Saltar al contenido

Abrahán, un siervo fiel a Jehová según la Biblia

Abrahán, siervo fiel a Jehová. ¿Qué lecciones podemos sacar de este ejemplo de fidelidad a Dios?

Abrahán según la Biblia

Abrahán según la Biblia. Un siervo fiel de Jehová, un ejemplo para todos nosotros. Conoce todo sobre Abrahán y lo que dice la Biblia y qué aprendemos de él. (Génesis 11:27-18:32; 20:1-24:3; 25:1-8, Hebreos 11:8,17).

Cronología de Abrahán según la Biblia
Cronología de Abrahán según la Biblia

*a.E.C.: Antes de nuestra Era Común.

¿Qué significa el nombre de Abrahán según la Biblia?

Su nombre significa: Padre de una Muchedumbre (multitud)
Su nombre original era Abrán que significa: Padre Es Alto (de ensalzado) 

¿Quién era Abrahán?

Su padre fue Taré. Abrahán nació 352 años después del Diluvio, en el año 2018 a. E.C. 

¿Dónde vivía Abrahán según la Biblia?

Abrahán vivía con su esposa Sara en la ciudad caldea de Ur, una ciudad próspera que se encontraba en la tierra de Sinar, cerca de los ríos Éufrates y Tigris. Estaba a unos 240 Km. al SE. de Babel o Babilonia. 

 La ciudad tenía muchas ventajas materiales, pero quienes deseaban servir a Jehová no lo tenían nada fácil. La ciudad estaba llena de idolatría y superstición, se adoraba al dios-luna Sin. 

Seguramente a Abrahán lo presionaran, tal vez hasta algún familiar suyo para adorara a esos dioses falsos. Algunas tradiciones judías dicen que su padre, Taré, fabricaba ídolos.

Pero Abrahán era un hombre de fe en Jehová. Seguramente conoció sobre Jehová porque Sem, el hijo de Noé. le habló de él. Abrahán conocía y usaba el nombre de Jehová: 

“Abrán le dijo al rey de Sodoma: “Levanto la mano y juro ante Jehová, el Dios Altísimo y el que hizo el cielo y la tierra””.  

Génesis 14:22

“Quiero que me jures por Jehová, el Dios de los cielos y el Dios de la tierra, que no escogerás como esposa para mi hijo a una de las hijas de los cananeos, entre quienes estoy viviendo”.

Génesis 24:3

¿Qué lecciones aprendemos de la fe de Abrahán hacia Dios?

Debemos ser valientes y obedecer a Jehová a pesar de que las personas de nuestro entorno hagan totalmente lo contrario. Que no nos de miedo defender la verdad sino estar totalmente convencidos que no hay nada mejor. 

Puede que nos sintamos tentados a poner las cosas materiales por encima de las cosas espirituales, pero Abrahán nos puso un magnífico ejemplo. El no se dejó llevar por esos sentimientos emocionales, sino que tenía una fe fuerte en Jehová que siempre lo tenía primero en su vida y hablaba de él con otras personas. Eso lo protegió para que no se desviara del camino en que nos guía Jehová. 

Abrahán junto con su esposa Sara, estuvieron dispuestos a ir en contra de la corriente de la gente de esa época. Nosotros tampoco debemos sentir miedo por ser diferentes. Jesús ya dijo que no tenemos que ser parte de este mundo. Por eso si alguna vez nos sentimos rechazados por nuestra familia u otras personas por servir a Jehová, hemos de pensar que Abrahán y Sara lo hicieron y tuvieron muchísimas bendiciones de parte de Jehová y vivieron felices. 

¿Qué sacrificios hizo Abrahán según la Biblia por Dios?

Un día, Abrahán recibe un mensaje de parte de Jehová, quizás por medio de un ángel. 

“Y Jehová le dijo a Abrán: “Sal de tu país, deja a tus parientes y a los de la casa de tu padre y vete al país que yo te mostraré. Te convertiré en una gran nación, te bendeciré y haré grande tu nombre, y tú serás una bendición”.

Génesis 12:1,2

1

Jehová no le dijo el lugar exacto dónde tendría que ir, ya se lo mostraría. 

