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La Atalaya 49: "Hay un tiempo determinado para trabajar y para descansar"

“Vengan […] a un lugar retirado para que descansen un poco”

Y él les dijo: “Vengan conmigo; vamos solos a un lugar retirado para que descansen un poco”. Es que mucha gente iba y venía, y ellos no tenían tiempo ni para comer.

Marcos 6:31

Semana del 3 al 9 de Febrero de 2020

Avance: Las Santas Escrituras nos enseñan a ver el trabajo y el descanso con equilibrio. Este artículo nos ayudará a analizar nuestra actitud hacia estos dos aspectos de la vida. Para ello, examinaremos la ley que se dio a los israelitas de guardar el sábado, el día de descanso semanal.

1 ¿Cómo ven muchas personas el trabajo?

¿CÓMO ven el trabajo la mayoría de las personas donde vivimos? En muchos países, la gente trabaja más que nunca. Como consecuencia, muchos están tan ocupados que no tienen tiempo para descansar, estar con su familia ni satisfacer sus necesidades espirituales (Ecl. 2:23). Por otro lado, hay gente a la que no le gusta trabajar y pone excusas para no hacerlo (Prov. 26:13, 14)

Y es que, durante todos sus días, su trabajo le trae dolor y frustración, y ni siquiera por las noches descansa su corazón. Eso también es en vano.

Eclesiastés 2:23

El perezoso dice: “¡Hay un león joven en el camino! ¡Hay un león en la plaza!”. La puerta gira y gira sobre sus bisagras y el perezoso sobre su cama.

Proverbios 26:13,14

Respuesta(s):

(1) Como todo, hay dos extremos. Aquellas personas que no paran de trabajar y aquellas que no quieren. Ambos casos, son dañinos para esas personas y para sus familiares y amigos.

(2) Muchas personas están obsesionadas por el trabajo. Quieren ganar más dinero que el que le hace falta para satisfacer sus necesidades materiales o aspirar a cosas que no pueden tener. No se dan cuenta que lo más importante es el tiempo, tiempo con su familia, con sus amigos… que estas cosas que nunca logran conseguir y lo único que consiguen es estrés y problemas.

(3) Hay personas que no quieren trabajar y vivir de otros. Estas personas son perezosas como dice Proverbios y no acabarán bien.

(4) Siempre hay que buscar un equilibrio. El trabajo material es necesario ya que debemos mantenernos y mantener a nuestra familia. Pero, como se dice, el trabajo es un medio para un fin, y ese fin es servir a Dios, a nuestra familia y a nuestra congregación apoyando las reuniones y el ministerio.

2, 3 ¿Qué ejemplo nos ponen Jehová y Jesús?

Estas actitudes no son equilibradas. Pero ¿qué piensan Jehová y Jesús del trabajo? No hay duda de que a Jehová le gusta trabajar. Jesús lo dejó claro al decir: “Mi Padre hasta ahora sigue trabajando, y yo también sigo trabajando” (Juan 5:17). Pensemos en la innumerable cantidad de seres espirituales que hizo y en el inmenso universo, así como en las muchas cosas que creó en el hermoso planeta que habitamos. Con razón el salmista dijo: “¡Cuántas son tus obras, oh, Jehová! Con sabiduría las has hecho todas. La tierra está llena de tus creaciones” (Sal. 104:24).

Jesús, la sabiduría personificada, copió el ejemplo de su Padre. Ayudó a Dios cuando este “preparó los cielos”, y estaba junto a él “como un obrero experto” (Prov. 8:27-31). Mucho tiempo después, cuando estuvo en la Tierra, hizo un magnífico trabajo. Este era para él como alimento, y todas sus obras demostraron que Dios lo había enviado (Juan 4:34; 5:36; 14:10).

17Pero él les contestaba: “Mi Padre hasta ahora sigue trabajando, y yo también sigo trabajando”.

Juan 5:17

¡Cuántas son tus obras, oh, Jehová! Con sabiduría las has hecho todas. La tierra está llena de tus creaciones.

Samo 104:24

Cuando él preparó los cielos, yo estaba allí. Cuando trazó el horizonte sobre la superficie de las aguas, cuando colocó las nubes arriba, cuando estableció las fuentes de las profundidades, cuando le decretó al mar que sus aguas no fueran más allá de donde él les había ordenado, cuando puso los cimientos de la tierra, yo estuve junto a él como un obrero experto. Día tras día su mayor alegría era yo, y siempre me sentía feliz delante de él. Yo me alegraba por la tierra, hecha para ser habitada, y les tenía un cariño especial a los seres humanos.

Proverbios 8:27-31

Jesús les dijo: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y completar su obra.

Juan 4:34

Pero el testimonio que yo presento tiene más peso que el de Juan, porque las obras que mi Padre me mandó a hacer, estas obras que yo hago, confirman que el Padre me envió.

Juan 5:36

¿No crees que yo estoy en unión con el Padre y que el Padre está en unión conmigo? Las cosas que yo les digo no son ideas mías, sino que el Padre, que se mantiene en unión conmigo, está haciendo sus obras.

