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Abel, un siervo fiel de Jehová según la Biblia

Abel, siervo fiel a Jehová. ¿Qué lecciones podemos sacar de este ejemplo de fidelidad a Dios?

Abel según la Biblia

Abel según la Biblia. Un siervo fiel de Jehová, un ejemplo para todos nosotros. Conoce todo sobre Abel y lo que dice la Biblia y qué aprendemos de él. (Génesis 4:1-11; Mateo 23:35; Hebreos 11:4)

Cronología de la vida de Abel según la Biblia.
Cronología de Abel según la Biblia | Elaboración propia por Siervos de Jah

* a.E.C : Antes de nuestra Era Común.

¿Quién era Abel según la Biblia, y dónde vivió?

¿Qué significa el nombre de Abel según la biblia?

Su nombre posiblemente significa “Exhalación”, “Vanidad”.

¿De quién fue hijo Abel?

Fue el segundo hijo de Adán y Eva.
El primero fue Caín, su hermano.

¿Dónde nació y cuándo lo hizo según la Biblia?

Nació y vivió fuera del Jardín de Edén.
Lo hizo cerca del año 3.900 a.E.C.

 En Génesis 2:10-14, se nos dan detalles concretos acerca de dónde se encontraba el Jardín de Edén.

 “De Edén salía un río que regaba el jardín y desde allí se dividía en cuatro ríos. El primer río se llama Pisón. Es el río que rodea toda la tierra de Havilá, donde hay oro. El oro de esa tierra es de muy buena calidad. Allí también hay bedelio y ónice. El segundo río se llama Guihon. Es el río que rodea toda la tierra de Cus. El tercer río se llama Hidequel. Es el río que va hacia el este de Asiria. Y el cuarto río es el Éufrates”. 

Génesis 2:10-14
Los cuatro ríos de Génesis de la Biblia
Los minerales de Génesis de la Biblia, el Bedelio y el Ónice
Geografía de Abel y el Jardín de Edén

Vemos que se da el nombre de cada río, los lugares por los que transcurrían y los recursos naturales característicos de cada zona.  

El río Éufrates y el río Hidequel (Tigris) siguen existiendo en la actualidad. Estos ríos atraviesan Irak, que formó parte de la antigua Persia, y desembocan en el golfo Pérsico.

No es posible identificar con seguridad el río Pisón y el río Guihon, esto puede deberse al diluvio del tiempo de Noé (2370 a.E.C.). Debió alterar la topografía terrestre de forma considerable, al rellenar las cuencas de algunos ríos y crear otros. Esto también explica por qué se esfuerzan en encontrar el jardín de Edén y no lo consiguen. 

Abel fue un pastor de ovejas | Génesis 4:2

Abel fue un pastor de ovejas
Abel fue un pastor de ovejas | Génesis 4:2

Tendría que andar mucho por los caminos de aquel lugar para cuidar de su rebaño.

Buscar la mejor hierba para ellas, estar pendiente de cada una para que no se perdiera ninguna, protegerlas de que ningún depredador las atacará.

Era un gran sacrificio, pero él lo hacía con gusto, seguro que veía a sus ovejitas como indefensas y sentía la necesidad de guiarlas y protegerlas. 

También estar solo con ellas le daba la oportunidad de meditar en la creación de Jehová.

Observar aquellos hermosos paisajes, que siempre tenía lo necesario para vivir.

Quedaban demostradas las bonitas cualidades de Jehová: su AMOR, SABIDURÍA, PODER, BONDAD

Seguro que pensaría que al igual que sus ovejitas, él también necesitaba de la guía, protección y el cuidado de alguien muy sabio y poderoso.

Todo esto hacía que su fe aumentara y su agradecimiento por todo lo que Jehová provee. 

¿Qué aprendemos de Abel según lo que dice la Biblia?

  1. Tenemos que dedicar tiempo todos los días para meditar en la creación de Jehová. Esto nos acercará más a él, lo amaremos más, querremos estar con él y no separarnos jamás. Veremos que no hay nadie más poderoso que él, que nadie nos va a proteger y cuidar cómo él. Nuestra fe crecerá y nuestra vida mejorará al imitar sus maravillosas cualidades. 
  2. Buscar siempre la guía de Jehová en todo momento, es nuestro Creador y es el que mejor nos conoce, lo que necesitamos en cada momento. 
  3. Aprovechar momentos en que estemos solos y tranquilos para acercarnos a él mediante la oración y abrirle nuestro corazón porque nadie nos ayudará mejor que él. Confiar en que nos responderá de la mejor manera siempre pensando en nuestro bien. 

