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Busquemos La Paz luchando contra la envidia

“Así que sigamos buscando las cosas que fomentan la paz y las cosas que nos edifican unos a otros.”

ROMANOS 14:19

Avance: La paz reina en la organización de Jehová. Pero esta puede alterarse si permitimos que crezca la envidia. En este artículo, identificaremos qué cosas provocan la envidia y veremos cómo luchar contra ella y fomentar la paz.

PÁRRAFO 1

Israel quería a José más que a sus demás hijos porque era el hijo de su vejez, y él mandó hacerle una túnica especial. Cuando los hermanos de José vieron que su padre lo quería más que a todos ellos, empezaron a odiarlo. De hecho, no podían hablarle amablemente.

Vamos a vendérselo a los ismaelitas, y no le hagamos daño nosotros. Después de todo, él es nuestro hermano y somos de la misma sangre”. Así que ellos escucharon a su hermano. Y, cuando los mercaderes madianitas pasaron por allí, los hermanos de José lo sacaron de la cisterna y se lo vendieron a los ismaelitas por 20 piezas de plata. De modo que aquellos hombres se llevaron a José a Egipto. Más tarde, Rubén volvió a la cisterna y, al ver que José ya no estaba allí, se rasgó la ropa. Luego volvió adonde estaban sus hermanos y gritó: “¡El muchacho ya no está! ¿Y ahora qué voy a hacer yo?”. Entonces, agarraron la túnica de José, mataron un macho de las cabras y mojaron la túnica en la sangre. Después le enviaron a su padre esa túnica especial y dijeron: “Encontramos esto. Por favor, comprueba si es la túnica de tu hijo o no”. Después de revisarla, él gritó: “¡Es la túnica de mi hijo! ¡Una fiera lo habrá devorado! ¡De seguro José ha sido despedazado!”. Entonces Jacob se rasgó la ropa, se puso tela de saco alrededor de la cintura y estuvo de duelo por su hijo durante muchos días.

Génesis 37:3,4 – 27-34

1. ¿Qué efecto tuvo la envidia en la familia de José?

(1) La envidia derivado del amor especial de Jacob hacia uno de sus hijos provocó que lo odiaran y trataran de forma diferente, hasta el punto que vendieron a su propio hermano como esclavo y fingieron su muerte a manos de un animal para que su padre creyera que estaba muerto.

(2) La imperfección nos puede llevar a sentir celos o envidia en ciertos momentos por aquello que no tenemos, pero vemos que estos sentimientos no traen ninguna paz y solo problemas para nosotros mismos y todos los que nos rodean. Debemos eliminar cualquier ápice de estos sentimientos contrarios a nuestro Dios Jehová.

PÁRRAFO 2

Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, y son la inmoralidad sexual, la impureza, la conducta descarada, la idolatría, el espiritismo, las enemistades, las peleas, los celos, los arrebatos de ira, las riñas, las divisiones, la formación de sectas, la envidia, las borracheras, las fiestas descontroladas y cosas como estas. Les aviso, como ya les advertí antes, que los que practican estas cosas no heredarán el Reino de Dios.

GÁLATAS 5:19-21

2. De acuerdo con lo que dice Gálatas 5:19-21, ¿por qué es tan peligrosa la envidia?

(1) Como dice Gálatas, la envidia es tan peligrosa porque puede ser uno de los motivos por los que no heredemos el Reino tan apreciado De Dios. Debemos rehuir de cualquier sentimiento de envidia, y reflexionar si alguna vez lo hemos tenido o en ciertas ocasiones hemos sentidos celos para que no vuelva a ocurrir.

(2) Algunas veces hemos escuchado decir o hemos dicho: “es envidia sana o te envidio sanamente”. No debemos tener ni este tipo de sentimiento, ni estas palabras deberían ser nuestras, no debemos usarlas. Por muy sano que podamos pensar que es, sigue siendo envidia; y estas expresiones pueden ser solo una justificación, una excusa o convertirse con el tiempo en una verdadera envidia que nos lleve a tratar diferente a otras personas.