Juan 14:10

Respuesta(s):

(1) Jehová y Jesús trabajaron mucho por la humanidad y lo siguen haciendo, así lo refleja Juan 5:17. De igual forma, debemos ser laboriosos como ellos quieren que seamos nosotros, pero laboriosos en tareas primordiales. Antes del trabajo material se posiciona el trabajo espiritual, siendo este el más importante. Sin descuidar, el trabajo seglar que nos proporcionará nuestro sustento en este sistema actual de cosas.

(2) Debemos se trabajadores buscando las riquezas espirituales en el cielo, y no las riquezas materiales de este mundo. Nuestro objetivo es ser ricos en esta vida, pero ricos en amor, humildad, gozo, fe, etc. En principios bíblicos. No ricos en dinero o poder.

(3) La sabiduría que obtendremos por medio del estudio de la Biblia nos ayudará a encontrar el equilibrio que necesitamos entre nuestro trabajo material y espiritual.

(4) De igual forma, quizás, muchos hermanos se obsesionan en el ministerio de forma que buscan hacer más y más horas. Lo cual no está mal, pero lo estará si descuida el resto de tareas cristianas, tales como ayudar y detectar necesidades de nuestros hermanos, compartir nuestro amor y tiempo de esparcimiento con ellos, ya que estas son otras tareas que debemos fomentar para fortalecer la unidad en la congregación.

4 ¿Qué aprendemos de Jehová y Jesús sobre el descanso?

¿Indican los ejemplos de Jehová y Jesús que no es necesario que descansemos? Claro que no. Jehová no se cansa nunca, así que no necesita descansar como nosotros. Pero la Biblia dice que, después de crear los cielos y la Tierra, “dejó de trabajar y descansó” (Éx. 31:17). Estas palabras al parecer significan que dejó de crear y que dedicó tiempo a disfrutar de lo que había hecho. Y, en cuanto a Jesús, aunque trabajó mucho cuando estuvo en la Tierra, también pasó tiempo descansando y disfrutando de comer con sus amigos (Mat. 14:13; Luc. 7:34).

Es una señal permanente entre el pueblo de Israel y yo, porque Jehová hizo los cielos y la tierra en seis días, y el séptimo día dejó de trabajar y descansó’”.

Éxodo 31:17

Cuando Jesús recibió la noticia, se fue de allí y salió en una barca a un lugar retirado para estar solo. Pero las multitudes, al enterarse, lo fueron siguiendo a pie desde las ciudades.

Mateo 14:13

Y ha llegado el Hijo del Hombre, que sí come y bebe, y ustedes dicen: ‘¡Miren! ¡Un glotón y un bebedor de vino, que es amigo de cobradores de impuestos y pecadores!’.

Lucas 7:34

Respuesta(s):

(1) Jehová, siendo perfecto, es decir, que no se cansa, descansó de la obra que estaba creando para pararse a disfrutar de ella. ¿Nosotros hacemos lo mismo? ¿Dejamos a un lado el trabajo durante un cierto tiempo para disfrutar de la compañía de nuestro cónyuge, de nuestros hijos o de nuestros familiares y amigos?

(2) Toda esta maravillosa obra que Dios creó: la naturaleza, los animales, las personas, etc. Las hizo para nosotros. Si en nuestra mente solo existe tiempo para estar trabajando, ¿cuándo vamos a disfrutar de la hermosa obra que Jehová nos transmitió con todo su amor?

(3) Jesús trabajó mucho también, pero también descansó, para estar él solo y para descansar con sus amigos en un rato de esparcimiento sano. Nosotros, como seguidores de él, debemos seguir su ejemplo, ser grandes trabajadores y apartando un tiempo adecuado para disfrutar en un ambiente sano.

5 ¿Qué les resulta difícil a muchos?

La Biblia nos dice a los siervos de Dios que seamos trabajadores, no perezosos (Prov. 15:19). Puede que trabajemos para mantener a nuestra familia. Y todos los cristianos tenemos la obligación de predicar las buenas noticias. No obstante, también necesitamos descansar suficiente. ¿Nos resulta difícil equilibrar el tiempo que dedicamos al trabajo, al ministerio y al descanso? ¿Cómo sabemos cuánto trabajar y cuánto descansar?

El sendero del perezoso es como un cerco de espinos, pero la senda de las personas rectas es un camino llano.

Proverbios 15:19

Respuesta(s):

(1) Proverbios 15:19 diferencia un camino llano para aquel trabajador constante y un cerco de espinos para aquél que no hace nada. Tenemos que ser trabajadores en el trabajo, en el ministerio y también dedicarnos a buscar tiempo para descansar, solo y en compañía.

(2) Quizás la pregunta que puede surgir con difícil respuesta es: ¿cuánto debo descansar y con cuánta frecuencia? Recordemos que el sábado fue el día de descanso. Pero actualmente, muchos hermanos/as no pueden dedicar un día a la semana para descansar, muchos trabajan este día y lo dedicamos para predicar en familia. Así que, ¿cómo podemos saber si ha pasado mucho tiempo en el que no hemos descansado? Pensemos, reflexionemos y preguntémonos lo siguiente: ¿cuál fue el último momento o recuerdo que tengo de estar con mi familia divirtiéndome o con mis hermanos? Si nos cuesta recordar ese momento en el tiempo, es que necesitamos un descanso.

