide que recojan la cosecha de algún cereal. Más bien, quiere que hagan discípulos que también formen parte del Reino de Dios. Para ello, los discípulos usan el tiempo, las energías y los recursos económicos que tienen.

¿Qué más enseña Jesús con este ejemplo? Les explica que la gente del país odiaba al hombre de familia noble “y enviaron un grupo de embajadores a decir: ‘No queremos que este hombre llegue a ser rey sobre nosotros’” (Lucas 19:14). Los discípulos saben que los judíos no aceptan a Jesús y que algunos hasta quieren matarlo. Después de que Jesús muere y regresa al cielo, la mayoría de los judíos persiguen a sus discípulos, mostrando así lo que opinan de él. Estos enemigos de Jesús dejan claro que no lo quieren como Rey (Juan 19:15, 16; Hechos 4:13-18; 5:40).

¿Cómo usan los 10 esclavos las minas hasta que el “hombre de familia noble” es nombrado rey y regresa? Jesús continúa diciendo: “Cuando por fin volvió después de asegurarse la posición de rey, reunió a los esclavos a los que les había dado el dinero para averiguar cuánto habían ganado haciendo negocios. Se acercó el primero y le dijo: ‘Señor, tu mina produjo 10 minas’. El rey le contestó: ‘¡Bien hecho, buen esclavo! Como has sido fiel en un asunto tan pequeño, tendrás autoridad sobre 10 ciudades’. Luego vino el segundo y le dijo: ‘Tu mina, Señor, produjo 5 minas’. A este le contestó igual: ‘Tú tendrás a tu cargo 5 ciudades’” (Lucas 19:15-19).

Si los discípulos se dan cuenta de que son como los esclavos que usan sus posesiones al máximo para hacer más discípulos, pueden estar seguros de que Jesús estará contento y premiará su duro trabajo. Es cierto que no todos tienen las mismas circunstancias, oportunidades o habilidades. Sin embargo, Jesús, que llegará a ocupar “la posición de rey”, tendrá en cuenta sus esfuerzos y lealtad en la obra de hacer discípulos y los bendecirá (Mateo 28:19, 20).

Fijémonos ahora en el contraste que hace Jesús al concluir su relato: “Pero vino otro y le dijo: ‘Señor, aquí está tu mina, que tuve escondida en un pañuelo. Es que yo te tenía miedo porque eres un hombre severo; retiras lo que no depositaste y cosechas lo que no sembraste’. El rey le contestó: ‘Por tus propias palabras te juzgo, esclavo malvado. ¿Conque sabías que yo soy un hombre severo, que retiro lo que no deposité y cosecho lo que no sembré? Entonces, ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco? Así, al venir yo, lo habría recuperado con intereses’. Y les dijo a los que estaban allí: ‘Quítenle la mina y dénsela al que tiene las 10 minas’” (Lucas 19:20-24).

Este esclavo pierde su mina porque no se esfuerza por aumentar la riqueza de su amo. Los apóstoles esperan que Jesús sea Rey del Reino de Dios. Por eso, al oír sus palabras sobre este último esclavo, probablemente entienden que, si no trabajan duro, no formarán parte del Reino.

Sin duda, lo que dice Jesús debe animar a los discípulos fieles a esforzarse más. A continuación, añade: “Les digo que a todo el que tiene se le dará más; pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene”. Después explica que sus enemigos, que no quieren que él llegue a ser “rey sobre ellos”, serán destruidos. Entonces, Jesús sigue su viaje hacia Jerusalén (Lucas 19:26-28).

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

¿Por qué pone Jesús el ejemplo de las minas?

Jesús establece el ejemplo de las minas a sus discípulos ya que ellos esperaban que gobernara por fin. Que trajera el Reino De Dios y fuera Jesús su Rey. Los discípulos no entendían ni podían imaginar el desenlace que se produciría con la muerte de Jesús. Por tanto, pata intentar explicar que este reinado aún está lejos en el tiempo, pone la parábola de las 10 minas, un ejemplo en la que los que intervienen tienen que dedicar tiempo y esfuerzo para obtener su recompensa.