PÁRRAFO 3

El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa y es desesperado. ¿Quién puede conocerlo?

JEREMÍAS 17:9

3. ¿Qué veremos en este artículo?

(1) Veremos ejemplos que nos servirán de advertencia y a detectar motivos que conducen a la envidia y, posteriormente, como luchar contra ella y fomentar La Paz.

QUÉ COSAS PROVOCAN LA ENVIDIA

PÁRRAFO 4

Pues bien, Isaac empezó a sembrar en aquel lugar, y ese año recogió 100 veces más de lo que había sembrado, porque Jehová lo estaba bendiciendo. El hombre se enriqueció y, como siguió prosperando, llegó a ser muy rico. Adquirió rebaños de ovejas, manadas de vacas y un gran grupo de siervos. Pero los filisteos empezaron a envidiarlo.

Así que los filisteos taparon con tierra los pozos que habían cavado los siervos de su padre Abrahán cuando él vivía. Entonces Abimélec le dijo a Isaac: “Vete a vivir lejos de nosotros, porque te has vuelto mucho más poderoso que nosotros”.

Isaac les preguntó: “¿Por qué han venido a verme? ¿No me mandaron a vivir lejos de ustedes porque me odiaban?”.

GÉNESIS 26:12-14, 15, 16, 27

4. ¿Por qué envidiaban los filisteos a Isaac?

(1) El dinero es el objetivo material de muchas personas, la gran mayoría, en este sistema. También lo fue en aquella época, las riquezas, las posesiones materiales fue la causa de envidia de los filisteos a Isaac.

(2) La sociedad actual se caracteriza por estar desigualmente estructurada. Apenas un 10% de la población mundial acumula casi toda la riqueza material en este mundo. Constantemente vemos facetas de sus vidas en los medios de comunicación, sus casas, sus vacaciones, etc. ¿Tiene que suponer esto un motivo de envidia? Para muchas personas sí, pero nosotros tenemos algo mucho más apreciado que no se puede comprar con dinero: nuestra relación con Jehová y su promesa de vida eterna.

PÁRRAFO 5

Cuando Jesús terminó de decir estas cosas, las multitudes estaban impactadas con su manera de enseñar porque les enseñaba como una persona con autoridad, y no como sus escribas.

MATEO 7:28,29

Y es que Pilato se daba cuenta de que los sacerdotes principales lo habían entregado por envidia.

MARCOS 15:10

Así que los sacerdotes principales y los fariseos reunieron al Sanedrín y dijeron: “¿Qué vamos a hacer? Porque este hombre hace muchos milagros. Si dejamos que siga así, todos pondrán su fe en él y los romanos vendrán y nos quitarán tanto nuestro lugar santo como nuestra nación”.

JUAN 11:47,48

Al día siguiente, la gran multitud que había venido para la fiesta se enteró de que Jesús estaba llegando a Jerusalén. Así que tomaron hojas de palmera y salieron a su encuentro, y se pusieron a gritar: “¡Salva, te rogamos! ¡Bendito el que viene en el nombre de Jehová, el Rey de Israel!”.

Así que los fariseos se dijeron unos a otros: “Ya ven que no estamos logrando nada. ¡Miren cómo todo el mundo se ha ido detrás de él!”.

JUAN 12:12,13, 19

Imítenme a mí, así como yo imito a Cristo.

1 CORINTIOS 11:1

Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace el bien proviene de Dios. El que hace el mal no ha visto a Dios.

3 JUAN 11

5. ¿Por qué envidiaron a Jesús los líderes religiosos?

(1) Jesús fue envidiado por su gran carisma, por su humildad en conectar con las personas que hacía que todo el mundo lo quería y estuvieran con Él. Lo adoraban y esto fue motivo de desprecio y envidia entre los líderes religiosos quienes no recibían la atención y la expectación del pueblo que generaba Jesús.