CÓMO ENCONTRAR EL EQUILIBRIO

6. ¿Cómo demuestra Marcos 6:30-34 que Jesús era equilibrado respecto al trabajo y el descanso?

Los apóstoles se juntaron alrededor de Jesús y le contaron todas las cosas que habían hecho y enseñado. Y él les dijo: “Vengan conmigo; vamos solos a un lugar retirado para que descansen un poco”. Es que mucha gente iba y venía, y ellos no tenían tiempo ni para comer. Por eso se fueron en la barca a un lugar retirado donde pudieran estar solos. Pero hubo gente que los vio irse, y muchos otros también se enteraron. Así que personas de todas las ciudades fueron rápidamente a pie y llegaron allí antes que ellos. Al bajarse de la barca, él vio una gran multitud y se conmovió profundamente, porque eran como ovejas sin pastor. Y se puso a enseñarles muchas cosas.

Marcos 6:30-34

Es importante ser equilibrados respecto al trabajo. El rey Salomón escribió por inspiración que “hay un tiempo determinado […] para cada actividad”, y mencionó entre otras cosas plantar, construir, llorar, reír y bailar (Ecl. 3:1-8). Está claro que trabajar y descansar son dos aspectos fundamentales de la vida. Jesús veía los dos con equilibrio. En una ocasión, los apóstoles regresaron de una gira de predicación. Estaban tan ocupados que “no tenían tiempo ni para comer”. Jesús les dijo: “Vengan conmigo; vamos solos a un lugar retirado para que descansen un poco” (lea Marcos 6:30-34). Ni él ni sus discípulos descansaban siempre todo lo que deseaban. Pero Jesús sabía que todos ellos necesitaban descansar.

Para todo hay un tiempo determinado; hay un tiempo para cada actividad bajo los cielos: un tiempo para nacer y un tiempo para morir; un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo que se plantó; un tiempo para matar y un tiempo para sanar; un tiempo para derribar y un tiempo para edificar; un tiempo para llorar y un tiempo para reír; un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar; un tiempo para lanzar piedras y un tiempo para amontonar piedras; un tiempo para abrazar y un tiempo para privarse de los abrazos; un tiempo para buscar y un tiempo para dar por perdido; un tiempo para guardar y un tiempo para desechar; un tiempo para rasgar y un tiempo para coser; un tiempo para quedarse callado y un tiempo para hablar; un tiempo para amar y un tiempo para odiar; un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz.

Eclesiastés 3:1-8

Respuesta(s):

(1) Podemos ver en Marcos que Jesús se llevó a sus apóstoles a un lugar apartado después de una jornada de predicación intensa para que descansaran. Él sabía que necesitaban descanso, que no descansaban lo que debieran. Y es por ello, que aunque muchas personas los siguieron, Jesús decidió que era hora que descansaran de toda la obra que habían hecho.

(2) El rey Salomón dijo por inspiración que hay un tiempo determinado para cada cosa, para cada actividad: trabajo, descanso, ocio, familia, amigos, etc. Hay que combinar todas estas facetas para llevar una vida plena y disfrutar de todo lo que nos ofrece el amor de nuestros familiares y hermanos.

7. ¿Cómo nos ayudará estudiar la ley del sábado?

A veces, hace falta descansar un poco o cambiar de actividad. Lo demuestra un mandato que Jehová dio a los israelitas en la Ley de Moisés: tenían que guardar el sábado semanal. Nosotros no estamos bajo la Ley mosaica, pero podemos sacar provecho de estudiar lo que decía sobre el sábado. Lo que aprendamos nos ayudará a analizar cómo vemos el trabajo y el descanso.

Respuesta(s):

(1) Aunque nosotros no estamos bajo la Ley mosaica de apartar del sábado para descanso, si podemos aprender mucho de esta ley sobre el equilibrio entre trabajar y descansar.

(2) La Ley mosaica no nos aplica a nosotros, sin embargo, muchos hermanos emplean el sábado para descansar del trabajo cambiando hacia otras actividades, como puede ser la predicación. De esta forma, descansan y desconectan la mente del trabajo material para dedicarse a un trabajo espiritual en unión con otros hermanos y familia, combinando este ministerio con ratos de esparcimiento.

EL SÁBADO ERA UN DÍA PARA DESCANSAR Y ADORAR A DIOS

8. Según Éxodo 31:12-15, ¿qué debían hacer los israelitas el sábado?

Y Jehová también le dijo a Moisés: “Habla con los israelitas y diles: ‘Sobre todo, deben respetar mis sábados, porque es una señal entre ustedes y yo, generación tras generación, para que sepan que yo, Jehová, estoy santificándolos. Deben respetar el sábado, porque es santo para ustedes. Y cualquiera que lo profane debe morir. Si alguien hace algún trabajo ese día, tiene que ser eliminado de entre su pueblo. Pueden trabajar durante seis días, pero el séptimo día es un sábado de descanso completo. Es santo para Jehová. Si alguien trabaja en sábado, tiene que morir.