¿Quién es el “hombre de familia noble”? ¿Qué es la “tierra lejana” a la que viaja?

En este ejemplo de las 10 minas intervienen una serie de personajes y elementos. Un hombre de familia noble, 10 esclavos, 10 objetos y un lugar. El objeto son 10 minas de plata con un valor económico muy alto para esa época que son repartidas una a cada esclavo que representaría los discípulos por parte de este hombre de familia nombre, Jesús; que le entrega estas minas para que aumenten su valor mientras viaja a una tierra lejana, el cielo, para convertirse en Rey y posteriormente volver y establecer el Reino De Dios que tanto queremos.

¿Quiénes son los esclavos? ¿A quiénes representa la gente del país que odia al hombre de familia noble?

Como hemos mencionado anteriormente, los discípulos se verían reflejados en estos 10 esclavos en la que cada uno tiene una mina que cultivar, que tienen que sacarle brillo, ese mineral precioso es su congregación y el progreso de la misma haciendo más discípulos merecedores. Sin embargo, hay muchas personas que van en contra de este hombre de familia noble, que no quieren que sea su gobernante, estas personas harán todo lo posible por evitar el Reino De Dios y destruirán todo aquello que sea necesario. Este grupo de personas en aquella época son los enemigos de Jesús, muchos judíos no lo aceptan e incluso quieren matarlo.

¿Qué diferencia hay entre los esclavos que son premiados y el esclavo que pierde su mina?

Los esclavos premiados se han esforzado duramente por hacer la voluntad y han demostrado fe a Jesús en su obra de hacer discípulos poniendo a su disposición sus energías y recursos. Sin embargo, el esclavo que no dedicó este tiempo termina perdiendo su tesoro y con ello su recompensa, el formar parte del Reino, porque estuvo ocupado en otras tareas de interés personales sin poner en primer lugar lo más importante, hacer discípulos.

COMENTARIOS EXTRA SOBRE EL CAPÍTULO Y PASAJES BÍBLICOS

1) Al igual que los discípulos de Jesús de aquella época, nosotros debemos usar nuestro tiempo, energías y recursos económicos a favor del Reino De Dios, porque tal como dice Mateo 9:37: “la cosecha es mucha, pero los trabajadores son pocos”. Aún queda mucho trabajo y muchas personas merecedoras por encontrar.

2) Desde el pecado de nuestros primeros padres, el mundo se ha revestido de violencia y odio. Cada vez que se acerca más el tiempo delfín peor será. El mismo odio que sentían la gente del país hacía Jesús se mantiene hoy día. Muchas personas nos odian, ponen a prueba nuestra fe y nos hacen pasar por situaciones realmente complicadas, sin embargo, nuestro Dios Jehová siempre estará ahí con nosotros.

3) Si cultivamos nuestro amor por Jehová y su Reino, nos desvivimos por él y nos esforzamos en su servicio tanto en la congregación como en el ministerio, seremos una bonita mina brillante que obtendrá los beneficios y las promesas de su Palabra la vida, por encima de todas, la vida eterna en un paraíso.

4) El sistema de cosas actuales ofrece un amplio abanico de tentaciones y trampas en forma de entretenimiento insano, si nos centramos en lo que ofrece el mundo sin cultivar tesoros en el cielo, seremos como ese esclavo vago que no se esfuerza sino en sí mismo, con las terribles consecuencias que eso puede tener.

5) Si nos esforzamos en cada faceta cristiana de nuestras vidas, obtendremos más beneficios. Así lo dice Lucas 19:26. Como bien sabemos, Jehová provee a su debido tiempo todo lo que necesita su siervo y lo protege sin someterlo a situaciones que él no pueda soportar. Si hacemos su voluntad, podemos estar seguros que los problemas de este mundo no nos afectarán en la medida que afectan a otras personas o bien, nos dará las fuerzas necesarias para superarlos.

Cookies