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Jesús cena en Betania, en casa de Simón (Capítulo 101) – Semana del 27 al 2 de Febrero de 2020

Jesús sale de Jericó y se dirige a Betania. Para llegar allí, hay que subir unos 20 kilómetros (12 millas) por un terreno montañoso. Jericó está a unos 250 metros (820 pies) bajo el nivel del mar, y Betania, a unos 600 metros (2.000 pies) sobre el nivel del mar. Lázaro y sus dos hermanas viven en la aldea de Betania, que está en la ladera oriental del monte de los Olivos, a unos 3 kilómetros (2 millas) de Jerusalén.

Muchos judíos ya están en Jerusalén para celebrar la Pascua. Han venido con suficiente tiempo “para limpiarse ceremonialmente” en caso de que estén impuros por haber tocado un cadáver o por otra razón (Juan 11:55; Números 9:6-10). Algunos de los que van llegando se reúnen en el templo y se preguntan si Jesús vendrá para la Pascua (Juan 11:56).

Jesús es el centro de todas las conversaciones, y algunos líderes religiosos quieren apresarlo y matarlo. De hecho, han ordenado que cualquiera que se entere de dónde está debe informarles para que puedan atraparlo (Juan 11:57). Ellos ya intentaron matarlo después de que resucitó a Lázaro (Juan 11:49-53). Por eso, quizás algunos dudan de que Jesús se deje ver en público.

El viernes, “seis días antes de la Pascua”, Jesús llega a Betania (Juan 12:1). Así que termina su viaje antes del sábado 8 de nisán, que empieza al anochecer del viernes. No podría haber viajado en sábado, es decir, desde la puesta del Sol del viernes hasta la puesta del Sol del sábado, porque la ley judía lo prohíbe. Probablemente, Jesús va ahora a la casa de Lázaro, como ya ha hecho antes.

Otro hombre de Betania, llamado Simón, invita a Jesús y sus compañeros, incluido Lázaro, a cenar en su casa el sábado. Simón es conocido como “el leproso” porque quizás tuvo esa enfermedad, y Jesús lo curó. Marta, tan trabajadora como siempre, sirve a los invitados. En cambio, María da una atención especial a Jesús, lo que provoca una discusión.

María abre una cajita o frasco de alabastro que contiene “una libra de un aceite perfumado muy caro, de nardo puro” (Juan 12:3). El valor de este aceite (300 denarios) equivale aproximadamente a la paga de un año entero. María derrama el aceite en la cabeza y en los pies de Jesús, y luego se los seca con su cabello. El aroma inunda toda la casa.

Al ver esto, los discípulos se enojan y preguntan: “¿Por qué este desperdicio de aceite perfumado?” (Marcos 14:4). Judas Iscariote se queja: “¿Por qué no se vendió este aceite perfumado por 300 denarios y se dio ese dinero a los pobres?” (Juan 12:5). Pero no dice eso porque le importen los pobres, sino porque está robando de la caja del dinero que tiene a su cargo.

Sin embargo, Jesús sale en defensa de María y les dice: “¿Por qué quieren causarle problemas a esta mujer? Ella ha hecho algo muy bueno por mí. Porque a los pobres siempre los tienen con ustedes, pero a mí no me van a tener siempre. Cuando ella me puso este aceite perfumado en el cuerpo, me estaba preparando para mi entierro. Les aseguro que, en todo el mundo, en cualquier lugar donde se prediquen estas buenas noticias, también se contará lo que hizo esta mujer, y así será recordada” (Mateo 26:10-13).

Jesús lleva más de un día en Betania, y se ha corrido la voz de que está allí. Muchos judíos van a la casa de Simón para verlo, pero también quieren ver a Lázaro, “a quien él [Jesús] había levantado de entre los muertos” (Juan 12:9). Entonces, los sacerdotes principales hacen planes para matar a Jesús y a Lázaro, pues creen que muchas personas ponen su fe en Jesús debido a la resurrección de Lázaro. Es increíble lo crueles que son.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

¿De qué hablan los judíos en el templo?