Éxodo 31:12-15

La Palabra de Dios dice que después de seis “días” Jehová dejó de hacer obras creativas en la Tierra (Gén. 2:2). No obstante, a Jehová le gusta trabajar, así que ha seguido haciéndolo en otros aspectos (Juan 5:17). La ley del sábado seguía un modelo parecido al descrito en Génesis, es decir, trabajar seis días y descansar el séptimo. Dios dijo que el sábado era una señal entre él e Israel. Era un día “de descanso completo” y “santo para Jehová” (lea Éxodo 31:12-15). Todo el mundo tenía prohibido trabajar, incluidos los niños y los esclavos. Ni siquiera podían trabajar los animales domésticos (Éx. 20:10). Esto les permitía a los israelitas dar más atención a los asuntos espirituales.

Para el séptimo día, Dios ya había terminado su obra. Y, el séptimo día, Dios se puso a descansar de toda la obra que había estado haciendo.

Génesis 2:2

Pero él les contestaba: “Mi Padre hasta ahora sigue trabajando, y yo también sigo trabajando”.

Juan 5:17

pero el séptimo día es un sábado para Jehová tu Dios. No hagan ningún trabajo ni tú ni tu hijo ni tu hija, ni tu esclavo ni tu esclava, ni tu animal doméstico ni el residente extranjero que viva en tus poblaciones.

Éxodo 20:10

Respuesta(s):

(1) Los israelitas debían respetar el sábado, era condenado a muerte si realizan cualquier tipo de trabajo. El sábado era un día santo para ellos, era una señal entre ellos y Jehová.

(2) La Ley del sábado se relaciona con los días creativos de Génesis, en el que dios trabajó seis días descansando al séptimo para contemplar toda la buena creación que había realizado.

(3) Esta Ley aplicaba a todas las personas, incluso los esclavos, los niños y los animales domésticos. Este descanso permitía a las personas dedicarse a fortalecer su fe por medio de tareas espirituales predicando la Palabra/Mensaje de Dios o compartiendo momentos edificantes con demás cristianos.

9. ¿Qué ideas erróneas sobre el sábado había en los días de Jesús?

El sábado era bueno para los siervos de Dios. Sin embargo, muchos líderes religiosos de los días de Jesús impusieron normas muy rígidas sobre cómo guardarlo. Decían que no estaba permitido ni siquiera arrancar unas espigas o curar a un enfermo (Mar. 2:23-27; 3:2-5). Estas ideas no reflejaban el modo de pensar de Jehová, y Jesús lo dejó claro a quienes lo escuchaban.

Ahora bien, él iba cruzando en sábado los campos de cereales, y sus discípulos comenzaron a arrancar algunas espigas mientras caminaban. Así que los fariseos le dijeron: “¡Mira eso! ¿Por qué están haciendo lo que no está permitido hacer en sábado?”. Pero él les contestó: “¿Es que nunca han leído lo que hizo David cuando se vio en necesidad y él y sus hombres tuvieron hambre? ¿No leyeron en el relato acerca del sacerdote principal Abiatar lo que hizo David cuando entró en la casa de Dios? Él comió de los panes de la presentación y también los compartió con sus hombres. Y a nadie le está permitido comer de ese pan excepto a los sacerdotes”. Entonces les dijo: “El sábado se hizo para la gente, y no la gente para el sábado.

Marcos 2:23-27

Los fariseos no le quitaban los ojos de encima a Jesús para ver si curaba a ese hombre en sábado y así poder acusarlo. Entonces Jesús le pidió al hombre que tenía la mano paralizada: “Levántate y ven aquí al centro”. Luego les dijo: “¿Qué está permitido en sábado? ¿Hacer el bien, o hacer daño? ¿Salvar una vida, o quitar una vida?”. Pero ellos se quedaron callados. Y Jesús, después de mirar con indignación a los que estaban a su alrededor y sintiéndose muy dolido al ver que tenían el corazón tan duro, le dijo al hombre: “Extiende la mano”. Cuando él la extendió, la mano se le recuperó.

Marcos 3:2-5

Respuesta(s):

(1) Se impusieron por parte de algunos líderes, normas muy rígidas de forma que, como dice Marcos, para que se hizo a la gente para el sábado, cuando el verdadero propósito es que el sábado fuera para la gente; para su descanso y bienestar. Si para este bienestar era necesario que consiguieran algo de alimento o que se tuvieran que curar de alguna enfermedad, debían hacerlo. Pues estas necesidades básicas son necesarias para que pudieran disfrutar de este día santo de descanso y no morir.

(2) Jesús, como podemos leer en Marcos 3:2-5, preguntó: “¿qué está permitido hacer en sábado? ¿el bien o hacer daño?. Ahí quiere decir y diferenciar, el trabajo de la necesidad. No es lo mismo trabajar por trabajar, para ganar dinero o demás cosas materiales, que trabajar para salvar la vida a un hombre, o de lo contrario moriría. O arrancar algunas espigas para poder comer y vivir.

