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El ministerio: La predicación por carta

Carta
https://youtu.be/_aoxrTsGVm8

El esclavo fiel y prudente nos provee de diferentes utensilios, medios y canales de comunicación para que podamos hacer efectiva la obra de Jehová de llevar su nombre a todas las personas en todos lugares del mundo y hacer discípulos, realizar esta búsqueda de los merecedores del Reino.

Las circunstancias territoriales, las temporales y las personales nos llevará a usar más un canal de comunicación que otro. Y en algunas ocasiones, tendremos limitaciones para usar alguno de ellos. Estas limitaciones pueden deberse a restricciones de la obra, situaciones personales de salud que nos impida desarrollarnos más plenamente en algún medio de comunicación ministerial concreto o situaciones extraordinarias temporales como la que estamos viviendo ahora mismo con la pandemia provocada por el Covid-19.

Sin embargo, Jehová nos ha otorgado diferentes sentidos y capacidades personales. Podemos comunicarnos por medio del habla, por medio de la escritura o por medio de la vista gracias a los instrumentos visuales que nos proporciona la organización terrestre de Jehová.

En la actualidad no solo usamos las cartas como un método de predicación, sino que en la antigüedad, muchos libros de las Biblia fueron escritos en un principio por medio de Cartas. Además, las usamos a menudo en diferentes ámbitos, como por ejemplo: una sorpresa a un amigo o familiar distante, cuando viajamos, cuando queremos transmitir sentimientos de forma formal u otro tipo de pensamiento personal, o incluso, utilizamos cartas en uno de los días más importantes de un matrimonio cristiano, que es para la invitación a su boda de aquellas personas que han escogido. Nuestras sucursales utilizan cartas para mandar información relevante en forma de anuncio a las congregaciones.

Les ordeno solemnemente, en el nombre del Señor, que se lea esta carta a todos los hermanos

1 Tesalonicenses 5:27

La comunicación por carta es fundamental, y al igual que entrenamos otras formas ministeriales para proclamar el nombre de Dios, también tenemos que entrenar este ámbito escrito. Ya que es igual de importante que cualquier otro. Y en algunos casos, puede que sea el único canal que pueden emplear algunos hermanos por sus condiciones de salud. O actualmente con el Covid-19 y la imposibilidad de la predicación por puerta o la dificultad de la predicación telefónica, la predicación por carta es un canal de comunicación importante para no dejar de transmitir a las personas la palabra de Dios. El pueblo de Dios siempre se ha adaptado y ha estado por delante de los acontecimientos históricos; disponemos de muchas experiencias alrededor de toda la Tierra de hermanos y hermanas nuestras que han obtenido grandes resultados con las cartas que han escrito.

Existen otras muchas restricciones, como edificios con seguridad reforzada a los que no se puede acceder, personas que nunca logramos encontrar en sus hogares, limitaciones a la actividad pública de los Testigos en determinados países, etc.

Por lo tanto, debemos aprender a dar un testimonio eficaz y cabal por medio de la escritura de las cartas, donde se refleje respeto y se transmita de forma clara el mensaje que Jehová quiere transmitir sin incurrir en controversias o generar desprecio por las creencias que pueda tener una persona.

Un aspecto muy importante es el siguiente: cuando leemos expresiones o mensajes sin tener una ayuda visual o a la persona que quiera transmitirlo delante, perdemos mucho contexto (no vemos sus ademanes, su sonrisa, sus ojos, etc.) y una frase que podemos decir de corazón, de forma alegre, contenta y que nuestro objetivo es ayudar a la persona, ésta pueda interpretarlo como una falta de respeto a sus creencias, arrogancia o pedantería; aún cuando lo hemos escrito con nuestras mejores intenciones.

PAUTAS PARA LA ELABORACIÓN DE LA CARTA

Lo primero que tenemos que hacer es pararnos a pensar cómo predicamos puerta por puerta. Lo primero que hacemos es presentarnos, ya sea por nuestros nombres o porque somos Testigos de Jehová. Lo primero que hace cualquier persona al recibir una carta es ver quién la manda, y a partir de ahí su interés aumenta o decrece. Si mandamos una carta y no decimos en ningún momento quienes somos, será una carta vacía. Podemos mencionar que somos Testigos de Jehová o simplemente presentarnos por nuestro nombre, abordar de forma breve una pregunta o información y adjuntar alguna publicación, con ello, ya queda claro que somos Testigos de Jehová. Somos conocidos mundialmente, por lo que no hace falta que hagamos mucho hincapié en ello.

