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Cómo controlar el carácter | Semana del 12 al 18 de Abril 2021

Discurso preparado de demostración para seamos mejores maestros de esta semana del 12 al 18 de Abril de aproximadamente 5 minutos en el que se habla sobre el carácter.

La lección a trabajar en este discurso es la número 16: “Ser edificante y positivo”, con: 1) pensar en los oyentes (sus problemas y sus sentimientos), 2) limitar la cantidad de información negativa y 3) usar bien la palabra de Dios.

Cómo controlar el carácter

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Cada siervo de Dios tiene espectaculares cualidades y una personalidad única de la que aprendemos mucho y por ello nos sentimos atraídos por nuestros hermanos y hermanas. Juntos, compartiendo tiempo con ellos, nos hacen mejores personas, mejores cristianos porque de todos y todas tenemos algo que aprender.

Valoramos la personalidad cristiana de todos nuestros hermanos alrededor del mundo, que por mucho que puedan estar pasando siguen sirviendo fielmente a Dios y siempre nos muestran una sonrisa, no importa qué problemas o dificultades estén pasando que desconozcamos.

El amor de cada uno de nosotros por nuestro prójimo caracteriza al pueblo de Dios y hace fuerte a nuestras congregaciones. Una de las razones es porque somos pacientes para con todos, somos amorosos y controlamos nuestro carácter. Leamos Proverbios 16:32:

“El hombre paciente es mejor que el poderoso, y el que controla su genio, que el que conquista una ciudad”

Proverbios 16:32

Somos poderosos porque nos guiamos por la sabiduría y guía que nos da la Biblia. Sabemos qué sentimientos son limpios y puros y cómo debemos mostrarlos a los demás. También sabemos qué sentimientos son perjudiciales y debemos eliminar de nuestro corazón.

Esta sabiduría que nos da la Biblia va moldeando, dando forma a nuestra personalidad, a nuestro carácter.

¿Cómo es nuestro carácter, hermanos/as? El carácter es el conjunto de rasgos, cualidades o circunstancias que indican la manera de pensar y/o actuar nuestra, y es por ella que se nos distingue de los demás.

¿Se nos distingue del mundo por nuestro carácter? ¿Cómo se nos conoce entre nuestros hermanos? ¿Cómo hermanos amorosos, pacientes, comprensivos y flexibles? ¿O cómo hermanos quisquillosos, quejumbrosos, estrictos, cabezones o enfadadizos?

Seguro que todos nuestros hermanos disfrutan de nuestra compañía y les gustaría pasar mucho más tiempo del que realmente disponemos y pasamos juntos para conocernos más y aprender más unos de otros, edificándonos en amor y fe, fortaleciendo nuestras amistades y nuestra congregación.

Pero sabemos, somos conscientes, que a veces, debido a las presiones que tenemos, que son muchas… puede que no actuemos de la forma debida o con las palabras adecuadas y nosotros mismos nos sentimos mal con ello cuando reflexionamos en cómo hemos reaccionado a tal circunstancias o con tal hermano/a.

Es por ello que siempre tenemos que estar esforzándonos y no relajarnos en trabajar nuestro carácter. Porque… ¿qué valores queremos que compongan nuestro carácter? Vamos a ver algunos que no queremos nunca. Lo dice Colosenses 3:8:

“Pero ahora desháganse de todo esto: ira, furia, maldad y palabras hirientes, y que no salga lenguaje obsceno de su boca”

Colosenses 3:8

Cuando pasamos por una situación en la que sabemos que hemos actuado mal, ya sea porque era un mal día, porque nos habían pasado muchas cosas, o porque no entendemos del todo algo… debemos esforzarnos en que no vuelva a ocurrir, y si tenemos que pedir perdón, lo haremos. El reflexionar y analizar en la situación, nos ayudará a prevenir enfados futuros, a pensar una mejor manera de actuar o compararlo con situaciones parecidas.

Esta reflexión es muy importante en todo cristiano, cultivar un pensamiento reflexivo tiene muchos aspectos positivos y también nos permite a no adelantarnos con los acontecimientos ni reaccionar precipitadamente ante una situación sin conocer todos los hechos o con una respuesta de la que nos arrepentiremos posteriormente.

El arrepentimiento, es un sentimiento que vendrá a nuestro corazón muchas veces, y no significa que sea malo. De hecho la Biblia nos insta a que nos arrepintamos y a pedir siempre un perdón por nuestros errores. Este profundo sentimiento también nos ayuda a mirar los dos lados de la moneda.

Como dijimos al principio, que un hermano siempre nos muestre una sonrisa no significa que lo esté pasando bien. Desconocemos su situación personal… desconocemos tanto en esta vida hermanos que no podemos sacar conclusiones de ninguna situación.

Tenemos que ser personas perspicaces porque desconocemos muchas cosas… Proverbios 19:11, dice:

“La perspicacia del hombre frena su furia, y es un gesto hermoso que él pase por alto una ofensa”

Proverbios 19:11

No busquemos la riña, no busquemos el resentimiento, alejémonos, olvidemos… perdonemos. Busquemos lo único que importa hoy día, el Reino de Dios, busquemos la paz con nuestro prójimo y con nosotros mismos, busquemos constantemente ser cristianos perspicaces, ser cristianos poderosos por nuestra paciencia.

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