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Busquemos perlas escondidas, 12-18 de Octubre

Pregunta 1. ¿En qué sentido habló Dios “cara a cara” con Moisés?

Y Jehová le hablaba a Moisés cara a cara, tal como le hablaría un hombre a otro. Cuando Moisés salía para volver al campamento, su ayudante y siervo Josué hijo de Nun no se apartaba de la tienda.

Pero añadió: “No puedes ver mi rostro, porque ningún ser humano puede verme y seguir con vida”.

Éxodo 33:11,20

1) Moisés nunca vio el rostro de Jehová, ya que como sabemos ningún hombre puede verlo sin morir. Nadie ha visto a Jehová, pero si lo han visto hablar por medio de ángeles o representantes que Él envía y transmite sus palabras. Esto fue lo que ocurrió con Moisés, él habló a solas con Jehová por medio de su representante quien le transmitió las instrucciones divinas.

Pregunta 2. ¿Por qué los varones israelitas necesitaban fe para asistir a las tres fiestas anuales?

”Todos tus varones se presentarán tres veces al año ante el Señor verdadero, Jehová, el Dios de Israel. Pues expulsaré delante de ti a las naciones y extenderé tu territorio. Nadie querrá apoderarse de tu tierra cuando subas a ver el rostro de Jehová tu Dios tres veces al año.

Éxodo 34:23,24.

1) Los israelitas varones tenían que tener fe y también sus familias ya que en el transcurso del viaje para estas tres fiestas anuales y alabar a Jehová tenían que dejar desprotegidas y a solas sus hogares, tierras y demás bienes materiales, las únicas cosas que tenían para vivir y que tanto les ha costado tener. Sin embargo, si demostraban esta fe, sabían que tendrían grandes bendiciones y Jehová les prometió que nadie ni nada atacaría sus posesiones mientras hacían el viaje, y así fue. Los varones israelitas tenían que ejercer fe en las riquezas espirituales más bien que en sus pertenencias materiales.

Comentarios adicionales sobre la lectura de Éxodo 33 y 34 con lecciones sobre Jehová, el ministerio y otros temas importantes e interesantes.

1) Éxodo 33:2. Jehová siempre cumple con sus promesas y nunca abandonó a Moisés ni siquiera a ese pueblo terco al que estuvo a punto de exterminar. Pero como hemos visto, el ruego de un hombre justo significa mucho para Dios. Jehová abriría paso a Moisés y el pueblo de los israelitas expulsando de su camino tanto a cananeos, amorreos, hititas, perizitas, heveos y jebuseos.

2) Éxodo 33:4. No debemos cometer el mismo error que estos israelitas, siempre que venía una dificultad dudaban de su fe y olvidaban las palabras de Dios y pecaban, aún cuando tanto había hecho por ellos. Por nosotros también ha hecho grandes sacrificios, dio la vida de su hijo para nuestra salvación. Podríamos tener altibajos en nuestra fe, somos personas imperfectas, es por eso, que es imprescindible un estudio constante, concienzudo y profundo de las Escrituras.

3) Éxodo 33:8-10. El pueblo israelita miraba con expectación a Moisés siempre que iba a la tienda de reunión y se inclinaban dónde estaban cuando se acercaba la nube de Jehová. Sabemos que el tiempo señalado vendrá, pero no sabemos la fecha exacta aunque vivimos en los últimos días. Como cristianos verdaderos y siervos fieles de Dios, sería un error muy grave que no fortalezcamos nuestra fe cada día y esperemos a que suceda lo que tiene que suceder para demostrar nuestra fe… porque ya sería demasiado tarde y nos podemos convertir en este pueblo terco.

4) Éxodo 33:13,14. Moisés siempre que necesitaba algo se dirigía a Jehová con profundo respeto y hablaba con Él, de sus miedos, de sus incertidumbres, de sus necesidades, de sus deseos… y al igual que con otros siervos anteriores y posteriores, Jehová siempre los escuchó y les ayudó. Nosotros, igualmente, hablamos constantemente con Jehová en oración, la oración es el medio que tenemos para contarle todo lo que nos preocupa o lo contentos que estamos haciendo su obra, es nuestro Padre, nuestro amigo, usemos la oración para hablar con Jehová y abrirnos de corazón, Dios ve los sentimientos de nuestro corazón y siempre estará con nosotros.

5) Éxodo 33:17. ¡Qué gran privilegio el de Moisés! Ese trato tan especial que mantuvo con Jehová, nos agrada tanto leerlo en las Escrituras y nos gustaría tanto ser tan cercanos como él fue. Todo esto fue posible por la fe inquebrantable de Moisés, siempre a disposición de Dios y de su obra, nunca pensó primero en él y sus intereses, sino que hizo todo lo que Él mandó por muy difícil que les fue ciertas situaciones. Es una fe digna que queremos imitar como siervos leales y fieles como Moisés.

6) Éxodo 34:1. Moisés se sintió defraudado como Jehová al bajar de la montaña y ver lo que había hecho su pueblo, hasta tal punto que rompió las tablas que escribió Dios. Sin embargo, fue el mismo Jehová quien le dijo que hiciera unas nuevas para volvérselas a escribir. Jehová entendió a Moisés y no tuvo ningún problema en escribirles unas nuevas. ¿Somos igual de paciente con nuestros hermanos? Les repetimos enseñanzas o cualquier cosa las veces que les haga falta, ¿o nos cae mal cuando nos piden que les repitamos las cosas o nos pidan algo de nuevo?

7) Éxodo 34:10. Podemos ver la gran misericordia de Jehová con un pueblo terco que estuvo punto de la aniquilación. Moisés, le pidió que los acompañaran y no solo accedió a ello sino que fue mucho más allá y dijo que haría cosas extraordinario que no se habían hecho antes y con ningún otro pueblo. Sin lugar a dudas, la misericordia es una gran cualidad de Jehová.

8) Éxodo 34:14 y 17. En estos versículos podemos volver a ver cómo Jehová Dios exige devoción exclusiva como hemos visto con la ley de la idolatría la semana pasada. En muchos países, en muchas religiones se crean objetos, imágenes o figuras a las que se adoran, pero aquí vemos claramente que se dice: “No hagas dioses de metal fundido”.

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