(2) Como buenas personas que somos, con excelentes cualidades cristianas que nos acerca al ejemplo perfecto de Jesús, atraemos también a buenas personas y éstas nos aprecian por todas nuestras cualidades y forma de ser. Estas relaciones nobles y cariñosas no están al alcance de todos, y es motivo de mucha envidia y celos.

(3) Las relaciones públicas es una forma de poder moderna. La influencia en la toma de decisiones de los seguidores es una gran forma de poder, en algunos casos más fuerte que el dinero. Muchas personas llegarían a matar por conocer o contar con el favor de ciertas personas, y de hecho, muchas lo han hecho. Tengamos mucho cuidado con esta forma de envidia, nos puede generar muchos problemas hasta llevarnos a pecar contra Jehová.

PÁRRAFO 6

Le escribí algo a la congregación, pero Diótrefes, a quien le gusta ser el primero entre ellos, no acepta nada de nosotros con respeto. Por eso, si voy allá, denunciaré lo que está haciendo, que anda difundiendo comentarios llenos de malicia sobre nosotros. No contento con eso, también se niega a recibir a los hermanos con respeto. Y, a los que quieren recibirlos, él trata de impedírselo y de echarlos de la congregación.

3 JUAN 9,10

6. ¿Cómo mostró Diótrefes que era envidioso?

(1) Diótrefes tenía envidia a los que llevaban la delantera. Él quería ser el primero entre todos y el que más responsabilidades y autoridad tuviera. Como no lo lograba, o habían otras personas con más responsabilidades, empezó a desacreditarlos con comentarios malintencionados. Si no estamos atentos, nuestra habla y actitud puede cambiar hacia ciertos hermanos con más responsabilidades que las nuestras.

(2) Somos personas imperfectas y forma parte nuestra querer siempre hacer más, tener más, y eso aplica también a responsabilidades. Una persona puede tener más privilegios que nosotros incluso estando nosotros más preparados o con más experiencia que esa persona, y esto generará tal envidia y celos que puede terminar en difundiendo difamaciones falsas y rumores que puede perjudicar gravemente la vida de nuestros hermanos, la nuestra y La Paz de la congregación.

PÁRRAFO 7

7. ¿Qué efecto puede tener en nosotros la envidia?

(1) La envidia es un sentimiento negativo muy potente, que se combina a la perfección con otros sentimientos contrarios a la Biblia como los celos, orgullo, egoísmo y otros que nos pueden llevar a actuar muy equivocadamente y perdernos absolutamente del camino hacia la vida. Nos infecta todo nuestro ser, y poco a poco, hace que seamos incapaces de cultivar buenos sentimientos y cualidades.

SEAMOS HUMILDES Y SINTÁMONOS SATISFECHOS

PÁRRAFO 8

Porque, si alguien se cree que es algo cuando no es nada, se está engañando a sí mismo. Pero que cada uno examine sus propias acciones, y entonces tendrá razones para alegrarse por lo que él mismo ha hecho, sin compararse con otra persona.

GÁLATAS 6:3,4

Porque no trajimos nada al mundo y tampoco podemos llevarnos nada. Así pues, si tenemos comida y ropa, estemos contentos con eso.

1 TIMOTEO 6:7,8

8. ¿Qué puede ayudarnos a combatir la envidia?

(1) Pensar en 1 Timoteo 6:7,8 es una buena forma de aprender a pensar que la vida ha sido un regalo de parte de Jehová y contamos con lo necesario para vivir. El resto que ponemos nosotros, es vivir feliz y en paz. Y para lograr la felicidad, solo hay dos formas, haciendo la voluntad de Dios y siendo amables, amorosos y cariñosos con todas las personas, especialmente con aquellas que compartimos nuestro tiempo y nos hacen felices.