(3) Muchas personas y líderes buscaban acusar a Jesús si realizaba algún milagro en sábado. Estos individuos eran celosos y no tenían ningún amor por el prójimo. Un acto de curación en sábado no es trabajo, es amor por la vida de la otra persona. El sábado estaba hecho para el disfrute y alegría de las personas en familia y con otras personas. Era un día de desconexión y esparcimiento sano y espiritual, no un día donde se tuviera que sufrir por enfermedad o por necesidades básicas.

La familia de Jesús dedicaba el sábado a las actividades espirituales. (Vea el párrafo 10)

DESCRIPCIÓN DE LA IMAGEN. José lleva a su familia a la sinagoga en sábado.

10. ¿Qué nos enseña Mateo 12:9-12 sobre cómo veía Jesús el sábado?

Después de irse de aquel lugar, entró en la sinagoga de ellos, y resulta que había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Así que, para tener algo de qué acusar a Jesús, le preguntaron: “¿Está permitido curar a alguien en sábado?”. Él les respondió: “Si tienen una oveja y esta se cae en un hoyo en sábado, ¿quién de ustedes no la agarra y la saca de ahí? ¡Un hombre vale mucho más que una oveja! De modo que está permitido hacer algo bueno en sábado”.

Mateo 12:9-12

Jesús y sus seguidores judíos descansaban el sábado porque obedecían la Ley de Moisés. Pero Jesús mostró por lo que hizo y dijo que había que ser razonables y que ese día estaba permitido hacer obras buenas. Dijo claramente: “Está permitido hacer algo bueno en sábado” (lea Mateo 12:9-12). No consideraba que realizar una buena acción violaba la ley del sábado. Sus obras pusieron de relieve un importante motivo para no trabajar ese día. Como los israelitas descansaban de sus labores diarias, podían centrarse en las actividades espirituales. La familia de Jesús aprovechaba el sábado para adorar a Dios, como lo prueba lo que leemos sobre lo que él hizo en la ciudad de Nazaret. La Biblia dice: “Como era su costumbre en sábado, entró en la sinagoga y se puso de pie para leer” (Luc. 4:15-19).

También empezó a enseñar en las sinagogas de ellos, y todo el mundo lo honraba. Luego fue a Nazaret, donde se había criado, y, como era su costumbre en sábado, entró en la sinagoga y se puso de pie para leer. Entonces le pasaron el rollo del profeta Isaías. Él lo abrió y encontró el lugar donde estaba escrito: “El espíritu de Jehová está sobre mí, porque él me ungió para anunciarles buenas noticias a los pobres. Me envió para proclamar libertad a los cautivos y recuperación de la vista a los ciegos, para darles libertad a los oprimidos, para predicar el año acepto de Jehová”.

Lucas 4:15-19

Respuesta(s):

(1) Está claro lo que se dice en Mateo. Como hemos comentado en párrafos anteriores, estaba permitido hacer el bien. Si se daba la circunstancia de poder ayudar a alguien en algún necesidad se podía y se debía hacer. De esa forma se mostraba amor, humildad y unión entre las personas. En cierto modo, con esos actos se santifica el pacto De Dios con el sábado, un día para las personas, un día de bienestar.

(2) Jesús dijo bien claro que era un día para descansar, solo o en compañía, y por tanto, un día para hacer el bien. Es un día de libertad para las personas, no de restricciones. Había que ser razonables, y habían situaciones que podían surgir que debieran resolverse, sin incurrir en la prohibición de realizar algún trabajo. Ya que este no era considerado como trabajo material, sino como una buena obra hacia el prójimo.

(3) Estaba permitido hacer buenas obras, ayudar a una persona en situación de necesidad, ayudar o curar a un enfermo que lo necesita o dedicarse a actividades espirituales como el ministerio. Son todas buenas obras, muchas de ellas que te ayudan a desconectar y descansar de la rutina de trabajo diario.

¿CUÁL ES NUESTRA ACTITUD HACIA EL TRABAJO?

11. ¿Quién le puso a Jesús un buen ejemplo de lo que es trabajar duro?

Seguramente, mientras José le enseñaba el oficio de carpintero a Jesús, su hijo adoptivo, aprovechó para enseñarle cómo ve Dios el trabajo (Mat. 13:55, 56). Y Jesús debió ver a José trabajar mucho un día tras otro para mantener a su numerosa familia. Cabe destacar que Jesús les dijo a sus discípulos tiempo después: “El trabajador merece su paga” (Luc. 10:7). Así que él sabía lo que era trabajar duro.

¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre la que se llama María? ¿Y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no viven todas aquí con nosotros? Entonces, ¿dónde consiguió él todas estas cosas?”.

Mateo 13:55, 56

Así que quédense en esa casa y coman y beban lo que les sirvan, porque el trabajador merece su paga. No anden cambiándose de una casa a otra.

Lucas 10:7

Respuesta(s):

(1) José, no solamente por su labor de carpintero, un oficio que ya por lo general es duro y conlleva sus riesgos. Sino un oficio humilde y laborioso que tenía que desempeñar día si y día también para poder mantener a su numerosa familia como cabeza de la misma.

(2) Lucas 10:7 cita que todo trabajo duro es merecido y debe ser remunerado. Aquí se menciona que trabajamos para satisfacer nuestras necesidades básicas y las necesidades propias y de nuestra familia. Todo trabajador merece su paga, para poder realizar su vida y el mantenimiento de su familia. No dice en ningún momento que el trabajador busca un riqueza desproporcional. No. Las riquezas que buscamos los cristianos son de otra índole, mucho más importante.