2

Abrahán tenía que abandonar su tierra natal y sus familiares. El que un hombre dejara a sus parientes en aquella época y se fuera a vivir lejos era para él una terrible desgracia. Algunos lo consideraban incluso peor que la muerte. 

3

Jehová le dijo que lo haría “una gran nación”, pero no tenía hijos, su esposa Sara era estéril y además ya estaban en una edad avanzada, él tendría unos 70 años y ella 60 años. 

4

La ciudad de Ur era una ciudad próspera y llena de vida, tenían casas lujosas y cómodas. Abrahán como todo buen esposo, se preguntaría si podría cuidar de su esposa en el lugar donde fueran. 

¿Qué hizo Abrahán pese a todas esas dificultades a las que se enfrentó?

“Abrán hizo lo que Jehová le había dicho”.

Génesis 12:4
Abrahán según la Biblia

Obedeció a Jehová por la gran fe que tenía en él, no lo pensó porque sabía que todo lo que dice Jehová lo cumple y confiaba en él al máximo. Sara su esposa también tenía una fe fuerte en Jehová así que aceptó irse también con él. 

“Abrán hizo lo que Jehová le había dicho”.  

Génesis 12:4
Abrahán según la Biblia camello

Abrahán tenía mucho que hacer antes de empezar el viaje. Debía vender sus propiedades y otros bienes, y comprar tiendas, camellos, comida y demás artículos necesarios. Quizá perdió dinero al hacerlo tan rápido, pero para él era un placer obedecer a Jehová. 

Abrahán según la Biblia

Al cabo de varias semanas de viaje y de recorrer unos 1.000 kilómetros, llegó a una ciudad importante del norte de Mesopotamia llamada Harán, donde solían detenerse las caravanas. 

Algún tiempo después, a los 205 años, Taré su padre muere. 

Abrahán según la Biblia

“Taré vivió 205 años en total. Entonces murió en Harán”. (Génesis 11:32). Seguramente, Abrahán queda desolado por la pérdida. Pero, entonces, Jehová vuelve a comunicarse con él.

Repite las instrucciones que ya le había dado en Ur y le detalla las bendiciones que recibirá. Nos imaginamos lo que le animaron esas palabras de Jehová. Estaría entusiasmado por el pacto con Jehová.  

Empezó una época de hambre en el país, se vieron obligados a mudarse temporalmente a Egipto. Para proteger su vida, Abrahán dijo que Sara era su hermana, en realidad era su media hermana. Faraón al ver a Sara, una mujer tan hermosa, la llevó a su casa para tomarla por esposa, pero Jehová lo detuvo. Gracias a ello 

Abrahán y Lot tuvieron que separarse porque habían acumulado muchos bienes y no podían vivir todos en el mismo lugar. Como había pelea entre sus ganaderos, Abrahán le dijo a Lot: 

“Por favor, somos hermanos. No debería haber peleas entre tú y yo, ni entre tus ganaderos y los míos. Tienes a tu disposición cualquier parte del país, ¿no es verdad? Separémonos, por favor. Si tú vas a la izquierda, yo iré a la derecha. Pero, si tú vas a la derecha, yo iré a la izquierda”.

Génesis 13:8,9

Lot escogió la cuenca de la parte baja del Jordán y más tarde asentó su campamento cerca de Sodoma. Abrahán se fue a vivir a la tierra de Canaán. 

Sara seguía siendo estéril, por ello, Jehová volvió a asegurarle a Abrahán que su propia descendencia llegaría a ser incontable, como las estrellas del cielo, y Abrahán puso fe en Jehová. 

“Por favor, mira al cielo y cuenta las estrellas… si es que puedes contarlas”. Y entonces le dijo: “Así de numerosa llegará a ser tu descendencia”. Abrán puso su fe en Jehová, y él lo consideró alguien justo”.

Génesis 15:5,6

Ya llevaban 10 años en Canaán, así que Sara propuso que su sierva, Agar, tuvieran relaciones con Abrahán y pudiera tener un hijo por medio de ella.