(2) La humildad es contraria a la envidia. Si cultivamos y somos humildes, no seremos celosos ni rencorosos y no cultivaremos envidia. Ser humilde es conocerse a uno mismo, comprender nuestras virtudes y nuestras limitaciones y ser felices con lo que somos y tenemos. Si así somos, personas humildes, no tendremos que preocuparnos por la envidia.

(3) Un aspecto que no debemos olvidar es que la envidia, como otros sentimientos, son contagiosos. Si logramos ser personas puras, personas humildes de corazón sin un ápice de envidia pero nos rodeamos y compartimos tiempo con personas envidiosas, celosas, vengadoras… entonces nuestras buenas cualidades, nuestros buenos sentimientos estarán en una lucha interna constante con estas malas cualidades de estas personas, y llegará un momento en el que inconscientemente nos contaminen.

PÁRRAFO 9

Así pues, les digo esto: sigan andando de acuerdo con el espíritu y así no harán realidad ningún deseo de la carne.

GÁLATAS 5:16

No hagan nada motivados por un espíritu conflictivo o egocéntrico, sino que humildemente piensen que los demás son superiores a ustedes, mientras buscan no solo sus propios intereses, sino también los de los demás.

FILIPENSES 2:3,4

Examíname, oh, Jehová, y ponme a prueba; purifica mis pensamientos más íntimos y mi corazón.

Crea en mí un corazón puro, oh, Dios, y pon dentro de mí un espíritu nuevo, un espíritu firme.

SALMO 26:2; 51:10

9. Según Gálatas 5:16 y Filipenses 2:3, 4, ¿qué nos ayudará a hacer el espíritu santo?

(1) Estos textos nos ayudan a pensar de forma limpia, a concentrarnos en vestir nuestra nueva personalidad con valores cristianos limpios y puros y no creernos superiores a nadie, porque de hecho no lo somos, somos personas imperfectas y humildemente tenemos que ver superiores a los demás, ya que de esa forma estaremos siendo realmente humildes .

(2) Esto necesita de una constante atención por nuestra parte todos los días. Cultivar buenos sentimientos es primordial pero no es la única defensa. El que seamos buenas personas con grandes cualidades no significa que en una ocasión puntual podamos caer temporalmente en otro tipo de sentimientos contrarios a nuestra personalidad limpia, es por eso, que tenemos que estar atentos y mantener una constante vigilancia de nuestros sentimientos.

PÁRRAFO 10

Así que Moisés salió y le comunicó al pueblo las palabras de Jehová. Además, reunió a 70 hombres de entre los ancianos del pueblo y los colocó alrededor de la tienda. Entonces Jehová descendió en una nube y habló con él, le quitó un poco del espíritu que estaba en él y lo puso sobre cada uno de los 70 ancianos. Y, tan pronto como el espíritu se posó sobre ellos, comenzaron a portarse como profetas, pero solo lo hicieron esa vez. Ahora bien, dos de los hombres se habían quedado en el campamento. Se llamaban Eldad y Medad. Y el espíritu empezó a posarse sobre ellos, ya que estaban incluidos entre los nombres anotados, pero no habían ido a la tienda. Así que comenzaron a portarse como profetas en el campamento. Y un joven corrió a informarle a Moisés: “¡Eldad y Medad están portándose como profetas en el campamento!”. Entonces Josué hijo de Nun, que desde joven era el ayudante de Moisés, respondió y dijo: “¡Señor mío, Moisés, detenlos!”. Pero Moisés le dijo: “¿Tienes celos por mí? Al contrario, ¡ya quisiera yo que todos los miembros del pueblo de Jehová fueran profetas y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos!”.

Números 11:24-29

10. ¿Qué situación puso a prueba a Moisés? (Vea el dibujo de la portada).

(1) Moisés tenía mucha autoridad sobre el pueblo de Dios, eso lo sabemos. En ese tiempo era el único con el privilegio de profetizar hasta que Jehová decidió compartirlo con otros dos ancianos. ¿Fue Moisés celosos? Al contrario, se sintió muy feliz y alegre que otras personas compartieran este honor. Compartir es felicidad, imitemos a Moisés en su gran humildad.