¿Cuál fue el ambiente en el que creció y se desarrolló Abel?

No fue el mejor.

  • Sus padres, Adán y Eva, habían desobedecido a Jehová y se habían rebelado contra él, ya no contaban con su aprobación, ellos mismos quisieron decidir lo que estaba bien y lo que estaba mal. 
  • Caín, su hermano mayor, tampoco era una buena influencia, su corazón se había hecho malvado. “Caín, que provino del Maligno. Sus propias acciones eran malvadas”. (1 Juan 3:12). 

Como vemos era el único de su familia que servía a Jehová y no debió ser nada fácil para él estar rodeado de ellos todos los días, pero Jehová siempre estaba con él y se lo demostró. 

Jehová puso querubines (ángeles de alto rango) y una hoja llameante de una espada que giraba en la entrada del jardín de Edén cuando Adán y Eva desobedecieron y fueron expulsados, para que no entrara nadie. 

“De modo que echó al hombre, y al este del jardín de Edén puso querubines y la hoja llameante de una espada que giraba sin parar. Así se bloqueó el camino que llevaba al árbol de la vida”.

Génesis 3:24

Abel los podía ver y seguro que estaría impresionado del poder de Jehová, estos ángeles eran parte de su creación. Es verdad que no encontró un buen ejemplo en su familia, pero sí en los querubines.

Vio que eran obedientes a Jehová, estaban en el lugar que les mandó día tras día, sin aburrirse, ni quejarse de que eran demasiado importantes cómo para ese trabajo y que no fueron creados para eso.

Ellos estuvieron allí seguramente hasta que llegó el Diluvio, unos 1600 años después. Esto debió fortalecer aún más su fe, ver el ejemplo de estos leales ángeles. 

¿Qué aprendemos de la dura situación que vivió Abel?

  • Aunque nuestra familia no esté del lado de Jehová, nos presionen para dejarlo, nos quieran contagiar de sus malas actitudes, Jehová siempre estará con nosotros y nos dará lo que necesitamos para aguantar. Nos ha dado una familia espiritual por todo el mundo, hermanos fieles que nos pueden ayudar a afrontar las circunstancias y no sentirnos solos. Si nos fijamos en su buen ejemplo, aprenderemos mucho de ellos. Estando rodeados de ellos, disfrutaremos del mejor ambiente que podemos tener. 
  • Al igual que Abel, también nosotros podemos aprender mucho de estos querubines, tenemos que ser obedientes en todo a Jehová, sea lo que sea, aunque implique algo que no nos parezca adecuado para nosotros, que sea por un periodo largo, que parezca difícil o que directamente no nos guste. Jehová nunca nos dirá hacer algo que nos perjudique, siempre lo que nos dice es lo mejor y lo hace por una buena razón, si de verdad lo queremos, aguantaremos y demostraremos que Jehová siempre se merece lo mejor de parte nuestra. 

¿Quién enseñó a Abel sobre Jehová según la Biblia?

Adán y Eva tuvieron que haberles contado a sus hijos lo que ocurrió en el jardín de Edén y por qué fueron expulsados de allí. 

Jehová dijo que el suelo estaría maldecido.

“El suelo está maldito por tu culpa. Te costará muchísimo trabajo sacar alimento de él todos los días de tu vida. El suelo te dará espinos y cardos, y tú tendrás que comer la vegetación del campo”. (Génesis 3: 17,18) 

Génesis 3:17,18

Abel pudo comprobar que pasaba eso, había espinos y cardos que crecían por todas partes. 

Jehová predijo que Eva sufriría dolores en los embarazos y los partos.

 “A la mujer le dijo: “Aumentaré mucho tus sufrimientos durante los embarazos y darás a luz con dolor”.

Génesis 3:16

Abel seguro que cuando su madre iba a tener un hijo, se daba cuenta de que también se cumplía lo que dijo Jehová. 

Abel tenía mucha confianza que lo que Jehová dice se cumple, así que estaba seguro de que la promesa de Jehová sobre la “descendencia” se cumpliría también y un día se corregiría los males que se originaron en el jardín de Edén.

“Y haré que haya enemistad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te aplastará la cabeza, y tú le herirás el talón”.  