Abrahán aceptó, y en el año 1932 a. E.C. nació Ismael. 

En 1919 a. E.C. cuando Abrahán 99, Jehová ordenó que se circuncidara a todos los varones de su casa, como señal de la especial relación pactada que existía entre Él y Abrahán. Al mismo tiempo le cambió el nombre de Abrán a Abrahán. 

“Ya no te llamarás Abrán. Tu nombre será Abrahán, porque te haré padre de muchas naciones. Haré que tengas muchos, muchísimos descendientes y que salgan naciones de ti. Y entre tus descendientes habrá reyes”.  

Génesis 17:5,6

Poco después de aquello, tres ángeles fueron y Abrahán los recibió hospitalariamente. No se limitó a recibirlos e invitarlos a comer, sino que corrió a seleccionar un animal del rebaño para matarlo y les sirvió la comida.

Esa tarea humilde lo podía haber delegado en sus esclavos, pero como era humilde fue él mismo quien lo hizo. Para él no era una deshonra servir a los demás.

Así tampoco dejó que su esposa Sara se encargara de todo sola, sino que la ayudó a prepararlo todo. 

¿Para qué fueron los ángeles con Abrahán según la Biblia?

“Sin falta regresaré el año que viene por estas fechas, y tu esposa Sara tendrá un hijo”.

Génesis 18:10

En 1918 a. E.C., cuando Abrahán tenía cien años y Sara noventa, nació Isaac, el heredero que había sido prometido en su día. 

Cinco años después, cuando el medio hermano de Isaac, Ismael, que ya había cumplido diecinueve años, se burló de Isaac, Abrahán se vio obligado a despedirle a él y a su madre, Agar, como le dijo Jehová que hiciera caso a su esposa Sara. 

El mayor sacrificio que estuvo dispuesto a hacer Abrahán por Jehová fue 20 años después. Según la tradición judía, Isaac tendría 25 años. 

Jehová le pidió a Abrahán lo siguiente.

“Por favor, toma a tu hijo, a tu único hijo, al que amas tanto, a Isaac, y viaja a la tierra de Moria. Allí preséntalo como ofrenda quemada sobre una de las montañas que yo te indicaré”.  

Génesis 22:2

Abrahán obedeció y llevó a Isaac hasta el monte Moria. Allí edificó un altar e hizo los preparativos para ofrecer como sacrificio quemado a Isaac, la descendencia prometida.

Justo en el último momento, Jehová intervino y suministró un carnero para sustituir a Isaac en el altar del sacrificio. 

Por mucho que le doliera a Abrahán a su hijo, estuvo dispuesto a obedecer y ofrecerlo como sacrificio.

Estaba convencido de que Dios podría resucitarlo a fin de cumplir su promesa. 

Jehová felicitó a Abrahán por su excepcional obediencia y le confirmó las promesas que le había hecho: 

“Juro por mí mismo —afirma Jehová— que, por haber hecho esto y por no haberme negado a tu hijo, tu único hijo, de veras te bendeciré y de veras haré que tu descendencia sea tan numerosa como las estrellas de los cielos y como los granos de arena que hay a la orilla del mar. Además, tu descendencia conquistará las ciudades de sus enemigos. Y todas las naciones de la tierra conseguirán una bendición para ellas mismas mediante tu descendencia, porque tú has escuchado mi voz”.

Génesis 22:16-18

Después de unos años se murió su esposa Sara.

Abrahán se volvió a casar, en esta ocasión con Queturá y tuvo otros 6 hijos así se cumplió lo que Jehová le dijo cuándo le cambió el nombre: 

“Te haré padre de muchas naciones”.

Génesis 17:5

De Abrahán descendieron los Israelitas, los Ismaelitas y los Edomitas, los Medanitas, los Madianitas y otros pueblos. 

¿Qué lecciones aprendemos de la fidelidad y confianza plena de Abrahán hacia Dios?

Muchos siervos de Jehová deciden irse a lugares de necesidad, aprender un nuevo idioma, ampliar su ministerio probando otros métodos de predicación, aunque les resulten algo incómodos o poco familiares. Esto sin duda implica sacrificios, supone dejar a un lado la comodidad personal, como hicieron Abrahán y Sara. Si demostramos una fe así, podemos estar seguros de que Jehová nos recompensará y que siempre nos dará más de lo que podamos ofrecerle nosotros. 