PÁRRAFO 11

11. ¿Cómo pueden imitar a Moisés los ancianos?

(1) Los ancianos tienen que ser abiertos y dispuestos a capacitar y ayudar. Los privilegios son para compartirlos, por eso son privilegios. Nadie debe ostentar ningún poder como busca este mundo, igualmente con los privilegios, éstos deben hacer a los ancianos aún más humildes y sentirse agradecidos por los que Jehová ha dado y felices de que otros hermanos puedan, en parte, gracias a la capacitación que ellos deben dar, a lograr estos privilegios. De esta forma estaremos agrandando aún más a Jehová.

(2) Las congregaciones no son una cima, donde unos pocos luchan por lograr llegar al punto más alto y conservar su posición. Las congregaciones son barcos donde todos trabajan para llegar al mismo destino: la vida eterna. Todos los hermanos reman en la misma dirección, no hay necesidad de demostrar nada, ni de concentrar y conservar privilegios; todos remamos en la misma dirección.

PÁRRAFO 12

12. ¿Cómo demuestran muchos siervos de Dios que son humildes y que se sienten satisfechos con lo que tienen?

(1) Son muchos hermanos lo que demuestran esto. Hermanos mayores que cuando llegan a una determinada edad renuncian con gusto a sus responsabilidades y asignaciones para desarrollar otras más acorde a su edad sin sentir celos o sentirse reemplazados por otros en sus responsabilidades. La humildad es lo primero, esto ha conseguido que llegue a desarrollar grandes responsabilidades, y esta cualidad también les permite saber cuando se necesita un cambio.

(2) Otro caso son hermanos y hermanas fieles que han sido betelitas y comienzan una asignación fuera de Betel donde han desarrollado gran parte de sus vidas. Estos hermanos renuncian de forma voluntaria y con gran gusto a sentimientos ligados a Betel por muchos años para desempeñar otro tipo de necesidades espirituales en otros lugares y ceder su sitio a otros hermanos que desempeñaran las actividades que ellos hacían.

PÁRRAFO 13

Porque yo soy el menor de los apóstoles, y no merezco ser llamado apóstol, pues perseguí a la congregación de Dios. Pero por la bondad inmerecida de Dios soy lo que soy. Y la bondad inmerecida que me ha mostrado no ha sido en vano, porque he trabajado más que todos ellos. Pero no he sido yo, sino la bondad inmerecida de Dios que está conmigo.

1 Corintios 15:9,10

Ahora les hablo a ustedes, los que son gente de las naciones. En vista de que soy apóstol a las naciones, le doy gloria a mi ministerio.

romanos 11:13

Por lo tanto, es necesario que, de los hombres que nos acompañaron durante todo el tiempo en que el Señor Jesús realizó sus actividades entre nosotros, desde que Juan lo bautizó hasta el día en que estaba con nosotros y fue llevado arriba, uno de estos hombres llegue a ser testigo con nosotros de su resurrección”. Así que propusieron a dos: a José, llamado Barsabás y también conocido como Justo, y a Matías. Después oraron y dijeron: “Oh, Jehová, tú que conoces los corazones de todos, indica a cuál de estos dos hombres has elegido para recibir este ministerio y apostolado que Judas abandonó para irse a su propio lugar”. Entonces echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías, y él fue añadido a los 11 apóstoles.

hechos 1:21-26

13. ¿Por qué podría haberse sentido tentado Pablo a envidiar a los 12 apóstoles?

(1) Pablo podía haberse sentido con envidia, desarrollar celos respecto a la relación que mantuvieron estos 12 apóstoles tan cercana con Jesús, celos por no haber formado parte de ellos. Pero no fue así, Pablo mismo dijo: “Soy el menor de los apóstoles, y no merezco ser llamado apóstol”. Que gran muestra de humildad para imitar.

