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Busquemos perlas escondidas | Semana del 4 al 10 de enero

Respuestas y comentarios a las perlas escondidas de esta semana para Levítico capítulo 18 y 19.

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¿Cómo protegía la Ley a los pobres?

“Cuando coseches la tierra, no coseches completamente las orillas del campo ni recojas las sobras de tu cosecha. Tampoco recojas las sobras de tu viña ni las uvas esparcidas de tu viña. Debes dejárselas a los pobres y a los residentes extranjeros. Yo soy Jehová, el Dios de ustedes”

Levítico 19:9,10

1) Jehová ama a su pueblo y este aspecto de la Ley mosaica así refleja su interés por los más pobres, los inmigrantes, los huérfanos y las viudas. De esta forma, aunque les requería esfuerzo obtener esta rebusca, no tendrían que mendigar y podrían ganarse su propio sustento con este trabajo.

2) Notamos que en esta Ley, dice Jehová, que no se coseche las orillas de los campos ni se recojan las sobras. Este producto sobrante no le resulta fundamental al agricultor, no le hace falta para ganarse la vida o su sustento. Los agricultores tienen lo necesario y esto solo sería un ingreso extra que en su lugar, iba destinado para los más desamparados. Esto nos da una lección de humildad y nos enseña a ser dadores y bondadosos con los que menos tienen.

Comentarios adicionales sobre Jehová, el ministerio y demás aspectos relevantes

1) Levítico 18, 19. En estos capítulos vemos decisiones judiciales que dictó Jehová, estatutos que debían cumplirse. Estos fueron dictados hace mucho tiempo, muchos años. Y sin embargo, seguimos viendo la utilidad de los mismos, como prácticas como éstas están ampliamente difundidas y los grandes problemas sociales que causa a las personas y a las familias. ¡Qué gran sabiduría de Jehová! Las personas que dicen que la Biblia no da consejos útiles es porque no la ha leído.

2) Levítico 18:5. Los israelitas que obedecieran estos estatutos vivirían gracias a que los han cumplido y se han mantenido puros. Nuestros estatutos actuales es la Palabra de Dios, la Biblia. Obedecerla en todo momento y poner en práctica lo que aprendemos es el camino que nos llevará a la vida.

3) Levítico 18:6-20. Jehová prohíbe las relaciones sexuales entre parientes cercanos y entre personas casadas, muchas leyes también lo hacen aunque se permiten ciertas situaciones. La palabra que se repite en estos versículos es “deshonra”. Los medios de comunicación constantemente hablan de escándalos porque ha tenido lugar una cosa u otra entre ciertas personas, estos escándalos producen la deshonra que se habla en Levítico y que tantos problemas ocasiona, separa y rompe familias. Toda instrucción que nos da Jehová es para protegernos, proteger nuestra dignidad y mantenernos limpios según lo que es natural.

4) Levítico 18:21. Jehová condena que los padres ofrecieran a sus hijos como sacrificio ante Mólek. Extrapolando este estatuto, aquí se refleja el amor fraternal de Dios, amor que tienen que tener los padres por sus hijos, protegiéndolos y cuidándolos en todo momento. La descendencia es un regalo de Dios, la familia es un regalo de Dios y en ningún momento unos padres deben hacerle daño a sus hijos como tan a menudo vemos en esta sociedad, en nuestro vecindario.

5) Levítico 18:22. Jehová nos creó hombre y mujer, es lo natural. Y todo lo que está fuera de ese vínculo va en contra de lo que es natural y Dios lo aborrece. Hoy día, está tan extendido que parece natural, y si piensas lo contrario, nosotros somos lo antinatural. La corrupción de Satanás es muy fuerte, debemos siempre alejarnos y limpiarnos de posibles prácticas como éstas.

6) Levítico 18:23. En este versículo se habla del bestialismo, lo que hoy día denominan como zoofilia. Puede parecer antiguo pero no lo es, hace unas décadas se realizó un estudio en Estados Unidos que reflejaba que un porcentaje considerable de personas alguna vez habían realizado estas prácticas. Sigue presente hoy día y es mas frecuente de lo que podemos pensar, aunque nosotros vivimos en la rectitud de la Palabra de Dios, con internet debemos tener cuidado de que no nos llegue ningún tipo de material obsceno y contranatural.

7) Levítico 18:24. Tal como los israelitas tenían que tener cuidado de no tropezar y caer en estas prácticas para no perder la vida, nosotros tenemos que mantenernos alejados de la corriente de este sistema y remar todos juntos en la congregación velando por los valores y principios bíblicos que nos llevará al puerto de la vida eterna.

8) Levítico 19:3. Una gran joya que nos provee Jehová son nuestros hijos y la sabiduría que van obteniendo mientras crecen en su pueblo. En toda familia existen castigos y enfados, pero ni de lejos se compara con el resto de niños de este sistema que les faltan constantemente el respeto a sus padres, y no solo de palabra, en muchos casos es peor. Cuando decimos que nuestros hijos dan testimonio simplemente por su comportamiento es verdad, y eso es gracias a que se crían con las enseñanza, valores y principios bíblicos.