12. ¿Qué textos muestran lo que enseña la Biblia sobre trabajar duro?

El apóstol Pablo también sabía lo que era trabajar duro. Se dedicaba sobre todo a dar testimonio del nombre y el mensaje de Jesús. Pero también trabajaba para mantenerse. Los tesalonicenses sabían que había trabajado “día y noche sin descanso y con mucho esfuerzo a fin de no ser una carga económica” para nadie (2 Tes. 3:8; Hech. 20:34, 35). Con estas palabras, tal vez se refería a lo que hizo en Corinto. Allí se quedó con Áquila y Priscila y “trabajó con ellos”, pues “su oficio era hacer tiendas de campaña”. El que dijera que trabajó “día y noche” no significa que no parara. Por ejemplo, aprovechaba los sábados para predicar a los judíos, que tampoco trabajaban ese día (Hech. 13:14-16, 42-44; 16:13; 18:1-4).

ni nos comimos el alimento de nadie gratis. Al contrario, trabajamos día y noche sin descanso y con mucho esfuerzo a fin de no ser una carga económica para ninguno de ustedes.

2 Tesalonicenses 3:8

Ustedes saben que estas manos han trabajado para conseguir lo necesario para mí y para los que andan conmigo. En todo les he demostrado que deben trabajar así de duro para ayudar a los que son débiles y que deben recordar estas palabras que dijo el Señor Jesús: ‘Hay más felicidad en dar que en recibir’”.

Hechos 20:34, 35

Sin embargo, ellos siguieron el viaje desde Perga y llegaron a Antioquía de Pisidia. Allí entraron en la sinagoga en sábado y se sentaron. Después de la lectura pública de la Ley y los Profetas, los presidentes de la sinagoga mandaron a decirles: “Hermanos, si tienen alguna palabra de ánimo para el pueblo, díganla”. Entonces Pablo se levantó, hizo señas con la mano y dijo: “Hombres de Israel y todos los demás que temen a Dios, escuchen.

Hechos 13: 14-16

Ahora bien, cuando estaban saliendo, la gente les suplicó que hablaran de estos asuntos el sábado siguiente. Una vez terminada la reunión en la sinagoga, muchos judíos y prosélitos que adoraban a Dios siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablaron con ellos y los animaron a permanecer en la bondad inmerecida de Dios. El sábado siguiente casi toda la ciudad se reunió para oír la palabra de Jehová.

hECHOS 13:42-44

El sábado salimos por la puerta de la ciudad y fuimos junto a un río, donde pensábamos que había un lugar para orar. Entonces nos sentamos y empezamos a hablar con las mujeres que se habían reunido allí.

Hechos 16:13

Después de esto, él se fue de Atenas y llegó a Corinto. Allí encontró a un judío llamado Áquila, natural del Ponto. Recientemente había llegado de Italia con su esposa Priscila, porque Claudio había ordenado que todos los judíos se fueran de Roma. Así que Pablo fue adonde estaban ellos y, como tenía el mismo oficio, se quedó en su casa y trabajó con ellos. Su oficio era hacer tiendas de campaña. Todos los sábados, él daba un discurso en la sinagoga y convencía a judíos y a griegos.

Hechos 18:1-4

Respuesta(s):

(1) A parte de Jose, Pablo también sabia que era trabajar duro, tanto en la obra de hacer discípulos como en su sustento material. Es un ejemplo a seguir, trabajó muy duro todos los días, pero aún así, sacaba tiempo para descansar y hacer buenas obras predicando a los judíos.

(2) 2 Tesalonicenses es un claro texto donde dice que no seamos una carga económica para nadie, sino que nos esforcemos y trabajemos duro para ganarnos nuestro propio sustento y el de las personas responsables y dependientes a nosotros.

13. ¿Qué podemos aprender del ejemplo de Pablo?

El apóstol Pablo dio un buen ejemplo. A pesar de que tuvo que trabajar, se aseguró de participar con regularidad “en la obra santa de las buenas noticias de Dios” (Rom. 15:16; 2 Cor. 11:23). Animó a los demás a hacer lo mismo que él. Por consiguiente, Áquila y Priscila fueron sus “colaboradores en Cristo Jesús” (Rom. 12:11; 16:3). Pablo aconsejó a los corintios que estuvieran “muy ocupados en la obra del Señor” (1 Cor. 15:58; 2 Cor. 9:8). Y escribió por inspiración: “Si alguien no quiere trabajar, que tampoco coma” (2 Tes. 3:10).

para que fuera un siervo público de Cristo Jesús para las naciones. Estoy participando en la obra santa de las buenas noticias de Dios para que estas naciones puedan ser una ofrenda agradable, santificada con espíritu santo.

rOMANOS 15:16

¿Son ministros de Cristo? Respondo como un loco: yo lo soy mucho más que ellos. He trabajado más, he estado más veces en prisión, he recibido incontables golpes y he estado a punto de morir muchas veces.

