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Busquemos perlas escondidas – 4 de Mayo

¿Por qué a Esaú se le llamó también Edom?

Esta es la historia de Esaú, es decir, Edom.

GÉNESIS 36:1

1) Al igual que a muchas personas se le conocen por un sobrenombre por sus actos, acciones o por cosas que ha hecho en el pasado. Esaú también tenía un apodo por el cual le llamaban, y era Edom, debido a que vendió, renunció y despreció su derecho de primogénito por un guisado para comer que era de color rojo, por ello, Edom.

¿Por qué los hermanos de José le mostraron a Jacob la túnica de José rasgada y manchada de sangre?

Más tarde, Rubén volvió a la cisterna y, al ver que José ya no estaba allí, se rasgó la ropa. Luego volvió adonde estaban sus hermanos y gritó: “¡El muchacho ya no está! ¿Y ahora qué voy a hacer yo?”. Entonces, agarraron la túnica de José, mataron un macho de las cabras y mojaron la túnica en la sangre. Después le enviaron a su padre esa túnica especial y dijeron: “Encontramos esto. Por favor, comprueba si es la túnica de tu hijo o no”.

GÉNESIS 37:29-32

Contexto: Al igual que en la actualidad, en la época de Jacob y sus hijos existían una serie de leyes con repercusiones legales y/o monetarias. Por lo que, había una ley entre pastores y sus animales sobre el que recaía sobre el primero la responsabilidad de la protección de sus animales a su cargo, de lo contrario, tendría como consecuencia una compensación. Como en toda ley, existe una serie de sucesos excepcionales. Uno de ellos, era que el robo, extravío o muerte del animal se produjera por un suceso violento entre otro animal salvaje. Este suceso se entiende fuera de control humano, por lo que, aunque el pastor quisiera proteger a su rebaño, en este caso no podría y no sería legalmente responsable por los daños ocasionados por el ataque de este animal salvaje. Esta ley se extendía para otra serie de responsabilidades, como las relaciones familiares y la responsabilidad del hermano mayor sobre los demás.

1) La protección del hermano menor José recaía sobre Rubén, primogénito de Jacob, hermano mayor. La preocupación de este y los demás hermanos por las repercusiones legales que podría tener sobre ellos, especialmente por su hermano mayor, les llevó a presentar una prenda que lucía despedazada y ensangrentada, ya que el ataque de un animal salvaje era un suceso fuera de control de las personas y sería una excepción de toda responsabilidad legal.

Comentarios adicionales de la lectura bíblica de Génesis 36, 37

1) Génesis 36:7-8. Aunque el traslado de los hermanos, Esaú y Jacob, hacia otras tierras se debe a las riquezas que tenían, ya que su ganado necesitaba de más espacio. En la actualidad, podemos compararlo con el efecto del dinero, cuanto más dinero tiene la gente, más distante es con las personas cercanas con las que ha crecido, bien porque están muy ocupados ganando más dinero, o bien porque debido a su clase social los consideran ahora inferiores a ellos. El dinero, tiene el efecto de alejarse, por un motivo u otro, a las personas que amamos, no olvidemos las riquezas espirituales que tenemos por ganar más riquezas materiales.

2) Génesis 36:15-16 y en adelante. Conocemos los problemas, las dificultades y las situaciones a las que tuvo que afrontar Esaú. Podemos ver, que aunque él disponía de enormes riquezas y sus hijos de posiciones de poder en sus ciudades, ni el dinero ni el poder les salvó de todos estos problemas, al contrario, le ocasionaban más. El dinero o el poder no son los medios para tener una vida más feliz o cómoda, lo es seguir los principios bíblicos.

3) Génesis 36:32, 33 y en adelante. Reflexionando vemos la temporalidad de este sistema de cosas, diversos reinados con sus gobernantes imperfectos y perecederos que ceden su su lugar a un nuevo rey con su nuevo reino y sus leyes. La vida imperfecta es efímera, los gobernantes de este sistema son transitorios y sus problemas también. Más que nunca, ansiamos el único Reino eterno, con un gobernante nunca visto, Jesús, donde no existirá nunca más problemas.

4) Génesis 37:1. Tanto Jacob como su padre vivieron en una tierra donde eran extranjeros. Si somos personas íntegras, ejemplares en en todo aspecto de nuestras vidas, esta actitud positiva hará que seamos personas queridas en cualquier lugar, seremos un ejemplo extraordinario para los demás hermanos proporcionándoles grandes bendiciones aunque no seamos conscientes de ello y haremos muy feliz a Jehová.

5) Génesis 37:4. Jacob quería más a José que a sus demás hijos. Eso no significa que a ellos no lo quisieran, ni mucho menos. Cierto trato de favor o algo más especial puede ocasionar celos, envidia e incluso odio hacia otros hermanos, debemos eliminar cualquier ápice de este tipo de sentimientos y evitar, por otra parte, tratos de favor o favoritismo hacia otros hermanos.

6) Génesis 37:8,9. Quizás en ciertas ocasiones, motivados por la emoción, podemos contar a nuestros hermanos en la fe grandes planes que tenemos para nuestro futuro. Por ejemplo, podemos estar entusiasmados porque vamos a construir nuestra futura casa y empezamos a detallarle todos los detalles que va a tener. Deberíamos tener en cuenta antes, de la situación económica y social de los hermanos a quien le contamos nuestras emociones de proyectos materiales, ya que podemos resultar pedantes y ser causa de tropiezo en las propias emociones de nuestros hermanos.

7) Génesis 37:18. Si un sentimiento ronda nuestra mete y corazón hacia cierta persona, debemos aclararlos y mantener una comunicación sincera y humilde con la persona en cuestión para solventar nuestras diferencias, ya que si no lo hacemos, en cualquier momento, casi sin ser consciente de ellos, podríamos estar pensando o tramando acciones contra esa persona, desarrollando sentimientos perversos y desobedeciendo La Paz y armonía que quiere Jehová.

8) Génesis 37:28. La relación con nuestros hermanos y personas más cercanas y amadas valen más que 20 piezas de plata. No vendamos nuestra relación con ellos porque hayan surgidos diferencias entre nosotros o nuestras familias, arreglemos los asuntos como Jehová quiere, porque el amor y la unidad del pueblo De Dios no tiene precio.

9) Génesis 37:32. Las mentiras hacen un daño tremendo, siempre que mentimos muere una parte de algo de nuestro interior que hace que sea más fácil y sigamos mintiendo vez tras vez. Es un círculo vicioso insano que ningún cristiano debería entrar nunca, ni mentiras piadosas ni medias verdades, nada de eso vale. Mantengamos un corazón puro y no nos hagamos daño ni a nosotros mismos ni a Jehová.

10) Génesis 37:34,35. El daño que le habían hecho sus hijos a Jacob fue tremendo, mentir sobre la vida de su otro hijo es imperdonable. Quizás se puede decir que este es un caso extremo y que una mentira no es lo mismo que esto, pero lo cierto, es que una mentira o un secreto puede ocasionar un daño muy profundo en las personas o en un matrimonio, pudiendo llegar a ser insalvable. Predicamos la verdad, y la mejor forma de predicar algo es con nuestro ejemplo.

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