PÁRRAFO 14

Después de oír esto, se pusieron a darle gloria a Dios, pero luego le dijeron: “Hermano, sabes que hay muchos miles de creyentes entre los judíos y que todos son fervientes defensores de la Ley. Pero ellos oyeron rumores de que a todos los judíos que viven entre las naciones les estás enseñando que dejen la Ley de Moisés diciéndoles que no circunciden a sus hijos ni sigan las costumbres establecidas. Entonces, ¿qué vamos a hacer? Ellos sin duda se van a enterar de que llegaste. Por lo tanto, haz lo que vamos a decirte. Tenemos cuatro hombres que están cumpliendo un voto. Llévatelos, límpiate ceremonialmente con ellos y hazte cargo de sus gastos, para que se puedan afeitar la cabeza. Así todo el mundo sabrá que los rumores sobre ti no son ciertos, pues estás actuando correctamente y también estás obedeciendo la Ley. En cuanto a los creyentes que son de las naciones, les hemos enviado por escrito nuestra decisión de que se abstengan de cosas sacrificadas a ídolos, así como de sangre, de animales estrangulados y de inmoralidad sexual”. Al día siguiente, Pablo se llevó a estos hombres y se limpió ceremonialmente con ellos. Luego entró en el templo para informar cuándo se cumplían los días de la limpieza ceremonial y cuándo se presentaría la ofrenda por cada uno de ellos.

hechos 21:20-26

Porque las Escrituras dicen: “Cuando él subió a lo alto, se llevó prisioneros; dio hombres como regalos”.

efesios 4:8

14. ¿Qué haremos si somos humildes y nos sentimos satisfechos?

(1) Si así lo hacemos seremos como Pablo y estaremos respetando la autoridad que Jehová ha dado a otros hermanos imperfectos de dirigir a las congregaciones, y con ello, estaremos respetando y agrandándolo a Él.

“SIGAMOS BUSCANDO LAS COSAS QUE FOMENTAN La Paz”

PÁRRAFO 15

Así que sigamos buscando las cosas que fomentan la paz y las cosas que nos edifican unos a otros.

romanos 14:19

15. ¿Qué tenemos que hacer con la envidia?

(1) Debemos fulminarla de raíz y cuanto antes. Cuanto más esperemos o más tarde nos demos cuenta de nuestro comportamiento debido a este sentimiento más difícil será desprendernos de él. Una vez logremos estar limpios de envidia, no debemos desfallecer y seguir atentos en todo momento.

(2) Suprimir un sentimiento como la envidia es muy difícil, y según el nivel de arraigo de éste en nuestro corazón, podemos tardar mucho tiempo. Una forma que nos ayudará a ir eliminándolo o a no contraerlo más, es lo que dice Romanos 14:19, siempre que busquemos La Paz y hagamos cosas y acciones que edifican, nos alejaremos de la envidia.

PÁRRAFO 16

Porque nada de lo que hay en el mundo —los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la ostentación de las cosas que uno tiene— proviene del Padre, sino que proviene del mundo.

1 juan 2:16

16. ¿Cómo podemos ayudar a los demás a luchar contra la envidia?

(1) Los sentimientos son contagiosos. Si nuestra actitud es materialista o no tenemos sentimientos puros cristianos, nuestras conversaciones y acciones pueden impulsar a otras personas más débiles en la fe a tropezar y detonar sentimientos negativos como la envidia y otros. Por lo que una forma de ayudar a los demás, es que nuestro comportamiento sea cristiano sin tacha y nuestras conversaciones edificantes.

