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Busquemos perlas escondidas – 7 al 13 de diciembre

Busquemos perlas escondidas para la semana del 7 al 13 de diciembre para los capítulos de Levítico 10 y 11.

¿Qué aprendemos de estos versículos?

Luego Jehová le dijo a Aarón: “Ni tú ni tus hijos deben beber vino ni otras bebidas alcohólicas cuando entren en la tienda de reunión, para que no mueran. Esto es un estatuto permanente para todas sus generaciones. Así podrán distinguir la cosa santa de la profana y la cosa pura de la impura, y enseñarles a los israelitas todas las normas que Jehová les ha dado mediante Moisés.

Levítico 10:8-11

1) Aprendemos que como cristianos, debemos mantener un comportamiento sin tacha, y aunque ya no estemos bajo esta Ley, la Biblia si prohibe y condena el beber en exceso y emborracharse. Por tanto, a título personal, debemos mantener nuestra conducta y comportamiento limpios, sabiendo hasta qué punto podemos hacer uso de bebidas con alcohol.

2) El consumo de alcohol difiere de un país a otro, de unas personas a otras. Todos decidimos si tomar o no, si nos gusta o no. No hay nada malo en ello, siempre que sea equilibradamente, es un pecado cuando no es así, cuando el alcohol influye en nuestras facultades físicas, entonces eso sería beber en exceso y si es un pecado.

3) Hay muchos hermanos que beben bebidas con alcohol antes o durante su servicio a Dios. Esta Ley de Levítico ya no aplica a nuestros días, pero sigue aplicando lo que dice la Biblia sobre el alcohol, por tanto, el buen juicio en la moderación del consumo de alcohol depende del hermano, y siempre que no altere sus facultades físicas.

¿Pueden los cristianos comer los animales que prohibía la Ley mosaica?

No deben comerse nada de la carne de ellos ni tocar su cadáver. Son impuros para ustedes.

Levítico 11:8

1) Sí, ya que como leemos en el texto, es “para ustedes” es decir, para los israelitas. Además, esa ley se deroga, es decir, se elimina sobre la base de la muerte sacrificatoria de Jesús, es por ello que se canceló esta prohibición y posteriormente a esto, todos los humanos podían considerarse bajo la misma provisión que se dio después del diluvio sobre que “pueden comer de cualquier animal que se mueve y tiene vida”.

Comentarios adicionales de los capítulos de Levítico 10 y 11 sobre Jehová, el ministerio y demás aspectos relevantes para nuestra espiritualidad.

1) Levítico 10:9,10. Jehová con lo ocurrido prohibe el uso de alcohol para que distingan la cosa santa de la cosa profana, la pura de la impura. Y es que, el alcohol, no está prohibido por la Biblia, pero sí su consumo en exceso y también la borrachera, ya que un exceso de alcohol afecta a nuestra conducta y nos lleva a un actuar no sano, no cristiano y conllevar a un pecado aún mayor.

2) Levítico 10:1. Hay ciertas cosas que Jehová no nos pide hacer y que puede suponer pecado contra Él, aunque pensemos que estamos ayudando a nuestros hermanos. Por ejemplo, el único que tiene la potestad de juzgar es Dios, si nosotros vemos que algún hermano está haciendo una acción que creemos incorrecta, no somos nadie para juzgarlo y decirle que está mal y que haga tal cosa u otra. Dios es el único con el derecho a juzgar, y nosotros solo nos limitaremos a ofrecer consejos, pero no propios, sino lo que dice la Biblia.

3) Levítico 10:10,11. Como cristianos, siervos leales y fieles de Dios, nuestro estudio de la biblia nos permite diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal, y en nuestras acciones debe reflejarse que distinguimos entre lo puro y lo impuro. Nuestro actuar servirá de ejemplo para todo el que nos vea y estará dando alabanza a Jehová.

4) Levítico 10:20. Moisés había hablado y dicho lo que se tenía que hacer, y aún así Eleazar e Itamar no lo hicieron tal como había dicho y Moises se indignó. Sin embargo, reflexionó sobre lo que le dijo Aarón, fue comprensivo y flexible por la situación que estaba pasando. Un gran ejemplo que nos deja Moisés para ponernos en el lugar de nuestros hermanos, ser comprensivos por las situaciones personales que pueden estar pasando y ser flexibles.

5) Levítico 11:1. Después del diluvio se había dicho que “podían comer todo animal que se moviera y tuviera vida”. Sin embargo, las circunstancias del pueblo israelita fue llevando a limitaciones para que aprendieran y supieran diferenciar lo que era puro de lo impuro y por tanto, se impusieron restricciones sobre lo que se podía comer o no. Hoy día, esta Ley no aplica y podemos comer de todo tipo de animal, pero tengamos en cuenta que hay un mandato todavía y siempre válida, y es la sangre, que es sagrada.

6) Levítico 11:4-8. Hoy día podemos disfrutar de la alimentación que queramos elegir y seguir. No vivimos con las restricciones de los israelitas, podemos disfrutar de una gran variedad de manjares, Jehová no quiere limitar nuestro disfrute pero sí quiere que sea sano. Respetemos la libertad que nos ha dado, y tengamos en cuenta que todas nuestras comidas tienen que estar libre de sangre y productos que lo puedan contener, como puede ser la morcilla.

7) Levítico capítulo 11 habla sobre la ley de los animales, de toda clase. Un verdadero ejercicio para los israelitas para que hicieran una distinción de lo que es puro e impuro, de que aprecian, valoran y respetan lo que ha dicho Dios. Aún con estas distinciones, disponían de una extensa variedad a la que podían optar, no se limitó a unas pocas cosas, sino que tenían una extraordinaria variedad, refleja el amor de Jehová, que a su vez, era devuelto por los israelitas al ser conscientes en todo momento de lo que se podía o no comer.

8) Levítico 11:44,45. Jehová había salvado al pueblo israelita de muchísimas circunstancias. Le tenía en una alta estima y por ello querían que fueran completamente santos y que ningún animal los pudiera hacer impuros. La Ley de los animales ya no se aplica, pero Jehová sigue teniendo una alta estima por su pueblo y quiere que seamos santos y puros por nuestro comportamiento y acciones que llevamos a cabo todos los días.

9) Levítico 11:38. Vemos que si sobre la semilla caía tan solo una parte de esos cadáveres, ya sería impura. Lo mismo ocurre hoy cuando comemos algún tipo de carne o alimento, si está muy poco hecha corremos el riesgo de que exista aún sangre, y sabemos el mandato que da la Biblia sobre la sangre. Es por ello, que tenemos que tener cuidado en cómo se cocinan los alimentos para que continúen siendo puros.

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