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¿Cómo pudo Abrahán ser declarado justo antes de la muerte de Cristo? – Discurso

https://youtu.be/tcRfSJ23BrE
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Semana del 2 al 8 de Marzo de 2020

Jesús vino a la Tierra para dar su vida como rescate para toda la humanidad, para todas esas personas que pusieran fe en Jehová y las promesas sobre la tierra y todas las personas que se encuentran en su Palabra la Biblia. Para que estas personas imperfectas pudieran redimirse de sus errores y pecados se debía verter la sangre de la única persona perfecta que ha pisado la Tierra después de nuestros primeros padres.

La única persona perfecto que vino como salvación para todos nosotros. El mismísimo Hijo de Dios. Con su muerte, con su sacrificio, las personas que se considerasen justas a los ojos de Jehová, aquellas que hacen su voluntad y viven según sus principios bíblicos llevando vidas limpias pueden optar a la vida eterna tras el juicio final que traerá nuestro Creador.

Pero, antes del tiempo de Jesús, vivieron otras muchas personas. Abrahán fue una de ellas, llevamos varias semanas examinando el ejemplo que supone su matrimonio, un ejemplo para todos los matrimonios cristianos. Abrahán es un ejemplo para todos los esposos, y Sara un ejemplo para todas las esposas.

No obstante, ¿cómo pudo Abrahán ser declarado justo antes de la muerte de Jesús?¿antes de que Jehová haya mandado a su Hijo como salvación para con todos los justos?

Hemos dicho que serán salvas aquellas personas que son justas a los ojos De Dios. Es decir, toda aquella persona que viva en todos los aspectos de sus vidas conforme a las normas, principios y vivir cristiano según la Palabra de Dios, según lo que dice la Biblia. ¿Qué implica ello? Sabemos que somos imperfectos y que Jehová nunca nos va a pedir perfección, porque mejor que nadie sabe que no se puede. Cometemos errores, faltamos unos con otros y a nosotros mismos todos los días, y es por ello que pedimos un perdón por nuestros pecados.

Sí, somos imperfectos y nos equivocamos multitud de veces al día. Por lo tanto, ser justos implica estudiar y conocer la Biblia, vestirnos de la nueva personalidad cristiana, dedicarnos completamente a la obra de evangelizar y trasmitir el mensaje De Dios a todas las personas en todo lugar y… sobre todo, tener fe en Jehová, en su Hijo, en el Reino, en su Palabra.

Decimos tener fe y también demostrarla, demostrarla en todas las pruebas diarias que se nos presentan manteniéndonos firmes, limpios, dignos a los ojos De Dios.

¿Quién fue el mayor ejemplo de ser justo a los ojos De Dios? Abrahán. En la gran mayoría de los casos, las situaciones que se nos van a presentar no entrañarán la dificultad a las que tuvo que enfrentar Abrahán. Hemos estudiado estas semanas todo lo que tuvo que pasar ese matrimonio, y siempre confiaron en Jehová. Una confianza ciega, sin nunca, llevar la contrario, quejarse u oponerse a algo.

¿Recordamos cómo lo llama la Biblia? “El padre de todos los que tienen fe”. No solamente por su fe inicial se hizo justo, sino que esa fe se fue haciendo más y más poderosa prueba tras prueba. Vamos a leerlo en Romanos 4:20-22, dice: “Pero, a causa de la promesa de Dios, no dudó por falta de fe. Más bien, se hizo poderoso por su fe, de modo que le dio gloria a Dios y estuvo plenamente convencido de que Dios podía hacer lo que le había prometido. Por tanto, “fue considerado justo”.”

Una persona imperfecta como nosotros que se hizo poderoso en fe, lo demostró en cada momento de cada uno de sus días de vida, fue tal la confianza ciega que tenía Abrahán en su Padre y en sus promesas, fue tal su grado de obediencia a los mandatos divinos que fue considerado “el padre de todos los que tienen fe”. Abrahán fue justo a los ojos de Jehová, incluso cuando le pidió sacrificar a su propio y único hijo. Se hizo poderoso en fe.

Este profundo respeto y fe estaba muy alejado del resto de personas imperfectas de su tiempo. Abrahán sobresalía al resto de la humanidad, pudo -como dice Salmo 32:2- ser un hombre feliz al que Jehová no le atribuyera culpa, con un espíritu limpio de engaño. Jehová lo consideró libre de culpa, lo consideró justo a sus ojos, justo antes de la muerte de Jesús. Esto le proporcionó enormes bendiciones.

Sin duda, si cada uno de nosotros se nos pregunta y pensamos en siervos de la antigüedad que fueron justos y léales a Jehová, a ninguno de nosotros, hermanos, se nos pasaría el gran ejemplo de Abrahán. Él, es y fue, el padre de todos los que tienen fe. Nosotros queremos tener el gran honor de poder decir que intentamos vivir con la obediencia que tuvo Abrahán, se esa forma daremos gloria eterna a Jehová y recibiremos muchas bendiciones como Abrahán, seremos justos también a los ojos de Dios y demostraremos el debido y gran respeto y amor que le debemos a Jehová por darnos a su propio Hijo perfecto para que nosotros, personas imperfectas, podamos vivir en un paraíso por siempre.

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