PÁRRAFO 17

Así que sentaron a sus hermanos delante de él. Pusieron al mayor donde le correspondía por su derecho de primogénito y al menor donde le correspondía por su edad. Y ellos se miraban unos a otros asombrados. José hacía que les llevaran raciones de la comida que había en su mesa a la mesa de ellos. Pero la ración que mandaba servir a Benjamín era cinco veces mayor que la de los demás. Y continuaron comiendo y bebiendo con él hasta quedar satisfechos.

génesis 43:33,34

”La vida de mi padre está ligada a la vida del muchacho. Si ahora yo regreso adonde está mi padre, tu esclavo, y el muchacho no viene con nosotros, nuestro padre morirá en cuanto vea que el muchacho no está. De la tristeza haremos descender las canas de nuestro padre a la Tumba. Yo, tu siervo, le garanticé a mi padre que me encargaría del muchacho. Le dije: ‘Si no te lo traigo de vuelta, cargaré con ese pecado contra mi padre para siempre’. Así que, por favor, mi señor, permite que sea yo y no el muchacho el que se quede como esclavo tuyo, para que él pueda regresar con sus hermanos. ¿Cómo podría regresar yo adonde está mi padre sin llevar al muchacho? ¡No soportaría ver a mi padre sufrir esa desgracia!”.

GÉNESIS 44:30-34

Entonces, José les dijo a sus hermanos: “Acérquense a mí, por favor”. Y ellos se acercaron. Él les dijo: “Yo soy su hermano José, al que ustedes vendieron a Egipto.

Además, José besó a todos sus hermanos y lloró abrazado a ellos. Después, sus hermanos se pusieron a hablar con él.

GÉNESIS 45:4, 15

17. ¿Qué lograron hacer los hermanos de José, y por qué?

(1) Los hermanos de José lograron comer juntos sin ninguna muestra de envidia cuando su hermano menor tenía más comida que ellos en la mesa. Al contrario, mostraron interés hacia el y su padre. Esto pudo ser posible porque los hermanos de José, a quién habían vendido como esclavo y fingido su muerte, habían superado la tremenda envidia arraigada en su corazón y devolver La Paz a la familia mucho tiempo después.

PÁRRAFO 18

¿O piensan que las Escrituras dicen sin motivo: “El espíritu que se ha establecido dentro de nosotros sigue deseando con envidia”?

SANTIAGO 4:5

Pero la sabiduría de arriba es en primer lugar pura, luego es pacífica y razonable, está lista para obedecer y llena de misericordia y buenos frutos, es imparcial y no es hipócrita. Además, el fruto de la justicia se siembra en condiciones pacíficas para los que fomentan la paz.

SANTIAGO 3:17,18

18. De acuerdo con Santiago 3:17, 18, ¿qué ocurrirá si contribuimos a que haya un ambiente pacífico?

(1) si hacemos caso a nuestro padre celestial y cultivamos las buenas cualidades que se reflejan en la biblia, nos permitirá luchar contra las tentaciones de este mundo y estaremos preparados para luchar contra sentimientos que aborrece la Biblia y Jehová como la envidia.

¿QUÉ RESPUESTA DARÍA?

¿De qué manera nos ayuda el espíritu santo en nuestra lucha contra la envidia?

La envidia es un sentimiento de gran facilidad de desarrollo en las personas imperfectas, solo basta de unos segundos en cierta situación para que se empiece a arraigar en nuestro corazón; pero con la ayuda divina lucharemos y seremos humildes, cultivando las buenas cualidades del espíritu y con ello venciendo la envidia.

¿Cómo nos ayuda a luchar contra la envidia ser humildes y sentirnos satisfechos?

El ser humilde nos permite conocernos, no considerarnos superiores a nadie, sino al contrario, a ser dadores y amables con las demás personas. Nos sentiremos satisfechos con lo que tenemos, porque sabemos cuáles son nuestras cualidades y limitaciones, y que no nos hace falta nada material para ser felices.

¿Cómo ayudaremos a los demás en su lucha contra la envidia?

Los sentimientos como las acciones son contagiosos, si nos relacionamos, o nosotros mismos, demostramos las buenas cualidades y sentimientos que tenemos con nuestros actos y conversaciones, produciremos un efecto contagio muy positivo a los que nos rodean, impulsándolos a desarrollar estas buenas cualidades y sentimientos.

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