Empezaban los preparativos para la Pascua, los judíos se estaban preparando y se reúnen en el templo, donde el principal tema de conversación es sobre Jesús. Ya que algunos líderes religiosos ya han intentado matarlo cuando resucitó a Lázaro y dieron orden a informar de dónde se encontraba para apresarlo y matarlo esta vez si aparecía por la ciudad. Así que el principal interrogante del que hablaban era si Jesús vendría a la Pascua.

¿Por qué sabemos que Jesús llega a Betania el viernes y no el sábado?

Debido a la Ley judía. Ésta prohibía viajar desde el final de día del viernes hasta el sábado en su final del día. Es decir, desde la puesta del sol del viernes hasta la puesta del sol del sábado. Por lo que Jesús, llegó el viernes.

¿Qué acción de María provoca una discusión, y cómo la defiende Jesús?

La acción la provoca cuando utilizó un aceite excesivamente caro para verterlo sobre la cabeza y los pies de Jesús para posteriormente secarlo con su cabello. Se le recrimina que podía venderlo y ayudar a los pobres con ese dinero.

Sin embargo, esta recriminación no era sincera. Jesús sale en defensa de María, justamente haciendo referencia a que los pobres son pobres todos los días y no se les ayuda. Él solo estará allí en esa ocasión especial y además, le esperaba su muerte, era una ocasión verdaderamente especial para usar ese aceite especial.

¿Qué hecho demuestra la crueldad de los sacerdotes principales?

Con la llegada de Jesús se corre la voz. Esta noticia llega a toda la ciudad y es cuando los sacerdotes principales empiezan a hacer planes para matar a Jesús definitivamente, y con él, también a Lázaro, el hecho de su resurrección fortalece la fe hacia Jesús. Aspecto que quieren evitar a toda costa, desean matarlos por la envidia, odio y crueldad que sienten hacia ellos.

COMENTARIOS EXTRA SOBRE EL CAPÍTULO Y PASAJES BÍBLICOS

1) El camino hacia Betania no es fácil, no es un camino recto y agradable de hacer, al contrario, tiene que atravesar terrenos y caminos de montaña. Si el mismo Jesús hizo este camino con gusto, nosotros haremos con el mismo gusto el camino que haga falta para acudir a nuestras reuniones y apoyar a nuestros hermanos en el ministerio.

2) La Pascua no era una fiesta como otra cualquier, sino una ocasión realmente especial que debía celebrar toda persona. De hecho como dice el pasaje de Números 9:6-10, muchos judíos que estaban impuros por tocar un muerto o estaban lejos de viaje debían, por orden De Dios, debían preparar el sacrificio de la Pascua. Muchos judíos subieron a Jerusalén antes de la Pascua para limpiarse “ceremonialmente”.

3) Juan 11:56 podemos entrever las dudas de muchos judíos que estaba en el templo, preguntándose y cuestionándose si Jesús haría acto de presencia aunque le costara la vida. Nosotros no tendremos ninguna de esas dudas, sabemos de las cualidades de nuestro Padre y su Hijo, y de la veracidad de su Palabra, por lo que, confiamos a ciega en sus promesas.

4) Debemos de aprender de la actitud dadora y servicial de María. Utilizó un caro aceite en Jesús y le dio una atención especial. De igual forma, nosotros hoy día debemos ayudar y prestar especial atención a nuestros queridos hermanos que más lo necesitan.

5) Muchas veces la envidia y los celos son motivados por el egoísmo y el interés o beneficio personal. Se le recrimina a María el dinero perdido en usar ese aceite. Pero realmente, Judas no se interesaba por ayudar a los pobres, sino que se lamenta de no poder sacar una rentabilidad propia a ese aceite.

6) Todas las acciones siempre pueden y en muchas ocasiones son cuestionadas. Si son y siempre deben ser siempre bienintencionadas, no debemos cuestionarlas, al contrario, salir en defensa de estas decisiones tomadas por nuestros hermanos al igual que hizo Jesús con María.

7) Mientras una parte de la población se prepara para ofrecer esta celebración especial a Jehová. Otra parte de la ciudad piensa en el mal, en cómo matar al Hijo De Dios. El mundo está lleno de maldad, y por mucho bien que hagamos, siempre tendremos opositores, pero eso no nos debe parar.

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