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Busquemos perlas escondidas | Semana del 14 al 20 de diciembre

Perlas escondidas

Respuestas y comentarios a los capítulos 12 y 13 de Levítico

¿Por qué se volvía impura la mujer después del parto?

“Diles a los israelitas: ‘Si una mujer queda embarazada y da a luz un niño, será impura durante siete días, igual que es impura los días en los que está menstruando”

Levítico 12:2

1) Este periodo de siete días recordaba la herencia del pecado como motivo de nuestros primeros padres. La mujer fue diseñada para dar luz una vida perfecta. No obstante, debido a este pecado, da vida humana imperfecta y con tendencia pecaminosa. Es por ello, que tanto durante estos siete días posteriores al parto como la menstruación recordaba la herencia pecaminosa y por ello la mujer era inmunda en estos sucesos.

2) Las disposiciones reglamentarias de purificación ayudaban a los israelitas a comprender la necesidad de un rescate por toda la humanidad por medio de una vida perfecta, la del mismo hijo de Dios, para cubrir el pecado de la humanidad y poder devolverle la perfección y vida eterna en un futuro. Esta Ley llegó a ser un tutor que los condujo a Cristo y el rescate para la humanidad.

¿Por qué decía Jehová que había que circuncidar a los niños al octavo día?

“Al octavo día se circuncidará el prepucio del niño.”

Levítico 12:3

1) Se hacía en el octavo día ya que antes no es posible debido a los niveles normales de coagulación de la sangre ante cualquier herida que puedan tener. A partir de la primera semana, el sistema sanguíneo del niño alcanza niveles normales de coagulación y ya es seguro proceder a circuncidar el prepucio.

Comentarios adicionales sobre los capítulos 12 y 13 de Levítico sobre Jehová, el ministerio y demás aspectos interesantes.

1) Levítico 12:4. Las disposiciones reglamentarias de purificación recordaban a los israelitas la importancia de un sacrificio redentor para cubrir los pecados de la humanidad. En este caso, a parte de los días de menstruación, son 33 días más los siete primero tras dar a luz a un niño y en el caso de una niña 66 días. Hasta que este tiempo no pasara, no podía tocar ninguna cosa santa ni entrar en el lugar santo, posterior a este tiempo se procedía a realizar la ofrenda. Esto supone un importante recordatorio para los israelitas de la gravedad del pecado y la necesidad de un rescate. No debemos olvidar la importancia y el gran acto de bondad de Jehová por concedernos este rescate por medio de su Hijo.

2) Levítico 12:6. Posteriormente a los días de purificación, es cuando se podía ofrecer la ofrenda por el pecado ante el sacerdote para que hiciera expiación por los pecados. Este proceso, es análogo al arrepentimiento en la actualidad. Cuando una persona comete un pecado, en muchos casos, no basta con decir perdón y seguir… se requiere un proceso, de reflexión, de meditación, de cambio de la conducta y de enmendar tales acciones. La paciencia, una cualidad a imitar, es lo que permitirá que esto sea posible.

3) Levítico 12:7. Al igual que los sacerdotes hace expiación por la mujer que ha dado la luz tras el tiempo de purificación y la ofrenda. Los que dirigen el pueblo de Dios pueden tomar decisiones sobre ciertos asuntos o hermanos, y puede que algunas lleven más tiempo que otras, al igual que la mujer esperaba este proceso para purificarse, un tiempo debido es necesario tanto para progresar en la purificación de nuestra fe como para resolver situaciones.

4) Levítico 12:8. En este versículo volvemos a denotar la flexibilidad de Jehová frente a las posesiones materiales. No nos exige nada más allá de lo que no podamos tener. Sabe por lo que pasaban estas mujeres que daban a luz y ahora no niega su purificación por no tener para ofrecer una oveja. Jehová ve nuestras circunstancias personales, y nunca nos pedirá algo más allá de lo que no tengamos o no podamos dar.

5) Levítico 13:2. Jehová le mandó a Moisés y Aarón que si una persona le sale una inflamación o una roncha en la piel tenía que buscar asistencia, porque podía ser lepra. ¿Qué aprendemos? Aprendemos a cuidarnos y prevenirnos posibles enfermedades, tanto en sentido físico como en sentido espiritual, si vemos algo no habitual en sentido físico acudiremos a un médico, si notamos algún tipo de inflamación en nuestra fe, acudiremos a la congregación. Porque prevenir siempre es mejor que curar.

6) Levítico 13:5. Al séptimo día si no ha habido infección tampoco podía abandonar la cuarentena, sino que tenía que estar 7 días más. Esto refleja que nunca se es demasiado prevenido, aunque nos encontremos bien no podemos bajar la guardia, y esto en nuestra fe aplica muy bien, si pensamos que hemos pasado una situación que nos podía haber hecho tropezar, no quiere decir que aún no lo haga, por eso tenemos que seguir en cuarentena y cortar y quemar con todo tipo de lazos que pueda volver a provocar la situación.

7) Levítico 13:9 y los versículos posteriores. Podemos ver que habían diferentes tipos de lepra o diferentes fases en la que se podía encontrar, suponiendo un riesgo menor o mayor, en algunos de ellos tenía que haber cuarentena. De igual forma, se nos pueden presentar diferentes situaciones que ponen en riesgo nuestra fe, y la resolución para algunas puede ser más fácil que otras que nos puede llevar más tiempo y nos puede hacer más daño. No estamos solos en esta lucha, y Jehová ha proporcionado a los ancianos de congregación que ayudarán como hacían estos sacerdotes.

8) Levítico 13:29,30. La lepra afectaba a muchas partes del cuerpo, incluso se podía extender en forma de moho a las casas y muros. Es una enfermedad infecciosa que lo puede contaminar todo, al igual que ciertos hábitos que fomenta este sistema de cosas, pueden hacer que se propaguen sentimientos impropios e inmorales rápidamente en la mentalidad de un cristiano infectando toda su fe que tanto tiempo le ha llevado construir. Es muy importante no bajar la guardia y responder de forma firme como dice la Biblia a este tipo de estímulos externos del mundo de Satanás.

9) Levítico 13:40,42. Hoy día existe un tratamiento para los casos de lepras activos que hay. Pero en aquel tiempo no se sabía nada, por ello los judíos le tenían tanto miedo a esta enfermedad. Sin embargo, vemos como Jehová, en su sabiduría y como creador, hace de médico y les enseña los indicios que señalan una infección de la enfermedad… lo cual, de otra forma, les llevaría mucho tiempo de investigación y conocimiento tras muchas epidemias. Jehová siempre ha velado por la salud de su pueblo, y este es un gran ejemplo de su sabiduría y amor por nuestra salud.

10) Levítico 13:52. Al igual que se quemaba todas aquellas prendas que estaban contaminadas por lepra. Nosotros hoy día tenemos que quemar todo tipo de pensamiento impuro y que contamina nuestra mente, antes de que corrompa completamente nuestro cuerpo y nos lleve a acciones que impliquen un pecado.

11) Levítico 13:57. Muchas veces podemos pensar que hemos eliminado un pensamiento inmoral pero este vuelve a aparecer tras cierto tiempo. La lepra a veces se extendía a las casas en forma de moho y la Ley decía que se procedía a derrumbarlas y purificarlas. Muchos pensamientos podremos quemarlos de nuestra mente, pero otros muchos podrán volver y tendremos que tomar decisiones más contundentes, desprendernos de ciertos objetos, imponer restricciones o cortar algunos tipos de relaciones y amistades, como si tenemos que tirar una casa para estos pensamientos no inunden nuestra mente con cosas inmorales.

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