9) Levítico 19:4. Este versículo lo tenemos que tener muy presente, porque ya no se requiere que exista una figura a la que llamar Dios o hacerla en metal o una imagen u otra cosa tangible. Con las redes sociales, una simple persona que puede ser muy famosa se puede convertir en un Dios y que sea seguida, incluso, por millones de personas. Y no hablamos de “seguir”, lo cual no está mal, pero sí está mal si esta persona se puede convertir en una deidad para nosotros… imitamos su comportamiento, su forma de vestir, etc., en este caso, estaríamos inconscientemente adorando a una persona humana imperfecta.

10) Levítico 19:11-13. Son muchos los ejemplos inspiradores que nos da nuestra organización sobre hermanos que han hablado con sus jefes y han dejado claro cuáles son sus prioridades y sus creencias. Esto en lugar de suponer un problema, les han conferido mayor responsabilidad, porque somos personas honestas y rectas, porque vivimos tal como dice Dios, somos personas de confianza que nunca robarán ni mentirán. La confianza es una cualidad que en este sistema brilla por su ausencia.

11) Levítico 19:15. Este versículos nos recuerda a ser justos en un juicio. Pero además, esto nos aplica a que no tengamos ningún prejuicio hacia las personas, ya sean pobres o ricos. Nuestros hermanos son todos hermanos y hermanas, en el pueblo de Dios no existe discriminación de ningún tipo, y el amor que sentimos por ellos debe ser igual y no estar condicionado por razones efímeras y materiales.

12) Levítico 19:16. Que el pueblo de Dios se mantenga limpio depende únicamente de nosotros, que obedezcamos todos los mandatos bíblicos y estemos libres de pecado. La calumnia, los rumores son también un pecado, y es una de las principales causa que puede provocar una congregación dividida y rota, donde pueden sufrir sus consecuencia muchos hermanos. De nosotros depende, y solo de nosotros, lo que nuestra lengua hable, y para lo único que tiene que hablar es para edificar, y no para criticar.

13) Levítico 19:17,18. El rencor se puede traducir en odio, y puede que llegue un punto en el que no haya vuelta atrás y se convierta en un problema grave. No debemos odiar a nuestros hermanos ni a ninguna persona. Si algo que no nos gusta, que tenemos en contra de él o ella, o ha hecho algo que nos ha ofendido a nuestro parecer… la única forma de solucionarlo como cristianos que somos, es hablándolo y llegando a una solución en común, no reprendiendo ni tampoco reservarnos sentimientos que vayan corrompiendo el corazón.

14) Levítico 19:26. Más claro y directo no se puede decir. Y así lo hacemos. Tenemos mucho cuidado con la sangre, nos cercioramos que la comida esté bien cocinada y tomamos las precauciones debidas a nivel personal y a nivel de congregación para situaciones donde se tenga que intervenir con el comité de enlace con hospitales. Somos conscientes del valor sagrado de la sangre que le confiere Dios.

15) Levítico 19:27. Nos recuerda que no solamente mostramos respeto al servicio que damos a Jehová con nuestra vestimenta en el día a día, en las reuniones o en el ministerio. También lo hacemos con nuestra arreglo general, y los cortes de pelos es un elemento de ello. ¿Es humilde nuestro corte de pelo? ¿O responde a modas? Nuestra humildad, respeto y amor a Dios hará que hagamos los cambios oportunos y seamos siempre dignos en presencia física.

16) Levítico 19:30. Aunque la Ley del sábado no está vigente y en este sistema los horarios laborales son muy flexibles y nos puede llevar a trabajar prácticamente casi todos los días. Este texto nos recuerda que deberíamos liberar por lo menos un día para dedicarlo a Dios, ya sea en el ministerio en familia u otra forma. Luego, es recomendable, que aún nuestras difíciles circunstancias a las que nos somete este sistema, saquemos el mayor tiempo que podamos para dedicarlo a Dios.

17) Levítico 19:31. Hoy día es mucho más fácil caer en esta trampa, ya que estos “servicios” se disfrazan de muchas formas, y una de las más frecuentes es en forma de juegos, ya sea de juegos de mesa, juegos digitales por internet, en consolas o en el mismo móvil. Un simple cuestionario o un anuncio que aparezca en FaceBook o en cualquier otro lugar puede contener magia, presagios o cualquier cosa relacionada. Hoy más que nunca debemos ser cautos en este sentido.

18) Levítico 19:32. Para Jehová todos somos iguales e igual de importantes. La sociedad actual tiende a separar a los mayores, considerándolos como personas que ya han aportado lo que tenían que aportar a la sociedad y ya está. ¡Qué diferente es el pueblo De Dios! Mientras que a los ancianos se les aparta y se les olvida en este sistema, para el pueblo de Dios son los pilares de las congregaciones, mostramos siempre honra, bondad y amor por nuestros hermanos mayores que tanto nos enseñan y nos cuidan.

19) Levítico 19:34. Cuando viajamos a un país extranjero, o a otro territorio que no sea el nuestro habitual todo es diferente, y si no fuera por los gps estaríamos hasta perdidos sin saber a dónde ir. Con la excepción de nuestros salones del Reino, es el único sitio donde nos sentimos como en casa, porque estamos con nuestra familia espiritual… nos reciben, nos acogen, nos muestran su amor y bondad, hasta nos invitan a visitar la ciudad y muchas más cosas. Es un maravillosos ejemplo del amor del pueblo de Dios con los “residentes extranjeros”.

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