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Cómo dar fruto y ser amigos de Jesús – Estudio Bíblico, Semana del 22 al 28 de Junio

Pregunta 1. ¿Quién es el agricultor, quién es la vid y quiénes son las ramas del ejemplo de Jesús?

Tal como dice Juan 15:1, en esta situación, Jesús está hablando de algo nuevo, ya que la nación de Israel a la que se le consideraba la vid será rechazada por Jehová. De hecho, notamos que en este versículo dice: “la vid verdadera” que es Jesús, y el agricultor que es su Padre Jehová. Una vid da frutos por medio de sus muchas ramas, estas ramas somos nosotros, todos aquellos que estamos en sujeción con Jesús y Jehová, nos mantenemos fieles y leales, y ocupados en realizar su obra por encima de todo.

Pregunta 2. ¿Qué fruto quiere Dios que produzcan las ramas?

El fruto que quiere Jehová que demos es aquel que imita las grandes cualidades de Jesús con el ejemplo que nos dio cuando fue enviado a la Tierra, y que dediquemos nuestras fuerzas y energías en su servicio hablando del Reino a otras personas y haciendo discípulos, merecedores también de la promesa eterna de Jehová.

Pregunta 3. ¿Cómo pueden los discípulos de Jesús ser sus amigos, y qué los ayudará a hacer frente al odio del mundo?

Las maneras que tenemos de hacernos amigos de Jesús y que examinaremos con mayor profundidad en la Atalaya de esta semana es mostrándole amor, amando a Jesús y a Jehová. Pero esto no es lo único, sino que aparte de este amor que nos lleva a seguir todos sus consejos e imitar su ejemplo y comportamiento en todas las situaciones que se les presentó, también debemos amarnos unos a otros, dar nuestra vida por nuestros amigos, ya que los verdaderos cristianos y discípulos de Jesús se demuestran si se aman los unos a los otros.

El mundo nos odiará, porque odió primero a Jesús y todo lo que representaba, nos odiará porque no formamos parte de este injusto e imperfecto sistema, nos odiarán porque no conocen a Jehová, nos odiarán por las obras que han visto que hizo Jesús. Los motivos son muchos, pero la realidad es que estaba predicho que nos odiarían, y es bueno este odio, porque sabemos y tenemos el gran privilegio de haber sido escogidos y elegidos de este mundo inicuo, y tendremos el gran privilegio de ver cómo se cumple la palabra De Dios.

Comentarios adiciones

1) Jeremías 2:21 hace referencia a la nación de Israel, a la que se compara como una vid roja, no de cualquier tipo, sino selecta y de semilla genuina, y no se explica cómo pudo ser que se degenerada y se convirtiera en algo deshonroso. Leyendo estas palabras, nosotros no queremos en ningún momento separarnos de la vid verdadera, queremos ser ramas sujetas a Jesús en todo momento con sus profundos valores cristianos… en el mundo seríamos ramas sin sentido ni propósito que se las lleva el viento.

2) En Juan 15:2-5 podemos leer que si nos mantenemos en sujeción con Jesús daremos fruto, un fruto muy bonito porque estará en armonía con la palabra de Dios, que siempre busca lo mejor para sus fieles siervos. Pero no solo floreceremos y daremos fruto, sino dice: que se nos limpiará para que demos más frutos. Es un gran privilegio saber que si nos mantenemos leales y fieles en la obra de Jehová recibiremos muchas bendiciones.

3) Aún cuando Jesús murió en aquel madero de tormento, ni él ni Dios dejaron a sus discípulos y fieles siervos solos. Sino que se les enviaría el espíritu santo. Este nos ayuda, nos da fuerza y nos protege, y es por ello, que lo pedimos constantemente en oración para seguir proveyendo buenos frutos y seguir firmes, constantes y leales en el servicio a Jehová.

4) Hemos dicho que las ramas que se mantienen en sujeción dan fruto y más que frutos. Al contrario de las ramas que se apartan del camino que marcó Jesús, esas ramas serán desechadas y no podrán hacer nada ni recibirán ningún tipo de bendición. Las ramas, los siervos que se mantiene fieles y leales, pedirán y se les dará; así de misericordioso es el amor de Jehová.

5) Jehová dio a su hijo en sacrificio por la humanidad, por su inmenso amor hacia ella para que se pueda beneficiar de las grandes bendiciones y promesas de la Biblia. Cuanto menos, nosotros debemos amar a nuestros hermanos, mostrarles amor, y dar nuestra vida por ellos, es lo menos que podemos hacer por el gran e inmenso sacrificio que hizo nuestro Padre celestial.

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