2 Corintios 11:23

Sean trabajadores, no holgazanes. Que el espíritu los llene de fervor. Sean esclavos de Jehová.

Romanos 12:11

Den mis saludos a Prisca y Áquila, mis colaboradores en Cristo Jesús,

Romanos 16:3

Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes, inamovibles, y estén siempre muy ocupados en la obra del Señor, sabiendo que su trabajo relacionado con el Señor no es en vano.

1 Corintios 15:58

Es más, Dios es capaz de mostrarles gran bondad inmerecida a ustedes para que nunca les falte lo necesario y además tengan bastante para realizar todo tipo de buenas obras.

2 Corintios 9:8

De hecho, cuando estábamos con ustedes, les dábamos esta orden: “Si alguien no quiere trabajar, que tampoco coma”.

2 Tesalonicenses 3:10

Respuesta(s):

(1) Muchas veces llega el viernes y estamos cansado del trabajo y cansancio acumulado de la semana, de forma que queremos dormir y descansar el fin de semana. Por lo que, quizás, volver a madrugar el sábado o el domingo o ambos, para la predicación o la reunión es un sacrificio más, y quizás nos perdemos una de las dos actividades. ¿Es eso lo que hacía Pablo? No. El trabajó duramente y aún así participaba regularmente en actividades espirituales. Nosotros queremos tener las energías y fuerzas de Pablo para imitarlo.

(2) Nuestro ejemplo como personas trabajadoras y dadoras en la obra de Jehová nos ayudará para servir de ejemplos a nuestros hermanos que pasan por situaciones similares a las nuestras o más difíciles para animarlos con nuestro ejemplo y motivarlos a que se esfuercen en combinar sus trabajos con el ministerio y la preparación y asistencia a las reuniones.

14. ¿Qué quiso decir Jesús con las palabras de Juan 14:12?

De verdad les aseguro que el que demuestre fe en mí también hará las obras que yo hago. Y hará obras más grandes, porque yo voy camino al Padre.

Juan 14:12

La obra más importante en estos últimos días es la de predicar y hacer discípulos. Jesús predijo que sus seguidores harían obras mayores que las suyas (lea Juan 14:12). No quería decir que harían milagros, igual que él, sino que predicarían y enseñarían en un territorio más extenso, a más gente y durante más tiempo que él.

Respuesta(s):

(1) Jesús quiso decir que tenemos un gran trabajo por delante. El desafío que se nos presenta es incluso superior al de su época. No en el sentido de efectuar milagros, sino de predicar a un gran número de personas muy superior al de su tiempo, repartidas por un territorio mucho más extenso y durante más tiempo.

15. ¿Qué preguntas debemos hacernos, y por qué?

Si tenemos un empleo, preguntémonos: “¿Se me conoce como un buen trabajador? ¿Termino mi trabajo a tiempo y lo hago lo mejor que sé?”. Si nuestra respuesta es afirmativa, es probable que nuestro jefe confíe en nosotros y que nuestros compañeros estén más dispuestos a escuchar el mensaje de las buenas noticias. Por otro lado, con relación a nuestra obra de predicar y hacer discípulos, preguntémonos: “¿Se me conoce como alguien que se esfuerza mucho en el ministerio? ¿Me preparo bien las visitas iniciales? ¿Vuelvo a visitar enseguida a las personas que muestran interés? Y ¿participo con regularidad en las diversas facetas del ministerio?”. Si respondemos afirmativamente, es probable que disfrutemos de nuestra labor.

Respuesta(s): ¿Qué preguntas debemos hacernos

(1) ¿Se me conoce como un buen trabajador? ¿Termino mi trabajo a tiempo y lo hago lo mejor que sé? ¿Se me conoce como alguien que se esfuerza mucho en el ministerio? ¿Me preparo bien las visitas iniciales? ¿Vuelvo a visitar enseguida a las personas que muestran interés? Y ¿participo con regularidad en las diversas facetas del ministerio?

Respuesta(s): y por qué?

(1) Nos sentiremos realizados. Pero no solo eso, si así lo hacemos, serviremos de ejemplo para los demás, confiarán en nosotros y nos respetarán. Disfrutaremos de lo que hacemos, el trabajo no se nos hará una carga ni tendremos remordimientos y serviremos de soporte emocional y apoyo a nuestros queridos hermanos, pudiendo ellos, disfrutar de formas más llena y gozosa de la predicación, al igual que nosotros.

¿CUÁL ES NUESTRA ACTITUD HACIA EL DESCANSO?

16. ¿Qué diferencia hay entre la actitud hacia el descanso de Jesús y los apóstoles y la de muchas personas de la actualidad?

Jesús sabía que tanto él como sus apóstoles necesitaban descansar de vez en cuando. Pero en aquel tiempo, igual que hoy, muchas personas tenían una actitud como la del hombre rico de una parábola de Jesús. Este hombre se decía: “Tómatelo con calma, come, bebe, disfruta” (Luc. 12:19; 2 Tim. 3:4). Lo más importante para aquel hombre eran el descanso y los placeres. En cambio, Jesús y los apóstoles no se centraban en disfrutar de los placeres de la vida.