Génesis 3:15-19

¿Qué aprendemos de la confianza y fe plena de Abel?

Confiar que todo lo que dice Jehová se cumple. Lo comprobaron muchos siervos fieles como Abel, que la palabra de Jehová nunca falla. Por tanto, las pocas profecías que faltan por cumplirse lo harán sin falta, igual que ya se han cumplido las demás profecías. Que no nos quepa ninguna duda. 

¿Qué sacrificios le ofreció Abel a Dios?

Aunque Jehová es dueño de todo y no necesita ningún regalo. Abel entendió que, si le ofrecía a Jehová lo mejor que tenía y con el motivo adecuado, su amoroso Padre lo aceptaría con gusto. 

Decidió ofrecerle a Jehová algunas ovejas de su rebaño, pero no cualquiera, sino que eligió las primeras y mejores crías y las partes que él consideraba más selectas, con su “grasa”. 

“Abel ofreció algunos primogénitos de su rebaño, incluida su grasa. Ahora bien, Jehová aprobó a Abel y su ofrenda”. 

Génesis 4:4

Jehová aceptó encantado su ofrenda, veía que lo hacía desde el corazón, no por motivos egoístas. 

Jesús observó a Abel desde los cielos y estaba muy pendiente de él. Por ello pudo decir esto de Abel cuando estuvo en la tierra: 

“La sangre del justo Abel”. (Mat. 23:35). 

Jesús consideró a Abel un hombre justo porque reconocía que es Jehová quien pone las normas sobre lo que está bien y lo que está mal y sobre todo lo demostró en todo lo que hizo en su vida. 

El apóstol Pablo escribió: “Por la fe, Abel le ofreció a Dios un sacrificio de mayor valor que el de Caín. Por medio de esa fe recibió testimonio de que era justo, pues Dios aprobó sus ofrendas. Y, aunque murió, todavía habla por medio de su fe.” (Heb. 11:4). 

Abel tenía una fe fuerte y es lo que le motivó a actuar y hacer las cosas como a Jehová le agrada. 

¿Qué aprendemos de la bondad y generosidad de Abel con Dios?

  • Tenemos que dar lo mejor a Jehová, no de lo que nos sobra. Nuestro tiempo, energías, recursos, etc. Si siempre lo tenemos en nuestro corazón y mente, lo pondremos siempre en primer lugar en nuestra vida y lo tomaremos en cuenta en cada decisión que tomemos. De esta manera podemos estar seguros de que contamos con su aprobación y tendremos muchas bendiciones de su parte. 
  • Cultivemos nuestra fe día a día, estudiando su palabra, meditando en su creación, orándole sinceramente, así cuando se nos presente alguna mala situación, actuaremos como Jehová espera de nosotros porque no querremos fallarle nunca. 
  • Abel es un ejemplo de que la fe se demuestra por obras. Ninguna de sus palabras aparece escrita en la Biblia, pero sí que aparecen los actos que tuvo. Fue la primera persona que cultivó esta hermosa cualidad y era tan fuerte que su ejemplo ha logrado superar la prueba del tiempo y continúa viva hasta nuestros días. 

¿Cómo y cuándo murió Abel según la Biblia?

Abel fue asesinado por Caín, su hermano, lo mató por celos. 

“Después de eso, Caín le dijo a su hermano Abel: “Vamos al campo”. Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano y lo mató”.

Génesis 4:8

Debía tener unos 100 años. 

“Cuando Adán tenía 130 años, tuvo un hijo a su imagen y semejanza, y lo llamó Set”.

Génesis 5:3

Después de que mataron a Abel, cuando Adán tenía 130 años, nació Set, otro hijo de Adán, por tanto, Abel muere antes del 3896 a.e.c. 

¿Qué podemos aprender del trágico desenlace de Abel?

  • Durante los aproximadamente cien años que vivió, Abel demostró que un hombre puede ser fiel a Dios hasta la muerte. Fue la primera muerte, pero también el primer siervo fiel que habla la Biblia. 
  • Aunque tengamos que morir por cualquier circunstancia, si llevamos una vida justa ante Dios, no debemos tener miedo. Jehová nunca se olvidará de nosotros, al igual que no se olvidó de Abel e incluso lo puso en la Biblia para ejemplo de todos nosotros. De seguro estamos deseando conocer a Abel en el paraíso y decirle lo mucho que nos animó su gran ejemplo para seguir adelante y dar lo mejor a Jehová como él hizo. 

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