En el ministerio nos presentamos por nuestro nombre, no con apellidos ni decimos cuál es nuestra dirección. ¿Podemos hacerlo si queremos? Una reflexión personal que conviene analizar con el texto de Mateo 10:16.

“Miren que los estoy enviando como a ovejas en medio de lobos. Así que sean cautelosos como serpientes, pero también inocentes como palomas”

Mateo 10:16

No sabemos quién puede recibir la carta, ni cómo puede reaccionar a ella, o lo que piensa de los Testigos de Jehová. El simple hecho de presentarnos como tal y dejar una publicación de la organización ya estamos dando testimonio cabal. Si la persona se interesa y quiere más información, hoy día es muy fácil obtenerla por medio de nuestra página web oficial dónde puede solicitar hasta un curso bíblico. Si la persona está realmente interesada, esa semilla que dejó la carta crecerá y la misma persona buscará la ayuda que necesita. Por lo que, personalmente, no es necesario dejar nuestra dirección escrita, cuando predicamos de casa en casa no lo hacemos, y como dice Mateo, tenemos que ser cautelosos, por nosotros mismos y por nuestra familia.

Vivimos en un mundo donde la tecnología lo inunda todo, si queremos que la persona se ponga en contacto con nosotros en caso de que esté interesado, no es necesario dejar nuestra dirección o nuestro móvil o teléfono. Seamos conscientes de que estamos divulgando información personal muy sensible. Hoy día disponemos de muchos métodos en los que una persona se puede poner en contacto con nosotros sin que esto suponga una amenaza para nuestra seguridad personal. ¿Por ejemplo?

  1. Podemos crear una dirección email neutra (donde no aparezca nuestros apellidos o fecha de nacimiento) para que la persona si está interesada pueda enviarnos una respuesta a la carta que hemos escrito.
  2. Podemos crear una sesión por Zoom y citarla en la carta. Por ejemplo, podemos dejar el ID y decir que se puede unir a esa sección donde estaremos encantados de responder todas las preguntas que tenga en la franja horaria de 6-7 pm (elegimos un horario coherente donde una persona con un trabajo normal pues acceder) y decir que esa sesión estará disponible durante toda la semana o lo que creamos oportuno. De esta forma, si la persona o personas a las que mandamos las cartas están interesadas en hablar con nosotros directamente puede entrar cualquier día de esa semana en la franja horario que fijamos para ayudarla con sus inquietudes.
  3. En lugar de dejar un teléfono de contacto podemos dejar un ID de Skype, o un ID de Hangouts. En definitiva, hoy día disponemos de multitud de herramientas que podemos emplear y no facilitar datos personales con relevante sensibilidad respecto a nuestra privacidad.

Una vez hemos reflexionado en cómo debemos identificarnos. Procedemos a redactar la carta. La persona no nos conoce y no tendrá nuestra misma forma de pensar, por lo que el interés que puede mostrar por la carta puede no ser el adecuado. En cualquier caso, cuánto más extensa sea la carta, más posibilidades de que la persona no la lea completa. Por tanto, debemos ser precisos y concretos con el mensaje que queremos transmitir.

Importante: Evitamos realizar afirmaciones contundentes sobre un determinado tema. Respetemos la opinión de la persona que pueda tener sobre ese tema. No utilicemos frases como: “esto es así ya que lo dice la Biblia”. En lugar de ello, planteemos preguntas para la reflexión y las acompañamos con una publicación que responda a esa pregunta.

Por tanto:

  1. Identifiquémonos pero tengamos cuidado con la información personal que podamos revelar (Mateo 10:16).
  2. Hagamos una carta bien estructurada y no muy extensa.
  3. Respetemos la opinión y la postura de la persona.
  4. Transmitamos de forma clara, concreta y concisa el mensaje que queremos transmitir.
  5. Repasemos nuestra ortografía, sintaxis y la limpieza de la carta y su sobre. Ya que son cualidades que dignifican a Jehová, como la limpieza de nuestros Salones del Reino.
  6. Tengamos cuidado con las expresiones que utilicemos, busquemos un equilibrio entre lo familiar-cordial-cercano y la seriedad que presenta los temas que tratamos.
  7. En la dirección del remitente, como hemos mencionado anteriormente, poner nuestra dirección es una información muy sensible que una persona malintencionada puede utilizar para la maldad. Es por ello, que en la predicación por carta, podemos hablar con los ancianos para que nos autoricen a poner la dirección del Salón del Reino (nunca la de la Sociedad).
  8. Tengamos en cuenta si utilizamos para entregar las cartas un servicio postal local, sus diferentes tasas por este servicio si enviamos las cartas por medio de Correos u otra empresa de envío local, los sellos que se tienen que utilizar y si adjuntamos publicaciones, velar por que la tarifa siga siendo la misma y no suponga un coste para la persona que la recibe. Las cartas las podemos entregar en mano, aún con esta pandemia y las restricciones que tenemos, por ejemplo, cuando vayamos a comprar el pan, o vayamos a la frutería u otro comercio minorista es una buena oportunidad para entregar la carta. Estaríamos haciendo una adaptación de la predicación a los comercios respetando las restricciones de movilidad actuales. Esto no significa que vayamos de comercio en comercio, sino que cuando tengamos la necesidad de ir a comprar productos básicos para nuestra alimentación, podemos aprovechar la ocasión para obsequiar al vendedor con nuestra carta escrita exclusivamente para él/ella.
  9. ¿Una carta redactada por ordenador puede ser adecuada? Sin lugar a dudas, una carta redactada a mano denota una mayor cercanía y esfuerzo que la persona lo va a notar. Siempre con una caligrafía clara. Una carta redactada por ordenador, aunque podamos hacerla con la mejor intención y personalizada para cada persona, esa no es la sensación que la persona percibe de la misma. Al contrario, la puede considerar publicidad, Spam u otra carta de correo basura.
  10. Una vez tengamos nuestra carta redactada, limpia, clara y concisa en el mensaje que queremos transmitir. Volvamos a revisarla, incluso pidamos que un hermano si predicamos por Zoom o por teléfono con nuestros hermanos que la lea, o a familiar para que nos dé su opinión. Esto es importante, ya que la hemos escrito nosotros y es por ello que pensamos que está bien y no le veremos defectos que una persona desde otra perspectiva le puede encontrar. Podemos plantearnos preguntas tales como: ¿cómo suena? ¿cae bien? ¿es fría o calurosa? ¿es cercana? ¿es respetuosa o impongo mi punto de vista? ¿si yo la recibiera y la leo, me gustaría lo que leo? Son preguntas, que si respondemos de forma afirmativa, tendremos una buena carta y buen testimonio.

A continuación presentamos tres ejemplos de cartas, la estructura básica de las mismas siempre será la misma:

[Introducción – con nuestra presentación] – [Cuerpo – con el mensaje que queremos transmitir] – [Conclusión]

Evitemos ciertas cosas importantes:

  • Si conocemos claramente a quién la remitimos, si podemos referirnos a la persona por su nombre o su sexo. Por ejemplo, si vemos su nombre en su buzón, es una información pública que hemos encontrado fácilmente. Pero si no es así, evitemos estas expresiones:
    1. Estimado/a vecino/a.
    2. Estimado/a señor/a.
    3. Estimada familia.

¿Por qué es esto importante? Porque aunque nosotros podamos conocer a dicha persona, de haberla visto o incluso de predicar puerta por puerta antes de la pandemia. La persona no nos conoce, y nos estamos refiriendo a él/ella dando a notar que sabemos cosas de ellos, lo que puede suponer una forma de violar su privacidad y generar problemas y conflictos. Por tanto, seamos neutrales y cautelosos en nuestra forma de dirigirnos a la persona. Pensemos y pongámonos en el lugar de la persona, recibimos esta carta y la leemos, ¿qué es lo primero que podemos preguntarnos? Puede ser: ¿cómo es que esta persona que no conozco sabe todo esto, que tengo una familia, que este es mi nombre, o que soy hombre o mujer, o que soy su vecino/a?

EJEMPLO QUE ENCONTRAMOS EN BENEFÍCIESE

carta benefíciese

EJEMPLO CON TRATADO

carta ejemplo
tratado

EJEMPLO CON SITUACIÓN ACTUAL COVID-19 Y TARJETA DE CONTACTO

carta covid
tarjeta contacto

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