Luego me diré a mí mismo: “Tienes muchas cosas buenas almacenadas para muchos años; tómatelo con calma, come, bebe, disfruta”’.

Lucas 12:19

serán traicioneros y testarudos, estarán llenos de orgullo, amarán los placeres en vez de a Dios

2 Timoteo 3:4

Respuesta(s):

(1) Cuando nos referimos a descansar, nos referimos a un descanso sano, solo, en familia o en compañía de nuestros hermanos, donde podemos realizar buenas obras, dedicarnos al ministerio o pasar ratos de esparcimiento y ocio con ellos. No nos referimos a un descanso desenfrenado para disfrutar de los placeres que puede ofrecer la sociedad.

(2) Muchos jóvenes que estudian o trabajan durante la semana están esperando a que llegue el viernes para poder salir de fiesta hasta altas horas de la madrugada para repetir el sábado la misma fiesta y recuperar el domingo para volver a empezar el lunes. Este divertimento es insano y motivado por placeres mundanos que debemos de rechazar y distanciarnos.

Ser equilibrados con respecto al trabajo y el descanso nos permite centrarnos en actividades que nos hacen sentir bien. (Vea el párrafo 17)

DESCRIPCIÓN DE LA IMAGEN. Un padre que trabaja para mantener a su familia emplea el tiempo libre para las actividades espirituales, incluso cuando él y su familia están de vacaciones.

17. ¿Qué hacemos con nuestro tiempo libre?

Tratamos de imitar a Jesús utilizando nuestro tiempo libre no solo para descansar, sino para predicar y asistir a las reuniones. De hecho, consideramos tan importantes estas dos actividades sagradas que hacemos todo lo posible por llevarlas a cabo con regularidad (Heb. 10:24, 25). Es más, asistimos a las reuniones y buscamos oportunidades de hablar de la verdad con las personas incluso cuando estamos de vacaciones, no importa dónde (2 Tim. 4:2).

Y estemos pendientes unos de otros para motivarnos a mostrar amor y a hacer buenas obras, sin dejar de reunirnos, como algunos tienen por costumbre. Más bien, animémonos unos a otros, sobre todo al ver que el día se acerca.

Hebreos 10:24, 25

predica la palabra; hazlo con urgencia en tiempos buenos y en tiempos difíciles; censura, reprende y aconseja seriamente, con mucha paciencia y arte de enseñar.

2 Timoteo 4:2

Respuesta(s):

(1) Hebreos 10:24,25 nos hace un buen resumen de cómo debemos usar nuestro tiempo libre, debemos mostrar amor y hacer buenas obras, asistir regularmente a nuestro programa teocrático por medio del ministerio y las reuniones, añadiendo los ratitos que compartimos y dedicamos a nuestros hermanos en familia.

18. ¿Qué desea nuestro Rey, Jesucristo, que hagamos?

Cuánto agradecemos que nuestro Rey, Jesucristo, sea razonable y nos ayude a tener una actitud equilibrada hacia el trabajo y el descanso (Heb. 4:15). Desea que descansemos lo necesario. Y también desea que trabajemos duro para cubrir nuestras necesidades y que nos esforcemos por participar en la agradable obra de hacer discípulos. En el próximo artículo, vamos a ver qué ha hecho Jesús para liberarnos de una cruel forma de esclavitud.

Porque no tenemos a un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino que tenemos a uno que ha sido probado como nosotros en todo sentido, pero sin pecado.

Hebreos 4:15

Respuesta(s): ¿Qué desea nuestro Rey, Jesucristo, que hagamos?

(1) Jesús quiere que le agrademos a él y a su padre por medio de un equilibrio sano entre el trabajo material necesario para cubrir nuestras necesidades, un tiempo dedicado al trabajo de su obra que forma parte de nuestro descanso teocrático y un descanso individual o en familia en el que disfrutemos de la bonita creación que Jehová nos ha dado.

¿Qué respuesta daría?

¿Qué podemos aprender sobre el trabajo del ejemplo de Jehová y Jesús?

Podemos ver cómo han dedicado sus esfuerzos y energías en trabajar constantemente para nosotros, trabajo que siguen realizando reflejado en buenas obras para su pueblo. Aún de todo ese trabajo, hemos visto como han dedicado tiempo para descanso y para emplearlo en buenas obras. Debemos seguir el mismo ejemplo.

¿A qué podían dedicar los israelitas el sábado, y qué nos enseña eso a nosotros?

Los israelitas debían ser razonables, podían realizar buenas obras para ayudar a otras personas que pasaban por situaciones difíciles. Además, ¿que mejor forma de descansar en compañía, unidad y amor cristiano que realizando obras para el servicio a Jehová? El ministerio y las reuniones son actividades que nos permiten desconectar y descansar nuestro cuerpo y mente del ajetreo laboral diario.

¿Por qué es importante tener una actitud equilibrada hacia el trabajo y hacia el descanso?

No todo es trabajo, no todo son cosas materiales. Pero tampoco podemos ser perezosos y esperar que nos mantengan otros siendo una carga económica para ellos. Tenemos que ganarnos nuestro sustento material y el de nuestras familias, pero no buscar riquezas materiales, sino perlas espirituales.

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