Aunque Abrahán no sabía con exactitud cómo, cuándo o dónde cumpliría Dios sus promesas, estaba dispuesto a hacer todo lo necesario para que servir a Jehová fuera lo primero en su vida, nunca miró a las cosas que había dejado atrás, sino que se concentró en lo que tenía por delante. No dudaba que Jehová siempre le daría todo lo necesario. Imitaremos a Abrahán si ponemos en primer lugar a Jehová y confiamos en que el nos dará lo necesario siempre, aunque no sepamos cuándo será, cómo ni dónde. 

Abrahán no dejó de ir de un lado a otro y eso hizo que los demás vieran que era adorador de Jehová en todos los lugares nuevos a los que llegaba, él y su casa. Y en todo momento nunca tuvieron un contacto estrecho con sus vecinos paganos. Nosotros también somos amables con nuestros vecinos y compañeros de trabajo, pero tenemos cuidado de no comportarnos de una manera que refleje el espíritu del mundo alejado de Dios. 

Son pocas las conversaciones entre Abrahán y Sara que se registran en la Biblia. Pero en esas ocasiones se dice que Abrahán puso en práctica las sugerencias que le hizo su esposa Sara. Y eso que una de ellas al principio le resultó muy desagradable, cuando tuvo que mandar lejos a su hijo Ismael. Sin embargo, cuando Jehová le dijo que era una buena sugerencia, Abrahán cedió humildemente y la aplicó. Nosotros si de verdad somos humildes, responderemos bien a las sugerencias que se nos den, las agradeceremos y no las rechazaremos simplemente porque no son ideas nuestras. Seremos felices si hacemos la vida más cómoda a los demás y estamos dispuestos a servirles en todo lo posible. 

Jehová cumplió todas y cada una de las promesas que le hizo. Los descendientes de Abrahán se volvieron tan numerosos que con el tiempo formaron la nación de Israel. Los israelitas acabaron estableciéndose en Canaán, la tierra que Dios había prometido a Abrahán. Podemos tener fe en que Jehová cumplirá sus promesas. Aun cuando algunas parezcan imposibles desde la perspectiva humana, debemos confiar en que para Dios todas las cosas son posibles. Centrarnos como Abrahán en las cosas buenas que esperamos no en lo que hemos dejado atrás. 

¿Cuándo y dónde murió Abrahán según la Biblia?

Murió a los 175 años en el año 1843 a. E.C. Sus hijos Isaac e Ismael lo enterraron en la cueva de Macpelá al lado de su querida esposa Sara. 

“Abrahán vivió 175 años. Entonces dio su último suspiro y murió tras una buena vejez, satisfecho tras una larga vida, y fue reunido con su pueblo. Y sus hijos Isaac e Ismael lo enterraron en la cueva de Macpelá”.

Génesis 25:7-9

Antes de su muerte, Abrahán dio regalos a los hijos de sus esposas secundarias y los despidió, de modo que Isaac quedó como único heredero de “todo cuanto tenía”. (Génesis 25:5,6). 

Se cumplió la promesa divina de que disfrutaría de una vida larga y de que moriría en paz: “Y tú irás en paz adonde tus antepasados; serás enterrado tras una buena vejez”. (Génesis 15:15). 

Fue un hombre de extraordinaria fe que anduvo con Jehová, recibió comunicados de Él por medio de visiones y sueños y hospedó a Sus mensajeros angelicales.

Estuvo bien familiarizado con el nombre de Dios, aunque en aquel tiempo Jehová todavía no había revelado el significado pleno de Su nombre y En muchas ocasiones Abrahán edificó altares y ofreció sacrificios en el nombre de su Dios, Jehová, para Su alabanza y gloria. 

Abrahán fue un ejemplo digno de imitar para todos nosotros. 

Más siervos fieles a Jehová en la antigüedad

¡No te lo pierdas! por Siervos de Jah

Cookies